Conflicto en el CMC: trabajadores denuncian el "vaciamiento" del área de Educación

Conflicto en el CMC: trabajadores denuncian el "vaciamiento" del área de Educación
Uno de los voceros de los talleristas aludió a la “desidia en la que estamos metidos desde hace mucho tiempo”. Aseveró que Miguel García y Marta Candia “tienen otro plan que no sabemos cuál es porque nunca se acercaron a nosotros”.

El conflicto que estalló la semana pasada en el Centro Municipal de Cultura sigue latente. Aunque hubo una tregua y las autoridades reaccionaron tratando de cooptar a una porción de los trabajadores, la insatisfacción y el disgusto de los involucrados excede el maltrato del que acusan a Marta Candia: revelan que, en el fondo, hay “un vaciamiento del área de la Dirección de Educación”.

Así lo planteó uno de los talleristas, Hernán Basso, luego del encuentro que en la semana los funcionarios mantuvieron con parte de los trabajadores que plantearon las protestas. El secretario Miguel García aceptó algunos de los cuestionamientos, aunque trató de justificar el “descuido” en el afán de “avanzar en otros temas”. De paso, el funcionario cuestionó la infraestructura con la que la Provincia entrega los barrios de vivienda: dijo que en esos lugares “no hay nada, ni posta sanitaria, ni escuela: sólo viento y chicos”.

“Ni un centavo”

Un nutrido grupo de empleados del CMC denunció el “maltrato” del que serían víctimas por parte de Marta Candia, que además de ser funcionaria -directora de Gestión Cultural- es la pareja del secretario de Cultura y Derechos Sociales, Miguel García. El conflicto derivó en la renuncia de Paola Barattini.

Los funcionarios decidieron, entonces, romper la posible unidad entre los trabajadores y convocaron a uno por uno para que le pusieran su firma a una solicitada de supuesto respaldo a la gestión: el llamado se hizo desde las propias oficinas y a algunos trabajadores les hicieron notar los aparentes beneficios con que contaban a partir de la nueva administración. Todo con el obetivo de lograr una firma más en el “respaldo”.

El fondo de la cuestión, mientras tanto, sigue en debate. Basso, uno de los voceros pero no el único, dijo: “El reclamo tiene que ver con el vaciamiento que se produjo en el área de la Dirección Educación. No hemos recibido prácticamente ningún presupuesto en las escuelas de música, de danzas, de cerámica, y entonces reclamamos el mismo presupuesto para poder funcionar y una suerte de plan para salir de la desidia en la que estamos metidos hace mucho tiempo”.

Insistió, ante una consulta, en que García y Candia, “tienen otro plan en su gestión cultural, que tampoco sabemos cuál es porque nunca se acercaron a nosotros”.

En declaraciones a “La Pampa Nacional” (Radio Nacional), Basso apuntó: “Acá hay escuelas funcionando que son políticas de Estado, cuestiones estructurales que no se han atendido en absoluto. Nos mandaron a la laguna y allá quedamos varados sin ningún tipo de respuesta de nada. Nos sostenemos gracias a la cooperadora, al aporte de los alumnos, no hemos recibido un solo centavo en dos años”.

Voz oficial

Durante un encuentro que mantuvieron el viernes entre funcionarios y trabajadores, García aceptó algunas carencias. Pero se justificó: “El tema barrial, de la exclusión social, es fundamental. Muchas veces hemos estado trabajando en detectar basurales para sacarlos que en hacer otro taller que tenga que ver con el arte”.

También aclaró que en la ciudad “son 50 barrios y estamos en 10”. Advirtió sobre las deficiencias estructurales en esos barrios que entrega la Provincia: “hay zonas de nuevos barrios en que hay 12 mil habitantes y no hay nada, no hay una posta sanitaria, no hay una escuela, es viento y chicos; no hay asfalto, son familias a las que les han entregado casitas porque tienen muchos chicos”, dijo.

“Ahí tenemos que estar, porque nos están esperando. A lo mejor lo que está lo hemos descuidado por avanzar en otros lugares. Se tiene que establecer una equidad en toda la ciudad, no sólo pensar en el centro. Una cosa no excluye la otra. Por eso estas reuniones son buenas. Tenemos que diversificarnos, crecer y potenciarnos”, completó el viernes, aunque sin dar respuestas concretas a las demandas.

Otra tallerista que habló del tema fue Claudia Macedo: “Lo importante es que empiezan los cierres de los talleres del CMC y de los barrios. Defendemos el espacio de la muestra de nuestros alumnos, que estuvieron todo el año trabajando. Creemos que los reclamos son necesarios, porque es cierto que hay cosas para mejorar entre todos, pero por otros carriles, por otro lugar”, opinó.

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