Los choferes de la línea 60 decidieron mantener el paro y no acatar la conciliación

Los trabajadores lo decidieron luego de una asamblea que realizaron en la terminal de la empresa, en Ingeniero Maschwitz. Hoy cumplen su tercer día de paro. Sostienen que todavía no obtuvieron una respuesta a sus reclamos.

Los choferes de la línea 60 de colectivos resolvieron en asamblea no acatar la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo en el conflicto con la empresa a cargo del servicio. De este modo, anunciaron que cumplirán con la tercera jornada de huelga con "cortes en Capital y el Gran Buenos Aires".

No obstante, los choferes aseguraron que postergarán "unas horas" los eventuales bloqueos de tránsito a la espera de una nueva convocatoria al diálogo con la empresa por parte del titular de la cartera laboral, Carlos Tomada, y del secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.

El delegado Angel Perticaro insistió con la falta de validez "legal" de la conciliación obligatoria porque "ya fue dictada y cumplida una en marzo", al tiempo que resaltó: "La medida (por el paro) sigue firme, como el primer día. Además, fueron votados cortes en Capital y el Gran Buenos Aires, pero daremos unas horas para ver si nos convocan Tomada y Schiavi para resolver el conflicto".

Ayer, poco antes de la medianoche, Trabajo dictó la conciliación obligatoria por 15 días. En esa resolución, se dispuso también una nueva auditoría de salarios y se emplazó a la empresa a cargo de servicio a pagar en un plazo de 5 días un adelanto de 600 pesos por cada chofer a raíz de la presunta incorrecta liquidación de haberes.

Gendarmería Nacional y la Policía Bonaerense implementaron desde la medianoche un operativo de seguridad en torno del playón de la terminal de Ingeniero Maschwitz y en las inmediaciones de la autopista Panamericana.

Los delegados sindicales sostienen que los representantes de la empresa de colectivos no propusieron una solución al reclamo expuesto en la cartera laboral, que contempla, entre otros puntos, una deuda de haberes por la "mala liquidación" de vacaciones, horas extras y antigüedad.

Por su parte, Marcelo Pasciuto, presidente del directorio de la empresa MONSA, aseguró que la compañía no mantiene deudas con los trabajadores, que la medida de fuerza es "un capricho y una extorsión" y que un grupo de gremialistas, según señaló, provocó roturas en una de las cabeceras de la línea de colectivos.

"No podemos levantar el paro por una promesa. Ya nos pasó con otras tres medidas. Sería perder el tiempo", advirtió el delegado Esteban Simonetta.

Ayer, los trabajadores mantuvieron todo el día interrumpido el tránsito por la colectora de la autopista Panamericana, a la altura de Ingeniero Maschwitz, donde funciona una de las terminales de la 60.

La conciliación obligatoria que rechazaron los trabajadores responde a casi la totalidad de los reclamos realizados por los empleados de la línea 60, quienes denunciaron "salarios y vacaciones adeudadas, errores en las liquidaciones de los sueldos" y mostraron su repudio ante la agresión que sufrió el lunes uno de los delegados. Pero, entre otras cosas, los choferes exigen el reconocimiento de los nuevos miembros del gremio y que la empresa "saque a las patotas".

El conflicto involucra a 1.400 trabajadores y afecta a más de 250 mil pasajeros que diariamente utilizan el servicio de colectivos, que cuenta con 17 ramales.

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