Los colectiveros rosarinos lograron un salario básico de casi 7 mil pesos

La Unión Tranviarios Automotor de Rosario (UTA) acaba de obtener un aumento salarial de 23 por ciento para los choferes del transporte urbano de pasajeros. Una mejora retroactiva a enero pasado que irá directamente al bolsillo y que redundará en casi 7. 000 pesos de sueldo básico para los conductores de ómnibus de la ciudad.
Para el municipio, en tanto, la clave para poder afrontar ese incremento sin retocar el precio del boleto, objetivo fijado por la administración socialista, sigue siendo los subsidios nacionales. Una herramienta que, si bien ayuda, no cubre la totalidad del desfasaje entre el valor actual del viaje y su costo real.

   El preacuerdo, aún a homologar según advirtieron en el Palacio de los Leones, establece un aumento del 23 por ciento retroactivo a enero que, para un chofer de categoría mínima, significará un sueldo básico de entre 6.600 y 6700 pesos.

   “Estamos satisfechos”, sintetizó a La Capital el secretario general de la UTA Rosario, Manuel Cornejo, respecto de la suba salarial acordada en paritarias a nivel nacional.

   Luego, el histórico gremialista consideró que “están dadas las condiciones” para que el municipio enfrente el costo del incremento.

Objetivo. La UTA cosechó el aumento del 23 por ciento (de enero a mitad de año) con la premisa de encontrar un punto justo que permita revertir los efectos de la inflación en el poder adquisitivo de los choferes.

   Pero el presente del transporte de pasajeros de la ciudad no deja de ser complejo. Por eso, y una vez homologado el incremento a los conductores, la gestión de Miguel Lifschitz esperará la llegada de más subsidios nacionales a la actividad.

   Como nadie osaría planificar un aumento del boleto de colectivo en un año electoral, los beneficios que otorga la Secretaría de Transporte de la Nación se erigen como la única alternativa a mano para atemperar el impacto de la mejora salarial en el precio del pasaje.

   De hecho, los subsidios también oxigenarán los números de las concesionarias Rosario Bus (la única privada en pie) y Semtur y La Mixta, ambas en manos municipales.

   Por lo pronto, las cuentas socialistas reflejan que la tarifa continúa retrasada, razón por la cual todas las miradas están direccionadas hacia los subsidios. De otro modo, resultará inviable afrontar la suba de sueldos.

   A su turno, el secretario de Servicios Públicos municipal, Gustavo Leone, señaló: “Esperaremos la firma del acta paritaria en la Capital Federal, tras lo cual vendrán los subsidios, como máximo en un par de meses”.

   Basada en el método Area Metropolitana de Buenos Aires (Amba), la Nación aplica una compensación inmediata a los ómnibus porteños cada vez que hay un aumento salarial para los choferes, instancia que suele quedar corta con el transporte de las principales ciudades del interior.

Desfasaje. Leone también recordó la existencia de una brecha entre la tarifa de 1,90 peso (biviaje) y el valor real del pasaje, a 2,30, en función de los costos de la prestación.

   Ya en diciembre de 2010 la Municipalidad había alertado que el último estudio de costos del servicio realizado por el Ente del Transporte de Rosario (ETR) arrojaba una diferencia de 30 centavos mayor al valor real del boleto.

   Previamente, en mayo, los fondos remitidos por la Nación para subsidiar a los colectivos de la ciudad habían alcanzado para cubrir el 50 por ciento del gasto de manutención salarial.

   A comienzos de 2010, los choferes habían pasado a percibir mensualmente un básico de 5.400 pesos

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