Continúa el fuego cruzado por los Concursos Docentes

Sitech Sudeste calificó de "vergonzosa" la nota de respuesta que emitió la Directora de Capacitación del Ministerio de Educación de la Provincia sobre los concursos de ascensos. Mirá aquí los motivos.
El sindicato docente emitió un comunicado en respuesta a la nota de la Directora de Capacitación, explicando sus afirmaciones sobre los concursos de ascenso, convocados, "ya lo calificáramos en su momento entre “gallos y medianoche”, el 13 de junio nos enteramos que las inscripciones para algunos concursos habían comenzado el día 6 de ese mes, nota llena de vaguedades y de exabruptos, en un intento de justificar lo injustificable", declararon.

"Siempre dejamos sentado, a propios y extraños, que pretendíamos corregir falencias evidentes, para contar con reglas claras que dieran garantías a todos los participantes. De ello han sido testigos el Ministro, Profesor Romero y el Director de Modalidades, Profesor Farías, ante quienes expusimos oportunamente nuestras críticas. Por eso se corrigieron las fechas de las convocatorias y algunas de las bases y, si finalmente se aprobó una resolución con el curso de promoción fue porque también lo planteamos a estos funcionarios", aducen.

"Pero, si se salvaron cuestiones referidas a los períodos de inscripciones y requisitos para inscribirse, no ocurrió lo mismo con los Cursos de Promoción, a cargo de la Dirección de Perfeccionamiento, Capacitación y Actualización Docente, que improvisaría de apuro una organización a través de la Resolución N°5286, firmada el 21 de julio (diez días después de cerradas las inscripciones), modificada sucesivamente el 29/8, 30/8 y el 17/9 (En este último caso cuando ya se había rendido el primero de los tres módulos del “programa”)" criticaron.

"En la mentada Resolución 5286, que surge porque Sitech Sudeste se preocupó de señalar que no se contaba con el instrumento legal para los Cursos de Promoción fijados por las convocatorias, se dispuso su puesta en práctica en un término de tres meses (lo que hubiera requerido, por la importancia institucional de los cargos en juego, no menos de seis meses) y un programa común para las modalidades educación primaria, adultos y educación especial, sin que se atendiera las particularidades de estas dos últimas modalidades en cuanto a organización, sujeto del aprendizaje y normativas específicas. Para que se entienda, los docentes de adultos no tratan con niños de entre 6 y 14 años y en educación especial un Director de 3ª. Categoría no tiene clase anexa ; además, estas instituciones cuentan con equipos técnicos de profesionales, cuestión central y que no figuró en las consignas, que fueron las mismas para primaria o adultos (lo único diferente fue el rótulo de la hoja para el examen)" expresaron.

Detallaron además, "La sola lectura de tal programa produce una sensación de vergüenza ajena, pues como docente debería saber la Profesora Ayala que lo que le hizo firmar al Ministro como Módulo II es un listado bibliográfico, no contenidos de un programa. Si hubiéramos tenido la oportunidad de reunirnos, le hubiéramos señalado (humildemente) que la Constitución Nacional o el Estatuto del Docente son fuentes bibliográficas para contenidos de normativas, pero no contenidos, y, de paso, los aspectos de orden normativo que a nuestro criterio debe manejar un Director y el perfil deseable de acuerdo a nuestra óptica, coherentes con nuestro accionar gremial de obrar siempre con propuestas".

Y concluyeron: "Por cuestiones de espacio, es imposible referir todos y cada uno de los problemas de estos concursos, pero para terminar sugerimos a la Profesora Ayala y a las autoridades de educación revisar la bibliografía en que fundan su accionar porque en épocas de la educación “ integral y permanente” (Ley 6691), presentarse como “intransigentes defensores de la ilustración” despide un rancio olor a enciclopedismo más propio del siglo XIX y principios del siglo XX, etapas de la educación que pretendemos superar porque ya no responden a las necesidades sociales de estos tiempos".

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