Conciliación obligatoria para el conflicto de CONFECAT

Conciliación obligatoria para el conflicto de CONFECAT
El miércoles se llevará cabo la primera audiencia
A primera hora de ayer, la Dirección de Inspección Laboral, procedió a dictar la conciliación obligatoria para el conflicto entre la fábrica CONFECAT S.A. y los trabajadores de la firma.

Los empleados se manifestaron la semana pasada durante cinco días cortando la avenida Presidente Castillo en reclamo por los despidos de tres compañeros; el reconocimiento del nuevo Sindicato de Obreros y Empleados del Cuero y el Calzado de Catamarca (SOECCA) al que adhirieron los empleados de la empresa; la modificación del escalafón salarial por las tareas que ejecutan, y la mejora de las condiciones de higiene y seguridad en las instalaciones.

En el lugar, el director de Inspección Laboral, Adolfo Castellanos, junto a una inspectora del área, solicitó dialogar con un representante de los trabajadores y de la fábrica. Por los trabajadores, se hizo presente el secretario general del SOIVA, Carlos Pinto, mientras que por la firma lo hicieron tres encargados. Una vez finalizado el proceso, se labró el acta y se informó oficialmente el inicio de la conciliación obligatoria, además de establecerse que el próximo miércoles a las 9 se realizará la primera audiencia entre las partes involucradas.

En relación a lo sucedido, Castellanos, responsable del organismo, expresó que “debido al lapso de tiempo por el que se extendió la protesta, y a pesar de que ninguna de las partes informó a la dirección sobre lo que ocurría, que es lo que legalmente debe hacerse, decidimos actuar de oficio y desde hoy –por ayer- está dictada la conciliación”.

Denuncia

En virtud de los reiterados cortes en la avenida Presidente Castillo, el propietario de la estación de servicios “Oil” radicó una denuncia en contra de los empleados de la empresa CONFECAT S.A. que participaron de las movilizaciones. Los motivos que sostiene el denunciante son la interrupción del ingreso a la estación, lo que le genera perjuicios económicos, a la vez que le impide el ingreso a la propiedad privada, en este caso la expendedora.

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