Camioneros paralizó el transporte de caudales y Trabajo no intervino

Camioneros paralizó el transporte de caudales y Trabajo no intervino
Moyano se propuso desbastecer bancos y cajeros en plena puja salarial. Los empresarios pidieron la conciliación, pero están “desconcertados” ante la inacción del Ministerio.
El Sindicato de Camioneros, que lidera Hugo Moyano, realizó ayer el primer paro de 24 horas de una serie de medidas sorpresivas en reclamo del 30 por ciento de aumento. El Ministerio de Trabajo se mantuvo al margen y no intervino para frenar la protesta.

El gremio paralizó a la rama de transporte de caudales, uno de los fuertes del poderío camionero a la hora de hacer sentir su fuerza en la sociedad, ya que puede provocar el desabastecimiento de billetes en cajeros y bancos. La semana entrante sería el turno de la rama de transporte de combustible, que podría provocar el desabastecimiento de las estaciones de servicio. Pablo advirtió que los próximos paros podrían ser de 48 o 72 horas.

El paro se sintió primero en las provincias, con bloqueos, y más tarde en la Ciudad de Buenos Aires.

“Desconcierto”. Los empresarios se autodefinieron como “desconcertados” ante la inacción de Trabajo. Las hipótesis: dejar que la medida impacte negativamente en la gente y perjudique a Moyano; o minimizar los efectos de un paro camionero. La cámara empresaria del transporte de cargas pidió ayer por la mañana la conciliación obligatoria y el Gobierno le prometió una respuesta antes del final de la jornada. Dejó pasar así un día completo de paro. A las 19, la medida finalizó por orden del gremio, que llamó a “quita de colaboración” en la rama para el fin de semana.

Lucio Zemborain, abogado de la Federación Argentina de Entidades Empresarias de Autotransporte de Cargas (Fadeeac) elevó un escrito al ministro Carlos Tomada ayer por la mañana “denunciando el conflicto”, y calificándolo como “desproporcionado”.

Según Zemborain, las medidas de fuerza del sindicato comenzaron el lunes en otras ramas de la actividad con asambleas y paros sorpresivos. Pero la medida de mayor fuerza se efectuó ayer y promete una escalada la semana próxima. El Ministerio pidió que “dialoguen”.

Además de 30 por ciento de aumento, el sindicato reclama una compensación por el pago del impuesto a las ganancias. Los empresarios, este año favorecidos por la pelea entre Moyano y el Gobierno, decidieron no dar el brazo a torcer, y aseguran que hasta el momento no ofrecerán más del 18 por ciento de aumento en tres cuotas. Nada más. El ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, cuestionó el paro y pidió a los dirigentes camioneros ser “ser racional, responsable porque una negociación, seguramente, conlleva un plazo que se extiende mucho más que una amenaza”.

“Esperamos que no afecte a los cajeros. Recién ayer –por el jueves– hubo reunión en el Ministerio de Trabajo entre la patronal y los trabajadores para ponerse de acuerdo” agregó el funcionario. “De nada contribuye un paro sorpresivo en esa negociación, sobre todo si puede tener una implicancia que perjudique a millones de argentinos”, dijo. Sin embargo, el Gobierno optó por mantenerse al margen.

Moyano sumó a los empleados de transporte de caudales durante el kirchnerismo. Estaban afiliados al Sindicato de Personal de Seguridad Privada. Dentro de Camioneros, es una de las ramas con mejores salarios, al igual que Combustibles. Los sueldos oscilan entre los 12 mil y los 16 mil pesos mensuales.

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