Camioneros insiste en que no va a ceder en la discusión salarial con Fadeeac

El sindicato de Camioneros que lidera Hugo Moyano y el sector patronal fueron convocados para hoy a una nueva reunión paritaria, a fin de tratar de llegar al acuerdo. La sede de la avenida Callao será una vez más el lugar donde se realizará la tercera audiencia, no obstante las partes negociaron en forma directa, según lo destacaron fuentes de Trabajo.

La brecha existente se da a partir del 27% de aumento salarial que ofrece la patronal y el 35 que reclama la parte sindical. Desde la cartera laboral deslizaron que “llegará el acuerdo en sintonía con la situación de esa actividad”, mientras que el apoderado de la Federación de Entidades Empresarias de Cargas (FADEEAC) Lucio Zemborain reseñó que en los encuentros reservados se trataba de “limar los puntos de conflicto”. La exigencia de Camioneros para fijar también cambios en cuanto a otros ítems como la división de las ramas de la actividad figuran en este escenario. “Son minuciosos en cada letra o cada coma del texto para cualquier acuerdo”, reseñaron desde Fadeeac a este diario, para subrayar también que con Moyano “más allá de las diferencias se privilegia el respeto, aún en una discusión friccionada”. Desde el gremio donde Pablo Moyano es adjunto, se encargan de remarcar una tesitura política. “Acá no estamos negociando por nuestros derechos con los empresarios, tenemos en contra al Gobierno”, resaltaron fuentes del gremio de choferes.

Línea 60

La línea 60 de colectivos que une a Capital Federal con el norte del conurbano bonaerense no circuló en la víspera y los trabajadores denunciaron un “lock-out patronal” de Microomnibus Norte SA (Monsa), nuevo capítulo de un prolongado enfrentamiento. Aseveraron que la Línea 60 accede a $100.000 por mes en concepto de subsidios oficiales para las 340 unidades que cuenta. El delegado de la comisión interna Néstor Marcolín explicó a este diario que todo comenzó con el despido de “un compañero y la lista de cesantías ya alcanzó a 47 choferes”. “La empresa no deja sacar los colectivos de los galpones”, acotó el representante sindical. También apunto que la semana pasada “protestaron”, desde una estrategia reiterada. No cobrarle el boleto a los cerca de 250.000 pasajeros que a diario utilizan el servicio. Monsa resolvió que hasta tanto los choferes no modificaran su actitud los micros no saldrían a la calle. Marcolín consideró como “grave” la situación y acotó que intentaron radicar la denuncia en la seccional de la Policía Federal 26, con sede en el barrio porteño de Barracas. “El subcomisario a cargo no nos quiso tomar la denuncia contra la decisión de la empresa”, criticó Marcolín.

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