El CECO, entre el crecimiento constante y la deuda salarial

El gremio que nuclea a los trabajadores mercantiles cuenta con más de 3.300 afiliados. Hoy celebra un nuevo cumpleaños e inaugura más servicios, con la presencia del ministro Mario Oporto. Miguel Santellán evalúa la actualidad, con logros y asignaturas pendientes.
El Centro Empleados de Comercio de Olavarría (CECO) cumple 107 años. Miguel Santellán, su ya histórico secretario general, se muestra satisfecho con el camino andado, pero admite una falencia que deberá resolverse pronto: el retraso salarial que afecta a los trabajadores. "Buscamos dar cada vez más y mejores servicios, que muchas veces son soluciones para complementar los sueldos. Pero eso no nos saca de encima la deuda pendiente, que es el salario", asumió el dirigente que comanda a la entidad desde 1984.

Por infraestructura, por prestación de servicios y por los 3.359 afiliados que tiene hoy, el CECO se muestra como un gremio consolidado, fuerte y en continuo crecimiento. "Una vez un viejito preguntó '¿sabe por qué vivo tanto? Porque cada día, cuando me levanto, tengo un proyecto de vida'. Y es un poco así, el día que uno deja de tener proyectos es como que empieza a terminar con su propia vida". Santellán explica así los secretos del crecimiento.

Recuerda que cuando se inició en la conducción del gremio, "ya se veía en la sociedad un espíritu decadente en las instituciones. Ya se escuchaba el 'se hace lo que se puede', o 'lo arreglamos como podemos'. A mí particularmente nunca me gustó esa idea. Siempre creí que las instituciones tienen que pensar en grande".

Entonces trae el ejemplo de "los peronistas que idearon el Impuesto a la Piedra, algo que le dio a la ciudad la fortaleza para ser un polo regional de desarrollo muy fuerte. Ya en aquella época decían que Olavarría no podía tener mendicidad, que no debía sufrir enfermedades y que hacían falta sueldos dignos para los trabajadores. Y hoy uno piensa 'la pucha, qué grandeza pensar la sociedad desde ese punto de vista' ".

Aunque dice no haberse inspirado en aquellos visionarios, aclara que "tal vez, inconscientemente siempre tuve esa idea: hacer de la institución lo mejor que se pueda. No pensar que con esto o aquello les alcanza a los trabajadores. Tratemos de hacerle la vida lo mejor posible. Así empezamos y así intentamos hacer siempre las cosas".

La discusión salarial

Santellán remarca que "tenemos un gran problema, que es el salario. El formato de nuestro gremio tiene una diversidad de empresas casi incontrolable: desde el pequeño comerciante hasta los grandes centros de comercialización. Entonces, cuando pensamos en el salario del supermercado, nos salimos del pequeño y mediano empresario. Y cuando pensamos en el pequeño y en el mediano, nos salimos de los grandes. Y a veces, eso nos desvía de pensar en el salario del trabajador, que es lo que realmente nos interesa".

Siente que "el salario del trabajador mercantil no es el que el trabajador se merece. Todos los días pensamos cómo hacer para acrecentarlo". Resalta que "fuimos una de las filiales de la Federación que se adelantó en el tiempo haciendo un acuerdo con la Cámara por el 1 por ciento de antigüedad para acrecentar ese salario".

Y advierte, que debe jugar un rol clave "la conciencia de los empresarios. Las negociaciones son a nivel nacional, no se manejan aquí, y se pactan salarios básicos. Es decir que nada le prohíbe al empresario pagar lo que se le antoje por encima de eso. Pero acá, lamentablemente, hay una cultura de que el salario que se pacta, es el salario que se paga. Y los empresarios no se hacen cargo de la parte que les corresponde socialmente".

Con los haberes retrasados, Santellán cuenta que el gremio se ha enfocado en fortalecer y ampliar las prestaciones sociales "que de alguna manera son parches, pero a veces soluciones al fin". Entonces enumera las atenciones médicas ("que no tengan que pagar ningún tipo de plus"), remedios a precios accesibles a través de la farmacia social, un sistema de salud "que no hay en otras ciudades de la zona", un jardín de infantes de primera línea, con enseñanza de idiomas, y una agencia de turismo, también social, "en la que sólo se cobra lo que se necesita para el viaje, sin buscar ningún tipo de ganancia". Para él, "todo esto también hace un aumento salarial, aunque no nos saca de encima la deuda pendiente que, insisto, es el salario".

Sobre ese punto, adelanta que el próximo miércoles habrá una movilización nacional en Buenos Aires. "Estamos pidiendo del 26 al 30 por ciento de aumento salarial", avisa. "La actividad ha repuntado a grandes niveles y sin embargo cada vez que vamos a pedir aumentos nos contestan que no hay plata. Pero esta vez, nuestra postura es otra. Vamos a reclamar lo mínimo que nos tienen que dar. Si no lo logramos, haremos las medidas de fuerza necesarias. Todos tenemos claro que no se va a lograr más nada sin lucha. Muchas veces uno no está de acuerdo con algunos métodos, pero que son efectivos, son efectivos...", advirtió.

Dice que a nivel local la relación del gremio con los empresarios "es buena", y que "hasta de alguna manera los entendemos, porque en el gremio tenemos más de un centenar de personas trabajando". Sin embargo, tira que "hay muchos empresarios que piensan que sólo deben ganar ellos. Y que el trabajador debe conformarse con lo que ellos quieren largar. Además hay una cuestión que hemos repetido hasta el hartazgo: el salario del trabajador es el dinero que más rápido vuelve a las arcas de los comercios y de las empresas. Pero en estos pueblos se ve: hay empresas que crecen, crecen y crecen, pero el empleado siempre en bicicleta...".

A la hora de repasar la actualidad nacional, Santellán no duda en definir que, "más allá de la mirada que cada uno pueda tener del Gobierno, hoy estamos mejor". Desde su análisis, "no hemos tenido en los últimos años gobiernos con semejante capacidad de reacción como han tenido Néstor y Cristina Kirchner. Cuando venían las crisis mundiales, tartamudeábamos y nos caíamos al suelo. Pero ahora sólo las comentamos. No se consigue un hotel en todo el país para el 25 de Mayo, tal como pasó en Semana Santa. Y si uno anda en la ruta, ve que los camiones andan en cantidad. Y los camiones no pasean por la ruta. Mientras se habla de que hay parate, nosotros no podemos estacionar en ningún lugar en Olavarría. Y cuando antes había uno o dos coches importados, hoy está lleno. Entonces, la actividad está, es innegable".

Comentá la nota