Los colectiveros no paran, pero igual faltaría transporte

Los colectiveros no paran, pero igual faltaría transporte

La UTA decidió trabajar mañana, pero los dirigentes aclararon que si hay incidentes suspenderán los servicios. No funcionarán los trenes ni los aviones. Y en los subtes la protesta será parcial.

En una decisión esperada pero igual temida por los referentes del sindicalismo opositor, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció ayer oficialmente que no se plegará al paro general de mañana, con lo que en teoría los colectivos deberían circular con normalidad. Pero el propio Roberto Fernández, secretario general de la UTA, puso en duda esa posibilidad.

“Si hay algún incidente meteremos los coches adentro”, advirtió ayer a la tarde. Y enseguida completó: “El Gobierno debe garantizar la seguridad de trabajo”.

Los colectiveros se habían sumado al paro del pasado 10 de abril, pero no al del 20 de noviembre de 2012. Aquella vez igual no hubo colectivos: hubo un puñado de ataques a colectivos y el gremio entendió que era peligroso trabajar en esas condiciones.

Hugo Moyano descargó ayer su bronca contra la conducción de los colectiveros: “La UTA se dejó apretar por el Gobierno, pasan a engrosar el sector de los gremios débiles ante el Gobierno” (ver pág. 4).

Según versiones, la Casa Rosada presionó a la UTA para que no se adhiriese a la medida de fuerza. Lo habría hecho mediante los subsidios que se le otorgan a las empresas de transporte para que cubran los aumentos salariales de los choferes. También con la promesa de que se les cederá un edificio en Once para la obra social.

En la UTA negaron ayer ambas versiones. “Los subsidios se los dan a las empresas, así que si el Gobierno puede presionar a alguien con este tema es a los patrones y no a nosotros”, dijo anoche a Clarín Roberto Fernández. Consultado sobre el edificio, otro dirigente bromeó: “Ni idea de qué hablan. Ahora si nos quieren regalar uno, bienvenido sea”.

En un plenario del que participaron los secretarios generales de sus 24 seccionales y los 17 miembros de su Consejo Directivo, la UTA resolvió no adherir a la huelga con el argumento de que “un paro de actividades no es lo más apropiado para las circunstancias. El país está viviendo un momento muy difícil en la tramitación de la normalización de la deuda externa”.

Más allá de esos argumentos políticos y de las presiones de la Casa Rosada, Fernández acusó ayer a Moyano y a Barrionuevo de no haber consensuado con él el paro.

“ A mi no me van a manejar, querido. Ya soy bastante grande”, señaló anoche a Clarín el jefe de la UTA. Y agregó: “Yo no soy oveja de nadie ni tampoco un convidado de piedra. No soy un nene al que van a arriar como quieren”.

De acuerdo con Fernández, Moyano ni Barrionuevo lo llamaron para consensuar la fecha de la medida de fuerza: “Yo no soy ni me hago la vedette. Si no me invitan a un lugar, no voy”.

La versión cerca de Moyano y Barrionuevo es exactamente la opuesta: que Fernández fue invitado a la cumbre donde se fijó la fecha del paro pero que no fue. Y que en los días posteriores tampoco respondió los llamados.

Con su jugada, Fernández también se hace valer en el mundo sindical.

“Piensa que él es el que iba a garantizar en gran medida el éxito del paro y a cambio de nada”, confió un dirigente de otro gremio de trato corriente con el colectivero.

Con el anuncio de la UTA, el paro convocado por las centrales sindicales de Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Pablo Micheliparece quedar rengo justo en la víspera de la medida de fuerza. Por la adhesión a la huelga de los maquinistas y señaleros, mañana no habrá trenes pero quizá sí colectivos.

La UTA también tiene representación en el Subte. Según Fernández, mañana deberían funcionar todas las líneas del subterráneo menos la B, que es controlada por una comisión interna combativa.

El paro igual se hará sentir fuerte en muchísimas otras actividades: a raíz de la adhesión a la medida de fuerza decuatro gremios aeronáuticos -AAA, APTA, ATCPEA y jerárquicos- mañana no habrá vuelos comerciales.

Tampoco habrá recolección de residuos ni recarga de cajeros automáticos porque pararán los camioneros. También se sumaron a la medida de fuerza los bancarios, gastronómicos, estacioneros, diferentes gremios marítimos y portuarios y las organizaciones nucleadas en la CTA anti K. En la provincia de Buenos Aires, los gremios docentes FEB y UDOCBA anunciaron que también pararán.

Roberto Fernández sostuvo ayer que si no hay incidentes mañana deberían circular colectivos “como si fuera un feriado o un domingo”. Quizá ni eso: la izquierda pretende hacer piquetes en los accesos a la Capital Federal.

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