Casaretto invitó a Barrionuevo y Moyano a exponer en la Pastoral

Casaretto invitó a Barrionuevo y Moyano a exponer en la Pastoral
En medio de la tensión con el Gobierno, la Iglesia convoca al gremialismo opositor
El reciente encuentro de la cúpula de la Iglesia con la presidenta Cristina Kirchner tuvo un propósito: recomponer lo antes posible la relación tras el documento de los curas que advirtió que "la Argentina está enferma de violencia".

Pero la tregua, al menos en el terreno de los gestos, simula ser pasajera. Jorge Casaretto, el histórico referente de la Pastoral Social , tuvo ayer el primero de los dos encuentros que prevé con los líderes del sindicalismo opositor. Estuvo con Luis Barrionuevo y un puñado de dirigentes que integran la CGT Azul y Blanca. La semana próxima visitará a la CGT de Hugo Moyano . Serán sus invitados para exponer sobre pobreza, jubilaciones y el trabajo informal. También será convocado Antonio Caló, jefe de la CGT oficialista.

Preocupado por la pobreza y el trabajo en negro, Casaretto visitó ayer a Barrionuevo en la sede de la Federación de Trabajadores del Tabaco. Lo acompañaron el padre Adalberto Odstrcil, que es el secretario ejecutivo de la Comisión de Pastoral Social, que preside el obispo Jorge Lozano. También estuvieron Mario Matanzo y Félix Testone, de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, un organismo que depende del Episcopado y que suele intervenir como enlace en temas políticos.

"En la Argentina, la Iglesia, desde hace mucho tiempo, viene diciendo que tenemos que buscar consensos para fijar políticas de Estado entre todas las fuerzas políticas ", planteó Casaretto ante Barrionuevo y otros siete sindicalistas, según reprodujo la CGT Azul y Blanca en un comunicado. Y agregó: "El gran desafío es derrotar a la pobreza y la exclusión. El sindicalismo tiene que tomarse en serio la inclusión social. En una época defendía a los que eran pobres, que eran los trabajadores. Pero hoy, el trabajador en blanco no es pobre, y sí lo es el trabajador en negro".

En línea con su rol de opositor, Barrionuevo respaldó el reciente documento que emitió la Iglesia sobre la situación de violencia en el país y responsabilizó al Gobierno. "Estamos viviendo en la pobreza, en la desocupación, porque se administró y se gestionó mal", dijo el líder gastronómico ante los sacerdotes.

Durante la charla también se abordaron temas que incomodan a la Casa Rosada, como el narcotráfico, la manipulación de los índices de pobreza y la relación del kirchnerismo con el movimiento obrero.

Todos los años, en junio, la Pastoral Social organiza una serie de exposiciones en Mar del Plata, a las que invitan a sindicalistas, empresarios y políticos. Barrionuevo confirmó a LA NACION que él y Moyano serán de la partida y que disertarán sobre los jubilados, el trabajo en negro y la unidad del movimiento obrero.

En la jornada del año pasado, coincidieron Moyano con Caló. Ese día, con tono conciliador, Moyano dijo: "Este encuentro tiene que ser el inicio de la unidad". Sin embargo, a casi un año de aquel abrazo, las grietas son mayores.

Si bien desde el Vaticano se esforzaron en bajarle el tono a la polémica abierta con la Casa Rosada, la cúpula de la Iglesia tuvo ya otros gestos que tensaron su vínculo con el poder. En junio de 2007, por ejemplo, el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, provocó un tembladeral en el corazón del kirchnerismo: escenificó su armonía con Moyano cuando el Gobierno comenzaba a mirar con sospecha los pasos del camionero, su viejo aliado..

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