Colectivos al Parque Industrial, entre las quejas y el incumplimiento

El escenario se repite cada mediodía en la esquina de San Martín y Pedro Lagrave. Hombres y mujeres mirando con impaciencia sus relojes, colectivos abarrotados que no se detienen y horarios que, sólo en raras excepciones, se cumplen.
La esquina señalada funciona como parada de los colectivos de la línea comunal 510 –cualquiera de los ramales que ingresa al Parque Industrial- y de la provincial 176.

“El servicio es un desastre, todos los días es igual, tengo que trabajar en una casa de familia y tengo que salir una hora antes porque no se a qué hora va a pasar”, afirmó Rosa Nievas a El Diario, usuaria habitual de la línea 176 y del ramal 2 de la 510 que toma la calle El Petrel.

Más extremo fue el reclamo de María, quien comentó que “el año pasado en la 510 tuve un accidente con mi hijo, como manejan como quieren, frenó de golpe y mi hijo se golpeó”.

Por este motivo, “fui a la dirección de Transporte y llegué a hablar con el gerente de la empresa que está en José C. Paz”. “Me dijo –continuó- que tienen colectivos parados para reforzar el servicio pero no se los habilitan porque son viejos”.

En este sentido, la mujer recordó que “amenacé con hacer un piquete en El Petrel si no mejoraban el servicio” y aseguró que desde la empresa le respondieron “que le hacía un favor si protestaba porque ellos necesitan habilitar los colectivos”.

Continuando con su periplo para reclamar mejoras en el servicio que aborda diariamente para llevar a su hijo al colegio, la mujer agregó que “fui a la línea 203 para ver si podían habilitar un recorrido que vaya al Parque Industrial”, motivo por el que estuvo cerca de levantar firmas y escribir una carta. Aunque las esperanzas se fueron diluyendo. “Me dijeron que es muy difícil que les habiliten ese recorrido porque las empresas que ya están no lo van a permitir”, expresó.

Controles

Consultado por El Diario sobre la situación, el director de Transporte, Carlos Chanteiro, aseguró que los controles son habituales y que periódicamente “se labran multas por incumplimiento del servicio”.

En cuanto a la frecuencia, explicó que en la línea 510 en horas picos el piso establece cuatro unidades por hora, espaciadas cada 15 minutos.

No obstante, el incumplimiento de la frecuencia establecida sumado a la gran demanda desemboca con regularidad en el desborde de la capacidad de las unidades, motivo por el que en repetidas oportunidades los choferes pasan de largo por las paradas establecidas.

Según Chanteiro, en la actualidad la línea 510 cuenta con 55 unidades, de las cuales más de un 50% tiene como destino el Parque Industrial. De todos modos, aunque esto resultara insuficiente la posibilidad de ampliación del servicio, aclaró, debe transcurrir por el Concejo Deliberante.

También la 176

La irregularidad en la frecuencia y el incumplimiento del horario también se repiten en la línea provincial 176 que se dirige al Parque Industrial.

Chanteiro reconoció la situación aunque aclaró que las sanciones, en este caso por tratarse de una línea provincial (y lo mismo sucede con las nacionales), recaen sobre la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). El municipio, en tanto, sólo se limita a notificar al organismo sobre las falencias identificadas.

En este sentido, reconoció haber recibido y elevado quejas de usuarios de la 176 por discontinuar el servicio durante la noche alegando motivos de seguridad. “Ya notificamos a la CNRT”, aseguró el funcionario.

A su vez, teniendo en cuenta las limitaciones del área que sólo cuenta con siete inspectores, animó a los usuarios a presentar sus denuncias en la Dirección de Transporte, ubicada en Belgrano y Pedro Lagrave.

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