El comercio criticó al gremio

El Día de los Empleados de Comercio terminó enfrentando a gremialistas y a la patronal en Salta. Para los empresarios, el sindicato violó el “acuerdo de paz” que habían firmado para asegurar un 26 de septiembre tranquilo,
con la violenta protesta que recorrió el micro y macrocentro de la ciudad obligando a todos los negocios a cerrar, a pesar de que la ley nacional que establece la fecha los autoriza a abrir.

El presidente de la Cámara de Comercio, Daniel Betzel, recibió decenas de llamados de asociados que el lunes sintieron el apriete sindical y amenazada la libertad de trabajo. Desde la otra vereda se defendió el secretario gremial del gremio Angel Ortiz: lanzó que, en realidad, el atacado fue el gremio. “Los ataques vinieron desde sectores espurios, los que tienen empleados en negro y los hacen trabajar ocho horas pagándoles cuatro, los hacen trabajar los feriados y sábados sin pagar la diferencia. Son los comercios que están acostumbrados a trabajar en la irregularidad”.

El gremialista defendió al sindicato y afirmó que “en ningún momento buscamos debilitar a la patronal. Nos movilizamos para hacer sentir nuestras quejas frente a los comercios que trabajaron con normalidad pese al día festivo para el sector”.

“Un acuerdo de paz”

Betzel insistió con que “había un acuerdo de paz y tranquilidad. Hubo empresarios que decidieron no abrir y otros que se acogieron al texto de la ley y trabajaron con el régimen de feriado nacional pagando doble turno”. En este punto criticó la presión de los sindicalistas contra negocios que no pertenecen al rubro, como bares, concesionarias de autos y farmacias. El tema era analizado anoche, al cierre de esta edición, por directivos de la Cámara de Comercio.

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