“Va a ser un año conflictivo por la inflación”

“Va a ser un año conflictivo por la inflación”
El secretario general de ATE y la CTA, Carlos Quintriqueo, adelantó que rechazarán los acuerdos anuales, y que las subas de salario se deberán negociar más seguido.

El secretario general de ATE y la CTA, Carlos Quintriqueo, aceptó las internas gremiales dentro de la Central y dijo que se deben a diferencias ideológicas entre sus integrantes referidas a la concepción del modelo sindical, y también a pretensiones políticas partidarias. Cargó contra la conducción de ATEN, a la que responsabilizó de ser un partido político que no escucha a las bases. Añadió que esta coyuntura se da en un año de elecciones (29 de marzo se eligen autoridades de CTA) donde hay sectores que quieren disputar el cargo que ocupa en representación de unos 30 mil afiliados.

En cuanto a la pauta salarial, manifestó que pedirán como piso un 30 por ciento de suba “para iniciar la discusión”, y sostuvo que 2014 será conflictivo por el proceso inflacionario que vive el país. Por este motivo, expresó que ATE se opondrá a la intención del Ejecutivo de querer anualizar la discusión.

También se refirió al acuartelamiento de la Policía para pedir $10 mil de bolsillo al que calificó de “extorsivo”.

¿Cuál va a ser el pedido de ATE para el año en materia salarial?

Queremos la apertura de la mesa en febrero y una pauta por encima del 30 por ciento para arrancar una discusión. Tenemos en cuenta el proceso inflacionario y por eso ningún acuerdo puede ser duradero, y se tienen que ir achicando los tiempos de la negociación por más que el Gobierno quiera anualizar la pauta.

Queremos, además, discutir una nueva estructura salarial dentro de una convención colectiva marco donde podamos rediscutir el escalafón general y la cuestión salarial que viene atada. De lo contrario, se discute un parche. Queremos que sea la convención madre dentro del Estado.

¿Si llegan a un acuerdo en febrero, será un año más tranquilo que 2013?

Como viene el país va a ser un año conflictivo porque la tendencia inflacionaria va a hacer que el salario se deprecie en forma importante. Eso va a generar que estemos en distintos momentos discutiendo reacomodamientos salariales. Nos va a llevar a ese lugar un país que estalla por distintos lados. Si se comparan los precios de las góndolas con un mes atrás, se nota que cambiaron y eso afecta el salario del trabajador.

ATE quiere un 30%, pero ATEN y Sejun ya declararon que van a ir por los $10 mil de bolsillo. ¿Cómo van a articular la lucha desde la CTA?

Primero hay que consultar a los trabajadores que son los que van a marcar el camino para el acuerdo salarial. Los dirigentes podemos expresar nuestras pretensiones, pero el que resuelve es el trabajador a través de los mecanismos de cada organización. Tenemos una necesidad de recomposición salarial porque la inflación es grande sobre todo en el último trimestre del año y esa escalada no va a cesar.

El apoyo de la CTA lo tienen, pero hay que ser consciente del grado de acompañamiento que le den las bases que van a marcar el camino y la pauta que tengamos que discutir y acordar.

¿Estas diferencias son parte de la interna en la Central?

Somos conscientes de que hay una interna dentro de la CTA. Hay internas por cuestionamientos de modelo sindical, y otras internas por pretensiones políticas partidarias. Cuando esto pasa, a las organizaciones les cuesta resolver el conflicto, porque prima el interés partidario sobre el interés colectivo de los trabajadores. Eso quedó claro y se vio en el conflicto de Salud. ATEN es un reflejo de cómo se partidizó la conducción. Nosotros debemos ser autónomos de cualquier fuerza política y representar el interés colectivo de los trabajadores y no el sectorial de un partido.

¿No cree que la interna pueda perjudicar la fuerza de los reclamos sindicales?

Va a haber reclamos y movilizaciones. Insisto que hay que ser conscientes de lo que dicen las bases. Los dirigentes podemos orientar pero tenemos que ser respetuosos de lo que las bases reclaman o no. Lo que pasó con ATEN en 2013 fue no hacer una evaluación real del sentimiento mayoritario de los docentes. Cuando es sólo el entusiasmo de algún dirigente, creo que no va. Hay que preservar al trabajador. Nosotros en eso siempre hemos dado la pelea y durante todo el año estuvimos en la calle con distintos sectores pero siempre siendo consiente de hacia adónde vamos.

Los 10 mil de bolsillo los piden a partir del acuerdo logrado por la Policía. ¿Cómo analiza ese pedido?

La forma en que la Policía lo consigue fue parte de una extorsión al Gobierno, porque se acuarteló y liberó una zona en una fecha sensible para el país. Bajo ese método consiguieron la recomposición. Eso no quiere decir que mantuvieron una escala salarial.

Hay varios mitos que romper de ese acuerdo porque se estableció un mínimo de $10 mil, pero entre ellos se acható la escala y no hay mucha diferencia entre el cargo jerárquico y el que se inicia. Nosotros no tenemos la 9 milímetros para discutir, como lo hizo la Policía, ni liberamos zonas. Somos trabajadores que manejamos otro tipo de servicios y los compañeros tienen la responsabilidad de garantizarlos como es el agua, la electricidad o la salud.

¿Se comunicó el Ejecutivo con el gremio para que le den el visto bueno a esa negociación?

Con nosotros no. Lo que hicimos fue exigir un espacio de negociación tras el acuerdo. La marcha que realizamos esa semana fue masiva en ese contexto. Necesitamos un espacio de discusión que se logró y luego el acuerdo de salud.

Comentá la nota