Un conflicto gremial paraliza la producción de empresas químicas

Un conflicto gremial paraliza la producción de empresas químicas
La disputa se inició entre el gremio del sector y Petrobras, pero ya se extendió a todas las compañías de la región que sufren un paro general por tiempo indeterminado
Un conflicto entre el sindicato que agrupa a los trabajadores del sector químico y Petrobras está afectando a un grupo de 40 empresas locales y multinacionales que operan en la zona industrial de Zárate-Campana. Las compañías se vieron envueltas en la disputa por negociaciones salariales y despidos entre el Sindicato de Industrias Químicas y Petroquímicas Zárate-Campana y la filial local de la petrolera brasileña. El conflicto se inició el 31 de mayo pasado pasado y ya comenzó a provocar desabastecimiento, falta de insumos y caída en los niveles de stock entre las empresas afectadas. Si bien el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, el gremio. que representa a 2.300 trabajadores, mantiene el paro general de actividades por tiempo indeterminado que anunció el viernes pasado y que se extendió a todas las empresas. El gremio acusa a Petrobras de suspender a un centenar de trabajadores y de no querer acatar una suba salarial de 22% surgida de las negociaciones paritarias de año pasado.

La disputa viene teniendo amplia repercusión en la zona donde diarios como El Debate y La Auténtica Defensa, publicaron una serie de notas informando sobre la situación. Incluso, ayer el Concejo Deliberante de Campana emitió una solicitada en apoyo a los reclamos del gremio que también recibió el respaldo de diputados nacionales del kirchnerismo como Carlos Kunkel, José María Díaz Bancalari, Héctor Recalde y Carlos Gdansky.

Además Petrobras, que elabora poliestireno y láminas de poliestireno en su planta ubicada sobre la margen oeste del Río Paraná de las Palmas, en Zárate, entre las compañías afectadas por el paro se encuentran Praxair, Bayer, ACA, Agrofina, Air Liquid, Bayer, Carboclor, Clariant, DAK, DOW, Lanxess, Monsanto, TFL, entre otras. También genera inconvenientes a Unilever, Dicopack, Laboratorios Pyam, Baterías Wao, Silicato y Rsyder.

De hecho, en un comunicado enviado ayer a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Carboclor dio cuenta de la situación y advirtió no poder determinar “la duración de la medida de fuerza”. Además, un grupo de ejecutivos de varias de las empresas afectadas mantuvo una reunión con funcionarios del Ministerio de Trabajo para evidenciar su preocupación por las consecuencias de la medida.

Al respecto, fuentes de Petrobras consultadas por El Cronista negaron el despido de 100 trabajadores y aclararon que el conflicto surgió luego de que cuatro operarios de la planta abandonaron sus tareas en el marco del conflicto por las subas salariales. “Dejaron la planta sola y pusieron en riesgo la operación sin haber avisado a las autoridades”, sostuvieron.

Reconocieron el despido de estos empleados, pero aclararon que, en el caso de los aumentos de sueldos, la empresa pretende negociar de manera independiente a las paritarias del sector. “Es una potestad que nos da el Convenio Colectivo de Trabajo, la de arreglar salarios por empresa y no por sector, por lo cual el gremio asumió estas medidas de fuerza en desacuerdo”, señalaron en Petrobras. También acusaron al sindicato de no respetar la conciliación obligatoria dictada por el ministerio a cargo de Carlos Tomada.

Por su parte, desde el gremio acusan a Petrobras de no acatar una recomposición salarial acordada en paritarias de 2012. Néstor Carrizo, tesorero del Sindicato Personal Químico, sostuvo que “desde hace un año Petrobras no cumple con un acuerdo que estipula un aumento del 22% para los trabajadores y tampoco acata una resolución del Ministerio de Trabajo que homologa la actividad química y obliga a la empresa a efectuar el pago”. El dirigente gremial agregó que Petrobras “buscó la intervención del Ministerio de Trabajo para que se dictara la conciliación obligatoria y así volver a trabajar pero sin pagar los aumentos, algo que no vamos a aceptar”.

Lo cierto es que en el resto de las empresas químicas y petroquímicas de la zona se profundizan las preocupaciones por las consecuencias de esta disputa. Algunas advierten que los bajos niveles de stock les hará difícil mantener la provisión de insumos por mucho tiempo más tanto para sus clientes locales como para exportar.

Otras temen que sus clientes busquen nuevos proveedores ante esta situación. Y en la mayoría de los casos aseguran que funcionan con guardias de emergencia que permiten tener las plantas activas ya que se trata de establecimientos que operan las 24 horas durante los siete días de la semana. Esta modalidad, señalan, les incrementa sus costos fijos y de mantenimiento, ya que las plantas se encuentran abiertas pero sin producir. Otras fuentes agregaron que los clientes de las empresas afectadas corren el riesgo de sufrir los mismos problemas al no poder comprar los insumos necesarios para producir. Como ejemplo, destacan el caso de Praxair, que comercializa gases y equipamientos para hospitales y laboratorios, entre ellos oxígeno. Otro caso es el de las refinerías y curtiembres que se están quedando sin materias primas e insumos para producir.

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