En Córdoba, estatales recibirán un bono extra de $1000

En Córdoba, estatales recibirán un bono extra de $1000
El beneficio será abonado a 140 mil trabajadores el próximo 23 y obligará al gobierno de José Manuel De la Sota a desembolsar 120 millones de pesos. Surge luego de las protestas de los empleados públicos tras el aumento a los policías.
Tras la suba salarial otorgada a la policía de la provincia, el gobierno cordobés que encabeza José Manuel de la Sota y los principales gremios estatales cordobeses firmaron un acuerdo, en virtud del cual la mayoría de los empleados públicos recibirá un bono extra de 1.000 pesos, que será cobrado el próximo 23 y que obligará a la administración a desembolsar 120 millones de pesos.

"Aunque ha sido trabajoso, con buen ánimo, hemos culminado este acuerdo con los sectores gremiales, que significa el otorgamiento de un bono de la paz social, que nos permitirá recomponer la amistad perdida", aseguró a la prensa el ministro de la Gestión Pública, Manuel Calvo.

En el mismo sentido, el funcionario precisó que el gobierno "hará un gran esfuerzo para beneficiar a 140.000 empleados", por lo que instó a estos servidores públicos, que cobrarán "el próximo 23

del corriente", a que "redoblen los esfuerzos en los puestos que desempeñan, para restablecer la paz social".

Calvo precisó que este lunes por la tarde, en el Centro Cívico del Bicentenario, sede del Poder Ejecutivo, se firmó una acta con los representantes del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), en virtud de la cual los trabajadores agrupados en ese gremio "percibirán 1.000 pesos y los pasivos, 500 pesos".

Mientras tanto, el funcionario especificó que, con la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), con la que también se firmó un acto, "se acordó un bono de 800 pesos para todos, empleados activos y pasivos".

Antes que Calvo, el titular del SEP, José Pihén, había manifestado: "esta tarde, por un amplísimo margen, la inmensa mayoría de nuestro plenario aprobó la propuesta de un bono compensatorio de 1.000 pesos para la jornada laboral de 30 horas semanales".

El dirigente aclaró que, como consecuencia, "la enfemera que trabaja 40 horas por semana cobrará 1.333 pesos; 1.466 pesos, quienes se desempeñan durante 44 horas semanales y 1.600 pesos, quienes tienen una carga de 48 horas semanales".

Mientras tanto, los jubilados "percibirán 500 pesos", según Pihén, que aclaró que, como consecuencia de la resolución, "adoptada por amplísima mayoría, deberán normalizarse todos los

servicios" en las reparticiones públicas en las que se venían llevando a cabo medidas de fuerza.

Pese a lo anunciado por Pihén, esta mañana, los empleados agrupados en la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) rechazaron el bono ofrecido y, en cambio, reclaman una recomposición salarial, el pase a planta permanente de los contratados y que se termine con

la "precariedad laboral".

Esta tarde, luego de la rúbrica del acta entre el gobierno de José Manuel de la Sota y los representantes del SEP, Pablo González (ATE) anticipó: "mañana continuaremos con las medidas de fuerza en los hospitales, porque el problema no se soluciona con un bono de 1.000 pesos, porque exigimos una recomposición salarial".

En el mismo sentido, Rubén Cantero (Médicos Unidos), manifestó que mantendrán las medidas "hasta el próximo viernes, porque no aceptamos este bono, que ni siquiera se suma al básico, y

para que el gobierno entienda que no se ha solucionado nada. Sólo se atenderán las urgencias, pero no funcionarán los consultorios ni se harán las cirugías programadas".

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