Crisis en la CGT de Moyano: se fue el sindicato de los bancarios

Crisis en la CGT de Moyano: se fue el sindicato de los bancarios
Palazzo, titular de la Bancaria, dijo a Clarín que rechaza “la partidización” que impuso el camionero en la entidad.
En un final que parecía anunciado pero igual tomó por sorpresa a Hugo Moyano, la Asociación Bancaria oficializó ayer su alejamiento de la CGT del camionero.

“Seguimos suscribiendo la agenda gremial de Moyano, pero estamos en contra de la partidización de la CGT”, fundamentó anoche a Clarín Sergio Palazzo, secretario general de los bancarios. El dirigente anticipó que el gremio no se sumará a la central sindical oficialista que lidera Antonio Caló.

“Nos quedaremos neutrales”, explicó.

Para Moyano se trata de una baja muy importante. Sucede que de los gremios que integran su CGT, el de los bancarios era el gremio más poderoso después de Camioneros. La mayoría de los sindicatos que permanecen alineados con Moyano son medianos y pequeños y de escaso poder de fuego.

El bancario no le adelantó su decisión a Moyano. “Decirlo por los medios no es lo mejor.

Deberíamos haber hablado, pero bueno... me llama la atención porque en más de una oportunidad él me había dicho que se sentía muy identificado con el proyecto”, se lamentó Moyano.

Cerca del camionero deslizaron ayer que los bancarios tomaron la decisión luego de haber recibido fuertes presiones de la Casa Rosada. Un miembro del Consejo Directivo cegetista consideró que el alejamiento obedecía a que el Gobierno les prometió a los bancarios que si rompían con Moyano se les devolvería el gerenciamiento de su obra social, que se encuentra intervenida por el Estado.

Según ese directivo, la Casa Rosada también habría “apretado” al gremio desde otro costado: el sindicato está negociando en estos días con las cámaras patronales para que aporten todos los meses un 1% de toda la masa salarial de los empleados bancarios a la obra social.

Se trata de más de 100 millones de pesos anuales.

Pero Sergio Palazzo desmintió ambas acusaciones. “El Gobierno ya nos ha ofrecido antes devolvernos la obra social pero fuimos nosotros lo que negamos porque está al borde de la quiebra. Y lo del 1% está casi acordado con los bancos, pero es una negociación en la que el Gobierno no tiene nada que ver”, aclaró.

Ya había habido una clara señal de que La Bancaria no estaba de acuerdo con que la CGT quedara alineada con el Partido por la Cultura, la Educación y el Trabajo, la flamante fuerza política de Moyano. La semana pasada ni Palazzo ni ningún otro dirigente de la Asociación Bancaria estuvo presente en el Luna Park en el acto de lanzamiento del partido.

“No queremos la partidización de la CGT.

No queremos pertenecer a una CGT que sea un partido opositor. Yo lo que necesito es preservar la unidad del gremio”, explicó Palazzo. Y recordó que ya antes les había provocado “ruido” el acercamiento entre la CGT y la CTA rebelde de Pablo Micheli El próximo 31 de julio hay elecciones en el gremio y Palazzo buscará su reelección como secretario general. En la conducción del sindicato hay dirigentes, como Andrés Castillo y Eduardo Berrozpe, que se sienten identificados con el proceso kirchnerista. Palazzo es afiliado radical.

La Bancaria cerró el miércoles su paritaria. Logró una suba de 24% a partir de marzo, pero debido a que el acuerdo comprende también sumas no remunerativas el aumento se acerca al 29%.

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