Conflicto en el puerto pone en riesgo cobro de retenciones

El gremio URGARA que nuclea a los trabajadores del puerto vinculados a la exportación de granos llegó a una tregua con el Gobierno nacional y suspendió el paro previsto para el lunes en el marco de un reclamo salarial. El plazo que consensuó con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, es hasta el miércoles. Los sindicalistas están duros y al Gobierno le preocupa que puedan suspenderse las exportaciones del agro que manejan las principales cerealeras del país.
No es un reclamo cualquiera. El que amenazó con parar a todos sus trabajadores el lunes, fue la Unión de Recibidores de Granos y Anexos (URGARA), que lidera Alfredo Palacio y que nuclea a los trabajadores del puerto vinculados a la exportación de cereales. Una medida de fuerza de este sector le implicaría al Gobierno nacional un impacto significativo en sus ingresos por retenciones, en tanto se verían trabadas las exportaciones de Cargill, Nidera, Bunge y todas las grandes cerealeras y sojeras del país.

Las presiones y negociaciones del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, surtieron efecto y el gremio acató una "conciliación consensuada" para mantener "la paz social" hasta el miércoles próximo, por lo que postergó la medida de fuerza prevista para el lunes en demanda de un aumento salarial.

La organización sindical, los empresarios portuarios y las autoridades del ministerio de Trabajo se reunirán nuevamente el martes en procura de sellar un acuerdo definitivo. Aunque las fuentes sindicales especificaron que aún "no hubo ningún acuerdo", indicaron que el gremio acató "la conciliación consensuada para demostrar su vocación de diálogo y paz social".

Palacio aseveró que el paro previsto para el lunes en todos los puertos fue postergado, si bien "no hubo acuerdo en paritarias". El gremio reclama un básico de 6 mil pesos para el recibidor y de 4.500 pesos para la categoría auxiliar e indicó que "los empresarios ofrecieron 4.800 y 3.300 pesos en cada caso".

"La realidad indica que la gran mayoría de las empresas ya lo está pagando con sumas adicionales a cuenta y, aceptar esa propuesta, significaría una mera incorporación al básico de esas sumas, lo que representaría una burla", aseveró Palacio.

Hasta ahora no se han alcanzado acuerdos con ninguna de las cámaras empresarias como acopiadores, puertos y exportación. Los recibidores de granos procuran recomponer los salarios "en función de las reales posibilidades del sector, que ha mostrado un importante crecimiento del nivel de actividad a partir de una cosecha que superó las expectativas (55 millones de soja y más de 90 millones en total), por lo que los salarios deben reflejar esa mejora, de acuerdo a las monumentales ganancias".

Palacio agregó que las cámaras deben pagar "lo que pueden pagar" y explicó que el gremio "no desea paralizar los puertos", por lo que apuesta a "un rápido y justo acuerdo salarial".

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