Compraron Sadowa para hacer un negocio inmobiliario y se multiplican las críticas

Compraron Sadowa para hacer un negocio inmobiliario y se multiplican las críticas
El frigorífico Sadowa, que había sido valuado en primera instancia en 41 millones de pesos, fue rematado en 6 millones. La empresa oferente fue Siper S.A., dedicada a los negocios inmobiliarios y a la construcción de viviendas, al estilo country, según denunció Julio Hikkilo, abogado de la CTA , que respalda desde el comienzo la conformación de una cooperativa para lograr la expropiación de la planta.
Si bien los trabajadores de la cooperativa Recuperar lamentaron la venta del frigorífico, indicaron que aún se mantenía la esperanza depositada en que el proyecto de ley avance en Senadores. En una reunión mantenida el martes en La Plata , los legisladores se habrían comprometido a tratar el expediente la semana entrante y ya estarían los votos para que salga su aprobación.

Hikkilo, al referirse a la compra del frigorífico, planteó que por el precio al que fue vendido “los trabajadores no van a recuperar sus haberes caídos” ni tampoco podrán recuperar sus puestos laborales. “De esta manera se caen todas las mentiras del Sindicato de la Carne y de la CGT , que querían confundir a los trabajadores diciendo que tenían compradores para seguir el frigorífico”, sostuvo Hikkilo.

El abogado reparó en que esta situación pudo haberse evitado si no se modificaba la ordenanza –votada en principio por unanimidad- que establecía la expropiación de los bienes muebles de la planta. Sin embargo, la presión que ejercieron desde el Sindicato de la Carne y la CGT la dejaron prácticamente anulada. Marcelo Artime, presidente del cuerpo legislativo y hombre de Acción Marplatense, fue el primero en ceder ante el requerimiento de los sindicalistas y así se votó y aprobó una nueva ordenanza, que establecía que la expropiación de bienes podría producirse una vez que finalizara el proceso judicial de remate. “Esa segunda normativa es un mamarracho”, sentenció Hikkilo.

El día de su aprobación distintos gremios de la CGT colmaron y desbordaron la barra del recinto. Entraron violentamente al punto que rompieron la puerta de ingreso. Llevaron letreros descalificativos y con cánticos ‘apretaron’ a los ediles que debían bajar a votar. La celebración fue instantánea cuando se votó la norma, que hoy posibilita un negocio inmobiliario en el predio de Constitución al 10.300.

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