Los choferes levantaron el paro que dejó a miles de pasajeros varados

El gobierno repudió la posición patronal y denostó la protesta sorpresiva de los trabajadores. La CNRT multará a las compañías y éstas aseveraron que no podrán pagar aumentos salariales.
Por Daniel Leñini / La Capital

Miles de personas quedaron varadas entre anteanoche y ayer en la mayoría de las terminales de ómnibus de distintas provincias (incluidas Santa Fe y la ciudad de Rosario) por el paro que realizaron choferes de larga distancia nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA), levantado tras un acuerdo ayer por la tarde.

La suspensión de la medida de fuerza, tras un acuerdo con el gremio en reunión de conciliación obligatoria en el Ministerio de Trabajo, no tuvo como correlato inmediato la reanudación de los servicios sino que los viajeros debieron esperar varias horas más para embarcar a sus destinos.

El gobierno calificó como una "vergüenza" el paro y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) anunció que "multará" a las empresas de micros.

Consecuencias en Rosario. La terminal de ómnibus de Rosario pasó del desierto al gran tumulto en una hora, ayer. Desde el mediodía y hasta la media tarde no se veía prácticamente a nadie en el hall (con el marco de casi todas las ventanillas cerradas), pero entre las 17 y las 18, como salida de un hormiguero, la gente empezó aparecer y a colmar todos los lugares.

Sin embargo, cientos de pasajeros habían quedado varados desde anteanoche en la estación Mariano Moreno por el paro sorpresivo de los choferes.

Los viajeros, con la desesperación de obtener un pasaje y poder viajar, empezó a instalarse frente a las ventanillas y a aplaudir para que éstas se suban. La mayoría de la gente confesaba que se había enterado por televisión del levantamiento del paro de la UTA y decidió regresar a la terminal. Muchas personas habían aguardado la noticia en casa de sus familiares rosarinos, en las cuales el paro las obligó a pernoctar.

En el mar de la confusión en la terminal, pasadas las 18 nadie entendía por qué las empresas no retomaban la atención por ventanilla.

No hizo falta indagar mucho para escuchar la versión de que detrás del paro de la UTA estuvo el aliento patronal, disgustados los dueños del transporte de larga distancia con el gobierno por el corte de los subsidios.

"¿Qué pasa que no atienden?", repetía la gente. "Se nos ríen en la cara", exclamaban el voz alta algunos viajeros y así despertaban el arrebato de los aplausos en protesta. A los 10 minutos se volvían a escuchar los aplausos provenientes de la misma cola, pero esta vez porque alguien estaba encendiendo la luz de la boletería, aún con las ventanillas cerradas.

El primer micro. El primer ómnibus de larga distancia en salir de la terminal fue El Rosarino, a las 17, con destino a Retiro. Y a las 18 lo hizo el segundo, de la misma empresa, conducido por Juan Castro, sin que ninguno de otra línea se haya intercalado en esos 60 minutos.

Durante la gran parte de la jornada de ayer, en la terminal rosarina sí funcionaron las líneas de media distancia.

La mayoría de los servicios levantados eran a Retiro, que cumplen Chevallier, Argentina, General Urquiza y El Rosarino. Las colas ayer se situaban en esas empresas y en Sierra de Córdoba, Plusultra Mercobús (Córdoba, Uruguay, Mendoza, Pinamar), El Norte Bis (Corrientes, Resistencia), Central Argentino, Crucero del Norte (Misiones), Flecha Bus, San José, Costera Criolla, Nuevo Expreso y Tata Rápido, entre otras.

Anoche, un vocero de Empresa Argentina precisó que la compañía debió poner más de diez refuerzos para Buenos Aires y para Córdoba para poder trasladar a los cientos de pasajeros que habían quedado varados.

Reiteró que las empresas restituirá a los pasajeros el costo de los pasajes, nuevos pasajes o les darán pasajes abiertos, según sea la conveniencia de ellos.

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