Conciliación obligatoria para un conflicto en empresa de recolección

Conciliación obligatoria para un conflicto en empresa de recolección
La firma Grisolía cesanteó a siete operarios y el gremio respondió con un paro, que ayer afectó a parte del servicio general.
El despido de siete trabajadores de una empresa de recolección de grandes generadores de residuos (hospitales, sanatorios, restaurantes y bares) disparó ayer una huelga del Sindicato de Recolectores que se prolongó hasta las 17, cuando el Ministerio de Trabajo santafesino dictó la conciliación obligatoria hasta mañana, a las 9. La medida de fuerza suspendió el servicio diurno en grandes avenidas, parques y plazas y el barrido de calles, pero no alcanzó a afectar el retiro domiciliario de basura en horario nocturno en los contenedores del centro y los barrios rosarinos.

El día arrancó convulsionado en materia de recolección, cuando el sindicato que encabeza Marcelo Andrada decretó una huelga por tiempo indeterminado en rechazo a la cesantía de siete operarios de la firma Grisolía, de los 26 que tiene a su cargo.

La empresa se encarga de los servicios especiales de recolección en los grandes generadores de residuos (gastronomía y centros de salud).

Se trata de una recolección diferencial que es contratada en forma obligatoria, de acuerdo a la normativa vigente.

La mañana comenzó con protestas y movilizaciones del gremio que agrupa a los recolectores, que se hicieron presentes con una movida frente a la sede de la cartera de Trabajo.

Pero, más tarde, acordaron con el ministerio santafesino sentarse a una mesa de negociación, que fue convocada para las 14 junto a la empresa en conflicto.

"Si los trabajadores de Grisolía no son reincorporados, no levantamos el paro", bramó por entonces Andrada.

De ese modo, el servicio previsto para las 12 se vio afectado por el plan de lucha. Concretamente, la prestación de Sumar (Ente de Higiene Urbana), el barrido de hojas y basura en las aceras y la limpieza de parques y plazas.

Luego, el gremio, las autoridades de la cartera laboral y los representantes de Grisolía mantuvieron una reunión en la sede de Trabajo (Ovidio Lagos y San Lorenzo), que se extendió hasta las 17.

Los funcionarios dictaron la conciliación, que inmediatamente fue acatada por el sindicato.

"Levantamos el paro. Somos y seremos respetuosos de la conciliación hasta el miércoles (mañana), a las 9. A partir de ese momento tendremos libertad de acción para tomar las decisiones que sean necesarias", le dijo a La Capital el gremialista, tras el encuentro.

Luego, Andrada puso en duda que la empresa vaya a cumplir con lo decretado por Trabajo. Es decir, la reincorporación de los siete cesanteados.

"Hasta ahora, la firma hace oídos sordos. Por eso, nos mantendremos apostados en los portones de Grisolía y, hasta que no abran, no nos iremos", agregó.

La empresa está ubicada en la zona sur de la ciudad (27 de Febrero 133) y tiene galpones en Pavón y Lamadrid. Realiza la recolección diferenciada en Rosario y, además, produce contenedores de plástico para la disposición transitoria de residuos.

Tiempo atrás, Grisolía había incorporado personal en disponibilidad de la ex 9 de Julio junto a otras dos compañías que prestan servicios diferenciales de residuos. "Pero, al poco tiempo, echó a esos compañeros, e incluso a un delegado, algo que tomamos como una mojada de oreja al gremio", finalizó Andrada.

El compás de 48 horas servirá para que los funcionarios de Trabajo encuentren una solución de fondo al conflicto.

De no ser así, todo el servicio de recolección en contenedores domiciliarios quedará en jaque.

Sólo una respuesta por escrito

La directora regional del Ministerio de Trabajo provincial, María Belluccia, aclaró ayer que Grisolía no compareció ante la cartera laboral sino que lo hizo a través de un escrito que ingresó por mesa de entradas.

“Manifestaron que se habían depositado los sueldos atrasados el viernes pasado, insistieron en su planteo de que el sindicato no tiene personería y, en ejercicio de su derecho a despedir, solicitaron el archivo de las actuaciones ya que no tienen intenciones de continuar la instancia de conciliación y pretenden dirimir el conflicto en sede judicial”, comentó la funcionaria.

Por su parte, Trabajo tiene la potestad de extender el paraguas de la conciliación hasta un máximo de entre 15 a 30 días hábiles.

“En caso de que la empresa incumpla la conciliación, puede llegar a tener sanciones y multas, ya que esta medida es obligatoria”, concluyó la representante de la cartera laboral.

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