“El camino frente al ajuste del Gobierno”

“El camino frente al ajuste del Gobierno”

En rechazo a los despidos masivos y al acuerdo con los fondos buitre, gremios de la CGT oficial, la CGT Azopardo y la CTA de los Trabajadores marcharon juntos con una bandera que llevó la leyenda “Los trabajadores somos la patria”.

“Esta plaza es enorme, me trae muchos recuerdos de la lucha de nuestra época. Cuando endeudan al país, cuando la inflación aprieta el bolsillo, en fin, cuando gobiernan contra nuestros derechos, los trabajadores tenemos que salir a la calle todos juntos.” Emocionado, Héctor Ratto, ex miembro de la comisión interna de Mercedes Benz, sobreviviente de Campo de Mayo y testigo en 1985 del Juicio a las Juntas, describió así la escena que se desplegaba a su alrededor: un mar de trabajadores pertenecientes a la CGT y a la CTA inundaba la intersección de Avenida de Mayo y Cerrito y se ordenaba para encarar hacia la plaza, juntos después de muchos años de divisiones.

“Es un primer paso hacia la unidad que necesitamos para enfrentar el ajuste”, se entusiasmó el secretario general de ATE Capital, Daniel Catalano, mientras señalaba las banderas de los sindicatos presentes: los judiciales de Sitraju, los metalúrgicos de la UOM, los telefónicos de Foetra, los canillitas del Sivendia y los docentes de UTE y Suteba, entre muchos otros.

La iniciativa partió de los organismos de derechos humanos, como una respuesta ante las medidas de ajuste del Gobierno, en particular por los despidos masivos tanto en el sector público como el privado, y tuvo eco en una solicitada conjunta que la gran mayoría de los gremios presentes ayer firmó hace una semana en repudio a la aprobación en Diputados del acuerdo con los fondos buitre. “Esta es la marcha más masiva que recuerde por lo menos de los últimos diez años y es la primera vez que la CTA y la CGT marchan juntas, lo que para nosotros es un camino a recorrer frente al ajuste del Gobierno”, afirmó el secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, uno de los dirigentes que encabezó la columna, que llevaba una bandera con el lema “La patria somos los trabajadores” y el sello de las dos centrales sindicales.

“Esta marcha es una de las más importantes de la historia”, coincidió Carlos Barbeito, secretario de derechos humanos de la CGT liderada por Antonio Caló. Para el dirigente de los molineros, “el Gobierno debería tomar nota de que está comenzando una nueva etapa, donde nos vamos encontrando los sindicatos para forjar la unidad, desde abajo hacia arriba, contra el ajuste”.

A un costado, los bancarios recordaban la represión que sufrieron el 1º de marzo a dos cuadras del Congreso, donde el Presidente inauguraba el año legislativo, y lanzaban las consignas más duras contra el Gobierno: cantaron “Macri, basura, vos sos la dictadura” y “qué boludo, ahora el protocolo, se lo meten en el culo” junto a varios militantes de Hijos y autoconvocados que se sumaban a la fiesta con los dedos en V.

“Para beneficiar al poder económico, Macri hasta fue capaz de pasar por encima de las instituciones y la Constitución. Mientras que a nosotros, los trabajadores, nos despide, nos pone techo a las paritarias y nos reprime”, resumió Alejandra Estoup, secretaria general de La Bancaria de provincia de Buenos Aires.

“Tomala vos, damela a mí, el que no salta, es de Clarín”, cantaron los canillitas, que portaban remeras con su tradicional color bordó y despertaron el primer pogo de la tarde. Los telefónicos, que marchaban justo detrás, entonaron casi a la par la marcha peronista y terminaron de redondear la sonrisa entre los autovoncados, que culminaron la escalada con el “Vamos a volver” que se entona en las plazas de la resistencia kirchnerista. “Para mí, esta plaza hoy representa un grito desesperado por no retroceder en las conquistas de estos doce años”, dijo Matías, delegado telefónico y nieto de desaparecidos.

“Los trabajadores fuimos los más golpeados por la dictadura. Las políticas que el poder económico les dictó a los genocidas fueron muy similares a las que aplica este gobierno”, sentenció el secretario adjunto de la Federación Gráfica Bonaerense, Héctor Amichetti. “La unidad es inevitable en este contexto y debe darse sin exclusiones. Por ese camino vamos las organizaciones que firmamos la solicitada. En todo caso, quedarán afuera las centrales que sean adictas al gobierno”, sentenció.

La unidad en la calle se expresó entre las organizaciones sindicales con afinidad con el gobierno anterior. La CTA Autónoma participó de la columna del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia junto a las agrupaciones de izquierda. Mientras que la CGT Azul y Blanca, de Barrionuevo, directamente no participó.

Cerca de los gráficos marchó una fracción de la Juventud Sindical, encolumnada detrás de una bandera enorme y negra. “Todos los traidores se van con Massa” cantaron, en referencia indirecta al diputado nacional Facundo Moyano. “Noso- tros no queremos que se transe con los buitres ni ser base de maniobra del PRO”, explicó Andrés, un joven sanitarista de Sosba, sobre las razones del cantito.

“Que venga el presidente de Estados Unidos al país un 24 de marzo no puede interpretarse más que como otra provocación de Macri”, se indignó Estoup, de La Bancaria, para quien “cada vez que nos acercamos al imperio, viene la miseria”. En repudio a la visita de Obama coincidieron todos los sindicalistas. “Vino a respaldar a este Gobierno que representa las políticas de (el ex ministro de Economía de la dictadura José Alfredo) Martínez de Hoz, a respaldar a la nueva derecha latinoamericana”, apuntó Yasky. “Lo de la autocrítica es una parodia. Deberían pedir disculpas y esclarecer su rol”, opinó Barbeito, de la CGT, sobre los dichos de Barack Obama.

Las banderas norteamericanas con que el Gobierno adornó los alrededores de la Casa Rosada para recibir al presidente estadounidense ya no se veían. “No importa que las pongan o las quiten –dijo Ratto–. Este Gobierno las lleva en el alma”.

Informe: Matías Ferrari.

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