Crisis en la CGT-Caló por la reunión con Macri y la postura ante el Gobierno

Crisis en la CGT-Caló por la reunión con Macri y la postura ante el Gobierno

La reunión de la semana pasada de Mauricio Macri con referentes del sindicalismo peronista detonó una nueva interna en la CGT de Antonio Caló, en este caso en el grupo que hasta ahora apoyaba linealmente al metalúrgico y que resistía los intentos de unificación de la central obrera con los sectores de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.

La dimensión de la controversia quedará expuesta mañana en una reunión convocada por Caló del Consejo Directivo de la organización, con el alegado propósito de dar a conocer detalles del encuentro con Macri y delinear una estrategia salarial en común. 

Las principales objeciones pasan por la soledad con la que el líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se manejó tras ser invitado a la Casa Rosada. Y, sobre todo, por el silencio que mantuvo en las últimas semanas el dirigente frente a un escenario económico que varios de sus pares de la CGT consideran muy adverso para los trabajadores. Los reclamos corren por cuenta del Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), que capitanea el taxista Omar Viviani y que hasta ahora era el refugio central de Caló ante las críticas provenientes de otros espacios internos y del resto de la dirigencia sindical. 

Aislamiento

El MASA es un espacio compuesto por una mayoría de gremios chicos y un puñado de grandes, como la Unión Ferroviaria, el sindicato de mecánicos (Smata) y Luz y Fuerza. En total se calcula que son hasta 70 organizaciones, pero entre todas no alcanzan a compensar el peso específico que tienen en la CGT los "independientes" como Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA), Andrés Rodríguez(estatales, UPCN) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y los "gordos" Armando Cavalieri (Comercio) y Carlos West Ocampo (Sanidad), que de un año a esta parte desdeñaron a Caló y se lanzaron a negociar la reunificación con Moyano. 

Algunos referentes del MASA le advirtieron a este diario que el malestar con el metalúrgico puede derivar incluso en un faltazo de ese sector a la reunión de mañana. Días antes de la audiencia con Macri en la Rosada, Caló debió rendir cuentas ante algunos de sus colegas: frente al cuestionamiento por no haber trazado una estrategia común para esa convocatoria respondió que decidiría a solas la postura a llevar ante el mandatario. 

En esa ocasión también le endilgaron no haberse pronunciado públicamente respecto de la ola de despidos en el sector público y en algunas empresas privadas (de hecho, parte de esas cesantías denunciadas corresponde a la UOM), la inflación creciente ni la suba de tarifas en los servicios.

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