Cláusula gatillo: vuelve el fantasma que desafía la pauta salarial de Sica y genera nervios en empresas

Cláusula gatillo: vuelve el fantasma que desafía la pauta salarial de Sica y genera nervios en empresas

El gremio de los bancarios no acepta el esquema de "revisión" y pide que ya se prevea el aumento automático en caso de inflación más alta de la prevista

El inicio de las primeras paritarias hizo reaparecer uno de los fantasmas más temidos por el Gobierno. El titular de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, buscará este año reinstalar la cláusula gatillo, un mecanismo de actualización automática con el que apunta a mantener a flote el poder adquisitivo de los salarios, pero que representa un serio desafío para el nuevo esquema oficial de acuerdos semestrales con revisión. El ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, sugirió ayer ese formato en respuesta a los reclamos sindicales y a su preocupación por dar previsibilidad a los empresarios en un año electoral en que los privados pronostican una inflación de hasta el 40%.

"La mejor manera de preservar el salario es a través de una clausula que garantice el poder adquisitivo que puede ser por la vía de una cláusula gatillo", confirmó aiProfesional el líder de La Bancaria, que el jueves pasado solicitó a Sica la reanudación formal de las negociaciones salariales a partir de la segunda quincena de marzo, antes del vencimiento del acuerdo vigente. La idea es recuperar la modalidad utilizada por el gremio hasta el 2017, cuando el Gobierno impulsó los acuerdos con revisión, por los que las partes tienen que sentarse a renegociar, en lugar de mecanismos de indexación automática, como el gatillo.

El uso de la revisión no impidió, sin embargo, que el año pasado la gran mayoría de los gremios quedara muy atrás de los precios. Junto con los mecánicos, el gremio del sector financiero fue el único en superar la inflación del año pasado que en diciembre cerró en 47,6%. Lo hizo a través de un aumento inicial del 28%, que luego fue seguido de actualizaciones hasta empatar la inflación del INDEC. El ajuste incluyó un 4,4% en compensación por el 2017, una suma de $8.500 por el Día del Bancario y un premio mensual por la participación de las ganancias de los bancos. Un cúmulo de items que llevaron el aumento arriba del 50% y en algunas entidades privadas, incluso, del 60%.

Ahora, Palazzo va por más en su negociación con los bancos y repetirá la cláusula de hace dos años dentro de la cual incluyó el pago retroactivo de los salarios. Además de la evolución de los precios, el sindicalista opositor discutirá en la mesa el impacto del impuesto a las Ganancias sobre los salarios y el nivel de actividad junto con el de rentabilidad, un indicador del que surge el monto de la participación de los empleados sobre las ganancias corporativas. En medio de la recesión que golpea a la industria, el sector financiero se mantuvo en enero como uno de los rubros más rentables de la economía, con un incremento de las ganancias del 71,2% interanual, al totalizar $18.050 millones.

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