Creciente malestar del antimoyanismo tras las declaraciones de Caló

Luego de la polémica por el futuro de su postulación, los aliados del jefe de la UOM le reprocharon sus críticas al monopolio de la representación sindical de la CGT

ELIZABETH PEGER Buenos Aires

“Comí un asado que tenía mucha sal”. Antonio Caló continuó ayer ofreciendo explicaciones públicas por las idas y vueltas de su candidatura para liderar la CGT más afín a la Casa Rosada. Sin embargo, lejos de despejar las dudas que su actitud generó en los últimos días entre la propia dirigencia del frente antimoyanista, las nuevas declaraciones del titular de la UOM, que ayer avaló la existencia de un escenario de pluralidad en la representación sindical (un principio históricamente resistido por la CGT en defensa de su monopolio), provocaron más recelo dentro del sector.

Caló volvió a ratificar ayer que sigue en pié su postulación luego de las versiones lanzadas desde su propio gremio que pusieron en duda esa candidatura ante supuestos problemas de salud que sufría el dirigente. “Estoy apto para cumplir mi función. Sufrí un pico de presión porque comí un asado que tenía mucha sal”, afirmó al minimizar los efectos de su enfermedad.

Ya nuevamente calzado con el traje de candidato, Caló se refirió al proceso de división que atraviesa el sindicalismo y se mostró favorable a la convivencia de cuatro centrales sindicales, en referencia a las fracturas de la CGT y la CTA. “Soy respetuoso de los demás compañeros, son todos dirigentes gremiales que luchan por el bien de los trabajadores. Acá hay una ley que dice que tiene que haber una CGT única, pero cada uno elige con libertad. No me parece mal que haya tres o cuatro representaciones sindicales. En Brasil hay cuatro, en Francia hay tres y funciona bien”, consideró. Pero el planteo del metalúrgico desató una nueva polémica con sus aliados gremiales, para quienes el monopolio de la representación sindical que la legislación concede a la CGT constituye un principio irrenunciable. “Esto es una contradicción total, no mide lo que está diciendo”, criticó un importante referente del antimoyanismo.

Justamente para evitar esos cortocircuitos, un grupo de dirigentes del sector tiene previsto reunirse con Caló la próxima semana, previo a la cumbre de secretarios generales prevista para el jueves, que dará inicio formal al proceso para elegir la conducción de su propia central. La intención de los gremialistas es aprovechar esa charla para pedirle al líder metalúrgico que defina con claridad si tiene aspiraciones de conducir el sector o que, de lo contrario, dé un paso al costado. “No podemos seguir con estas indecisiones”, comentó otro dirigente, al tiempo que consideró que, si mantiene su postulación, también le exigirán a Caló que “cuide” sus dichos públicos.

Otros referentes del antimoyanismo, en cambio, descreen de la voluntad del metalúrgico de seguir firme con su postulación. En ese caso, plantean la necesidad de comenzar a evaluar candidatos alternativos, entre los que mencionan a Ricardo Pignanelli (Smata), Héctor Daer (Sanidad), Gerardo Martínez (Uocra), Horacio Ghilini (Sadop) y Omar Viviani (taxis).

En medio de esa polémica, el antimoyanismo espera para los próximos días respuestas del Gobierno a sus reclamos por el aumento de las asignaciones familiares y el pago de los fondos adeudados a las obras sociales sindicales.

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