Caos por el cierre de Espora

Caos por el cierre de Espora

Con la clausura del paso en el centro bernalense, comenzó un operativo comunal para coordinar trabajos entre las áreas de Tránsito, Seguridad y Alumbrado Público con el fin de evitar el congestionamiento de tránsito en la zona de la obra del túnel

La secretaria de Obras y Servicios Públicos del Municipio de Quilmes, arquitecta Roxana González, aseguró que ya están en marcha todos los mecanismos para ordenar el tránsito vehicular en torno al cierre de la barrera de Espora, con el fin de continuar con la construcción del paso bajovías de Bernal. 

La funcionaria ayer contó que el sábado se realizó el corte de la barrera, ya que la cantidad de vehículos que pasa por el lugar es menor y fue considerado por aquellos que dirigen la obra como el momento adecuado para hacerlo.  

Dentro de los mecanismos puestos en práctica por la Comuna, se encuentra la señalización mediante cartelería, alertando del cierre del paso, como así también, cuáles son los pasos alternativos y cómo llegar a los mismos (Lamadrid, hacia el sur y José Ingenieros, al norte).

  También especificó que, tanto el área que reúne a los vehículos de seguridad comunal como los agentes de tránsito, tendrán una amplia participación en el ordenamiento vehicular. El primero de ellos, intensificará la patrulla en toda la zona, en tanto que en el siguiente, se ubicarán en lugares estratégicos para realizar las orientaciones correspondientes para llevar el tránsito por los lugares ya predeterminados. En tanto que Alumbrado Público también ha trabajado sobre dicho corredor.

  En cuanto al posible paso alternativo que quedó trunco en la calle Constitución, en Villa Crámer, en Bernal, dijo que el estudio del cruce lo realizó Argentren SA, pero que ésta no fue quien realizó el análisis de la distribución por la pequeña arteria y las complicaciones que traería, ya que sería imposible el paso de camiones y grandes micros que hasta el viernes pasaban por Espora. 

Tampoco lo podrán hacer por Ramella, (el archivo data de un camión que destruyó varias viviendas en la cuadra, por el cual se prohibió el paso de vehículos de gran porte). 

En tanto que tendrán que observar muy bien los alternativos de José Ingenieros (Don Bosco), donde años atrás, un tren había chocado contra un camión mosquito que había quedado atascado. O bien, en Lamadrid, en donde los estudios del ferrocarril llevaron a colocar cartelería, prohibiendo el paso de camiones, ya que la altura de las vías los deja varados, tal como ocurrió hace unas semanas, cuando el tren detuvo su marcha milagrosamente centímetros antes del impacto o bien otro transporte que no corrió igual suerte y terminó en el terraplén, frente a una agencia de venta de vehículos, tras ser impactado por una formación. 

Ante esta situación planteada a la arquitecta González, no descartó un nuevo pedido de análisis de Argentren, para analizar la posibilidad que otro paso cerca de la estación de Bernal pueda ser habilitado para descongestionar el caos de tránsito que se generó en el lugar.

Los vecinos aseguran que Ramellano puede soportar mayor tráfico

  Los vecinos de Villa Crámer plantearon ayer los graves problemas que trae el aumento de tránsito para el barrio y reclamaron que la Municipalidad dirija el tráfico en un solo sentido -de este a oeste-, además de insistir con la necesidad de un paso alternativo para los autos que circulan hacia la mano contraria. 

Ayer un grupo de lugareños se reunió con la subsecretaria de Obras y Servicios Públicos, Roxana González, ante quien fueron planteadas los reclamos que hoy volverán a darse, en busca de una pronta solución. 

Anoche se reunieron en la Sociedad Italiana Giuseppe Verdi para plantear los puntos principales del reclamo: hacer que Ramella tenga sentido hacia el oeste; exigir la presencia de personal de Tránsito para guiar a los automovilistas y reiterar el pedido para que se defina un cruce alternativo -que para las autoridades de la Línea Roca solo puede ser Constitución, a pesar del rechazo de quienes vivien en esa calle-. 

Hugo, uno de los frentistas de Ramella, dijo que "el que conoce la zona sabe que es imposible para doble mano y además tiene una vereda de 60 centímetros".

Los vecinos contaron que ayer los autos y camiones se subían sobre esa vereda y realizaban maniobras peligrosas que, incluso, pusieron en riesgo a dos niños que iban a la escuela.  

En efecto, el cierre de Espora obligó a los camiones a utilizar el paso de Ramella, ya que la circulación de rodados de gran tamaño está prohibida en Las Heras y en José Ingenieros, donde recientemente quedaron atascados dos vehículos. 

Otro de los riesgos que implica la circulación de los camiones de las empresas de la zona y del barrio privado Nuevo Quilmes es la posibilidad de que los rodados de mayor altura arrastre el cableado domiciliario, como ha sucedido hace años. 

Los lugareños reiterarán hoy el reclamo ante los funcionarios municipales y esperarán 48 horas para que se implementen las medidas más urgentes. 

  De lo contrario, analizan la posibilidad de presentar un recurso de amparo judicial, tal como comenzaron a proyectar durante la reunión de ayer.

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