El conflicto de Sata sumó otro capítulo con una denuncia penal y amenazas de un corte de ruta

El conflicto de Sata sumó otro capítulo con una denuncia penal y amenazas de un corte de ruta
Trabajadores de Sata y dirigentes del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) continuaron ayer custodiando las puertas de la firma para evitar un posible vaciamiento, al tiempo que advirtieron que el lunes endurecerán la protesta si no tienen respuestas sobre el futuro de los diecinueve empleados suspendidos.
En la víspera el conflicto subió algunos grados en la escala de tensión, cuando los manifestantes recibieron a una comisión policial enviada por el fiscal Marcos Egusquiza que intentó relevar los datos de las personas que llevan adelante el bloqueo a la planta ubicada en el kilómetro 167,5 de la Ruta 226. La diligencia se habría producido a partir de una denuncia radicada por los directivos de Sata.

“Nosotros hasta que no nos comunicamos con nuestro asesor legal, el doctor Juan Claudio Morel, no les dimos nombres ni nada. Hicieron un croquis a mano de cómo estaba la situación, de cuáles eran los ingresos y los egresos de la empresa”, describió Luciano Gaiada, secretario gremial de Smata, y aclaró que la fábrica tiene portones libres por donde pueden ingresar y salir.

De rehén

Por otro lado, empleados de la firma de Buenos Aires a cargo de despachar máquinas de la planta local hacia el puerto llegaron con intenciones de cortar un candado para sacar un camión que quedó atrapado en el solar de la planta.

Al conocer esas intenciones, los dirigentes de Smata pidieron esperar a que llegaran las cámaras de Eco TV para que quedara registrado que nada tendría que ver el gremio con la violación del portón de acceso.

Finalmente, la firma de logística optó por aguardar a que el conflicto se resuelva para no quedar entrampada en la disputa entre la empresa y los trabajadores.

“Tienen de rehén a la gente de Buenos Aires, que no le dejaron sacar uno de los equipos donde iban a trasladar las máquinas. Le dijeron que le habíamos cortado la luz y es totalmente falso. Le dijeron que éramos violentos, totalmente falso”, relató el secretario gremial.

Al mismo tiempo, afirmó que “lo que queremos -somos trabajadores no delincuentes- es trabajar y si no hay trabajo, cobrar lo que nos corresponde”.

“Cuidamos nuestro crédito laboral”

Desde el lunes por la tarde, trabajadores de Sata y dirigentes gremiales montan una guardia frente al establecimiento fabril. La medida de acción se definió luego de que un empleado de la empresa advirtiera la presencia de cuatro camiones y movimientos que podrían estar vinculados al traslado de maquinaria.

Luciano Gaiada explicó que “nos autoconvocamos para cuidar nuestro crédito laboral que son las máquinas, para el día de mañana poder cobrar”.

De acuerdo con el sindicato, desde noviembre rige una conciliación obligatoria que la empresa no acató y diecinueve trabajadores quedaron a la deriva, esperando que la Justicia dirima el conflicto con la patronal.

En tanto, la empresa ya no los reconoce como empleados y alegó que se trata de despidos con causa debido a que registró una baja en la producción.

“Eso está en manos del Tribunal de Trabajo. Nosotros entendemos que al no respetar la conciliación obligatoria del Ministerio de Trabajo de la Provincia, la empresa tendría que retrotraer la situación al 8 de noviembre de 2012 y volver a reincorporar a los trabajadores”, sostuvo Gaiada.

Concretamente, Smata exige que la firma los despida e indemnice o que reincorpore a los diecinueve empleados. “Eso está en manos del Tribunal de Trabajo. Lo que nosotros estamos haciendo acá es preservar nuestro crédito laboral, que es la forma de cobrar el día de mañana una indemnización e inclusive, los salarios caídos de noviembre a la fecha”, indicó el secretario gremial y calculó que esa deuda –sumando las cargas sociales- superaría el millón de pesos.

Extraoficialmente, los dirigentes sindicales averiguaron que Sata intentaba trasladar dos máquinas al puerto de Buenos Aires para embarcarlas con destino final a Italia, con fecha de partida el próximo lunes.

“Ya no llegan por un tema de Aduana. Tenían que estar el sábado allá”, dijo Gaiada y adelantó que “tienen en venta tres más, nos dijo alguien de adentro de la empresa”.

Se acaba la paciencia

En cuanto a la guardia, desde Smata indicaron que se va a extender “lo que sea necesario” y anunciaron que podrían optar por endurecer las medidas de lucha.

“Esto se destraba fácilmente con un fallo del Tribunal de Trabajo, y para eso vamos a tener que hacer todas estas cosas para presionar. En un primer fallo nos dio la razón y dijo que hay que reincorporar a la gente. Dice que tenemos que volver a negociar en el Ministerio de Trabajo dentro de la conciliación obligatoria, cosa que la empresa aún no ha respetado”, sintetizó el secretario general César Trapote.

Y advirtió que “la presión va a ser importante. El lunes empiezan a llegar las delegaciones de las seccionales de la provincia de Buenos Aires a Tandil. No vamos a movilizar trabajadores porque cada uno tiene sus obligaciones, pero sí van a venir los cuerpos de delegados, dirigentes de cada seccional, y en base a eso, vamos a determinar en conjunto con el Consejo Directivo Nacional los pasos a seguir, pero puede ser un corte de ruta y alguna otra cosa”.

Trapote se quejó porque “somos respetuosos de los organismos administrativos, sean de Provincia o de la Nación; somos respetuosos de la Justicia, pero también es cierto que la paciencia se va agotando, más cuando estamos tratando un tema que afecta a diecinueve familias

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