Cierre de año conflictivo en Borroni

Por el maltrato a un trabajador por parte de un supervisor se convocó a un paro. El martes, hasta el secretario general de la UOM aseguró ser ofendido por el trato del personal. Se logró un acuerdo y se volvió a la producción.
El pasado martes se desarrolló un paro de actividades en la empresa Aceros Borroni. De acuerdo a lo que pudo saberse, el conflicto se habría originado por un cuestionamiento de “abuso de autoridad” de parte de un supervisor a la hora de suspender a un trabajador. Ya el día miércoles se dictó la conciliación obligatoria y se llevó a cabo una reunión en el Ministerio de Trabajo, cuyo delegado regional es José María Nasso. Tras ello hubo acuerdo, y la planta continuó produciendo normalmente.

De acuerdo a lo que pudo saberse, el encargado habría mantenido una discusión con uno de los operarios por cuestiones de seguridad, tras lo cual lo habría empujado –según trascendió – y posteriormente lo suspendió. Pero este no habría sido el primer maltrato por parte de este sujeto y desató la furia de los obreros que se comunicaron con el sindicato y se llamó al paro. El mismo se desarrolló el pasado martes, y al mismo asistió el secretario general de la UOM Mercedes, Julio Núñez acompañando la medida.

Para Núñez fue “lamentable” que “tengamos que terminar el año con un conflicto innecesario e irrisorio. Todo surge porque un empleado maltrató a uno de los compañeros y luego lo suspendieron por un día. Entonces hubo una reacción, una asamblea y se realizaron todos los pasos. No se hizo el paro porque se suspendió a un trabajador por un día solamente, sino que surge porque ha maltratado a por lo menos treinta trabajadores de los 180 que hay” y agregó que “hemos venido trabajando con el gerente de la empresa, pero al no tener respuesta realizamos la denuncia correspondiente en el Ministerio de Trabajo, dejándolo asentado en un acta porque esta persona no es idónea para estar a cargo de un sección. Y nadie nos contesta ni nos dice nada”.

Además, Núñez enfatizó que la empresa tiene “gente que les manejan todo mal, y se generan los conflictos”. El dirigente recordó que los responsables se encuentran en capital y que con ellos existe en una muy buena relación tanto de parte de los trabajadores como del gremio. Sin embargo, cuestionó que “toman una persona que no se sabe de donde viene. Hoy en día se pueden hacer estudios que determinen si se puede hacer cargo de cierta cantidad de personas y no lo hacen. Así surgen estos problemas que nos ponen en un callejón si salida”, resaltó.

En carne propia

Más tarde, el secretario de la UOM señaló que vivió el maltrato en carne propia. “El martes me tocó también a mí”, señaló y contó que “en la asamblea que hicimos nos encontramos con que había cuatro compañeros trabajando y fuimos a invitarlos a que se sumen. En ese momento el supervisor me dijo que tenía que entrar con casco. Yo siempre me lo pongo al igual que todos los elementos de seguridad porque se está en producción. Pero ese día no me pareció necesario porque la planta estaba parada”.

“Resulta que después llevó el informe a recursos humanos, y cuando vuelvo a la planta –horas más tarde –la puerta estaba cerrada con candado. Cuando fueron a consultar si me permitían el paso, vino una persona de recursos humanos y me trató muy mal delante de la gente que estaba ahí, solo para decirme que tenía que ingresar con el casco. Por estas situaciones es por la que la gente se enoja”, señaló.

Conciliación

El miércoles se realizó una reunión en el Ministerio de Trabajo con representantes de ambas partes. En el encuentro se logró acordar que el personal cuestionado por los trabajadores tendrá un cambio de funciones. Además, al operario se le retiró la suspensión y se acordó devolverle el monto por las horas caídas.

En tanto, desde el gremio – acompañado por muchos de los trabajadores – presentó una nota en la que se estableció que si el encargo regresa a la planta en 60 días volverían al paro.

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