Condiciona la CGT oficialista el acuerdo por los precios

Pide retrotraer a octubre el valor de los productos para distender la paritaria
spués de más de dos semanas de descanso en Santa Cruz, Cristina Kirchner retomó ayer la actividad oficial. Tal vez, entre sus tareas, evaluó los avances del acuerdo de precios que activó recientemente el Gobierno. Pero además de las novedades que le pudo haber informado el secretario de Comercio, Augusto Costa, la Presidenta chocará con un nuevo e inesperado frente de conflicto: la CGT alineada con la Casa Rosada condiciona "el clima lógico" para negociar salarios a la suerte de la iniciativa antiinflacionaria.

Casi en tono de amenaza, la cúpula de la central obrera advirtió que apoyará la medida si los valores de los productos se retrotraen a octubre. El planteo ya fue hecho cara a cara delante de Costa y del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, durante el último encuentro que mantuvieron funcionarios, sindicalistas y empresarios en la Casa Rosada. Pero ayer los gremialistas volvieron a la carga y reiteraron su postura ante otros interlocutores del Gobierno.

"Hay mucha preocupación en cómo encaramos las paritarias. En noviembre y diciembre hubo una disparada de precios. Si el control funcionara y los valores se retrotrajeran a octubre, podría haber un clima lógico para negociar salarios. De lo contrario, la situación se podría desmadrar", dijo ayer a LA NACION un jerárquico de la CGT oficial.

¿Es posible retrotraer los precios? Los sindicatos se aferran a las palabras de Costa, que habló de "altibajos" en los valores de los casi 200 productos que el Gobierno ordenó congelar.

Previo a las advertencias, el jefe de la CGT oficialista, Antonio Caló, ya había caminado con pies de plomo sobre la iniciativa antiinflacionaria. "Los precios no son los mismos que hace dos meses. El azúcar no cuesta lo mismo que en octubre, ¿o sí?", cuestionó. Y más duro fue el estatal José Luis Lingeri: "Históricamente fui pesimista con los acuerdos de precios. No confío, aunque espero que esta vez pueda mantenerse en el tiempo", manifestó con escepticismo el dirigente de Obras Sanitarias.

Tal vez el único gremialista que mantuvo la cautela fue Gerardo Martínez. "Es bueno todo lo que se pueda hacer para garantizar el poder adquisitivo del salario. Apostamos a que funcione", dijo a LA NACION el líder de los albañiles de la Uocra.

Como nunca antes desde su surgimiento, en octubre de 2012, la CGT oficialista comenzó a endurecer su postura ante el Gobierno. A fin de año rompió su pasividad con un documento en el que advertía que "el país está en una situación crítica". Y ahora su cúpula desafía con renovados planteos sobre la inflación "la devaluación por goteo" o el riesgo que supone la excesiva emisión monetaria.

La situación, incluso, aceleró los plazos para encontrar coincidencias con la CGT opositora que encabeza Hugo Moyano. "Nuestros índices de inflación coinciden con los del moyanismo. En 2013 nos dio más de un 25 por ciento", dijo un gremialista que suele caminar por los pasillos de la Casa Rosada. Pero de inmediato tomó cierta distancia: "No vemos todavía una señal de anarquización, pero la cuestión policial fue una luz amarilla. Moyano quiere apurar un paro en marzo, pero nosotros nos plegaríamos sólo si la situación se desmadrara".

Desde el sindicalismo opositor también se cuestionó el alcance del acuerdo de precios. "Suena más a expresión de deseo que a verdadera lucha contra la inflación. Sólo recae sobre el 3% de los productos alimenticios que circulan en el mercado y deja de lado la vestimenta, los gastos de vivienda, transporte, salud y educación", manifestó anteayer la CGT moyanista a través de un comunicado orgánico.

BARRIONUEVO Y MOYANO, JUNTOS FRENTE AL MAR

Podría ser un asado, junto con otros dirigentes, frente al mar o un encuentro furtivo en algún despacho sindical. Lo cierto es que los canales de diálogo entre Hugo Moyano y Luis Barrionuevo están abiertos. Pronto, ambos estarán cara a cara.

La reunión podría concretarse en los próximos días en Mar del Plata, quizás en el lujoso hotel de los gastronómicos. Los dos líderes de las CGT opositoras tienen previsto acercar posturas para activar una medida de fuerza conjunta en marzo. Ambos dirigentes fueron muy críticos ante la intervención del Gobierno para influir en las negociaciones salariales que se avecinan..

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