Se cumplen 75 días de iniciado uno de los peores ciclos para el puerto local

Se cumplen 75 días de iniciado uno de los peores ciclos para el puerto local
El 1 de abril el Simape inauguró una sucesión de medidas de fuerza que provocó el desplome de la actividad productiva. Desde entonces el puerto permanece paralizado por conflictos gremiales que acompañados por graves episodios de violencia.
Hoy se cumplen 75 días desde que el Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape) puso en marcha la primera primera medida de fuerza de este año para tratar de forzar una negociación salarial en representación de los tripulantes de la flota fresquera de altura. Si bien por estos días esta protesta constituye la principal causa por la que el puerto de Mar del Plata se mantiene paralizado, lo cierto es que en el período que va desde el 1 de abril hasta hoy, la industria pesquera sufrió sucesivos conflictos que la llevaron a protagonizar uno de los peores ciclos productivos de su historia. Los perjuicios de esta crítica situación pueden ser reconocidas en las estadísticas de descargas, que indican que entre enero y mayo últimos, el puerto de Mar del Plata recibió 157 mil toneladas de pescados y mariscos, es decir, un 34% menos que en 2011. Pero la caída adquirió una dimensión aún mayor en el último bimestre, durante el cual, el descenso de los desembarques fue de casi el 50% con respecto a abril y mayo del año pasado. Las cifras demuestran con claridad los efectos generados por la huelga de los marineros enrolados en el Simape, pero también, los provocados por varios otros conflictos gremiales y administrativos que mantuvieron prácticamente paralizado al puerto local y que dieron pie para graves hechos de violencia y vandalismo. Si bien la productividad ya se encontraba resentida como consecuencia de dificultades económicas, financieras y comerciales, la actividad comenzó a desplomarse entre fines de marzo y comienzos de abril, cuando comenzaron a cobrar volumen distintos conflictos gremiales en la pesca y en otros sectores ligados a la actividad portuaria.

-El que dio el puntapié inicial fue el Simape, cuando el jueves 15 de marzo anunció que desde el 1 de abril retendría a la flota fresquera de altura en tierra con el propósito de realizar una asamblea de afiliados para consultarles cuáles eran sus aspiraciones de recomposición salarial. Para evitar un paro, el ministro de Trabajo de la Nación, Juan Carlos Tomada, convocó a una reunión al gremio y a las cámaras empresariales que no arrojó ningún resultado concreto.

Así, bajo la figura de una "retención" de la flota, el Simape provocó una progresiva paralización en la actividad pesquera debido a que no se permitió la salida de los buques que llegaron a los muelles.

Frente a este panorama, el Ministerio de Trabajo de la Nación dictó el 10 de abril la conciliación obligatoria que, al día siguiente, fue acatada por el sindicato.

-La relativa normalidad en el sector duró apenas unos días ya que el miércoles 19 todas las exportaciones pesqueras fueron sorpresivamente suspendidas por una disposición de la Aduana, ante un supuesto alerta por narcotráfico. Lo concreto fue que más allá de que fueron revisados cientos de contenedores listos para despachar no se llegó a confirmar ninguna anomalía. Esto mantuvo paradas las exportaciones por varios días.

-En simultáneo, hubo una traumática implementación de un decreto presidencial por el cual el gobierno nacional otorgó una transitoria rebaja en los derechos de exportación de algunos productos. La nueva norma mereció cambios en el sistema informático de la Aduana que, durante varios días, tuvo un confuso funcionamiento que demoró e impidió el despacho de mercadería.

-El 23 de abril el Sindicato de Camioneros decidió bloquear los accesos al puerto para reclamar el pago de salarios a los trabajadores de la planta harinera Moliendas del Sur. Junto al bloqueo, que frenó toda la operatoria, también se dispuso no retirar de todas las plantas los residuos de pescados, cortándole a las harineras el suministro de su materia prima. Las fábricas debieron "conservar" los recortes durante un período de 10 días lo que en algunos casos imposibilitó recibir y procesar pescado.

-Desde el 25 de abril, el Sindicato Unico de Portuarios Argentinos implementó otro corte en los accesos al puertos, en este caso en las terminales 2 y 3, para reclamar la jubilación para unos 240 estibadores y ex estibadores que carecen de los aportes de seguridad social exigidos por la ley. A partir de ese día no se permitió la salida de buques ni la descarga en los que iban llegando al puerto.

-El 26 de abril, el otro gremio que representa a los marineros además del Simape, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) implementó una medida de fuerza consistente en bloquear la carga de contenedores con productos de la pesca en el puerto de Buenos Aires. Así, trabando las exportaciones, el SOMU comenzó por su lado a reclamar también un acuerdo salarial para los trabajadores.

-El 26 de abril, las cámaras empresarias anunciaron la firma de un acuerdo salarial con el Sindicato de la Industria del Pescado (SOIP) por el que se concedió una suba del 25% en los haberes de los fileteros.

-El 4 de mayo, el SUPA seguía adelante con el bloqueo al puerto, frente a lo cual, las 8 cámaras de la industria pesquera local reclamaron el levantamiento de la medida cuya objetivo central, consistía en hacerle un reclamo al gobierno nacional y la Anses. Para ese entonces, se denunció la pérdida de 3.300 toneladas de pescado en estado de descomposición a bordo de los buques. Desde el sector empresario hubo un fuerte reclamo al consorcio del puerto para que estableciera pautas claras que impidan que, como método de protesta, el puerto sea bloqueado.

-El domingo 6 de mayo, después de haber impedido el ingreso y egreso a los muelles durante 10 días, el SUPA levantó la protesta ante el compromiso en el Ministerio de Trabajo de que en 90 días será evaluada una respuesta para el pedido de jubilación de los estibadores.

-El martes 8 de mayo, el SOMU aceptó levantar el bloqueo a las exportaciones pesqueras ante la perspectiva de mantener una reunión en Buenos Aires con las cámaras de la pesca.

-El jueves 10 de mayo el Sindicato de Obreros Navales (Saon) realizó un paro por 24 horas para reclamar una mejora salarial para los trabajadores de la industria naval y los prácticos de muelles.

-El jueves 10 de mayo el Simape decidió retomar la huelga de los marineros, al considerar vencida la conciliación obligatoria que había dispuesto semanas atrás el Ministerio de Trabajo.

-El viernes 11, el SOMU firmó con la Cámara de Armadores y la Cámara de la Industria Pesquera Argentina y el aval del Ministerio de Trabajo de la Nación un aumento del 22% para los marineros.

-El lunes 14 de mayo el Simape rechazó el acuerdo alcanzado por su gremio rival, ratificó la continuidad del paro y bloqueó con piquetes los accesos a las terminales 2 y 3 del puerto impidiendo la movilización de la flota.

-El martes 15 fue incendiada la sede de la Cámara de Armadores ubicada en Alem al 3200 lo que mereció el inicio de una causa judicial a cargo del fiscal Juan Pablo Lódola. Ese mismo día hubo una fuerte protesta del Simape en las oficinas locales del Ministerio de Trabajo, en la calle Santiago del Estero, a metros de la Peatonal.

-El miércoles 16 llegó al puerto local una importante dotación de efectivos de Gendarmería y Prefectura junto al secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni. En ese marco el Simape decidió dejar sin efecto el bloqueo de los accesos a los muelles, pero ratificó la huelga.

-El jueves 17 de mayo se llevó a cabo una reunión en el Ministerio de Trabajo de la Nación, en Capital Federal, donde las autoridades y las cámaras le propusieron al Simape que firmara la misma suba de haberes acordada por el SOMU, ya vigente para todos los marineros. El gremio deshechó esa posibilidad y pidió una suba del 25% y un básico de $4.000.

-Por esos días los capitantes también realizaron una medida de fuerza rechazando una propuesta de suba de haberes y la levantaron, aunque convocando a un paro para el 15 de julio próximo.

-El 25 de mayo el Simape se manifestó en el acceso a Mar del Plata, en la Autovía 2. Para ese entonces las empresas habían comenzado a enviar telegramas a los marineros convocándolos a trabajar.

-El lunes 28 de mayo el Simape se manifestó frente al municipio mientras que su secretario general, Juan Domingo Novero, viajaba a Buenos Aires junto al intendente Gustavo Pulti para reunirse con autoridades de Trabajo y el líder del SOMU, Omar Suárez. Este último no asistió a la cita y la reunión no tuvo ningún resultado concreto.

-El martes 29 hizo su aparición en escena una agrupación de la industria del pescado enrolada en la CTA, con la aparente intención de reclamar ayuda para los obreros de tierra. En una manifestación encabezada por el dirigente Roberto Villaola y Raúl Calamante, inesperadamente fueron arrojadas piedras contra el Palacio Municipal destrozando todos los cristales de su fachada. Sin resultado concretos aún, la causa es ingestigada por el fiscal Marcos Pagella.

-El jueves 31, en medio de este clima de tensión, la Presidenta de la Nación suspendió una visita programada a Mar del Plata.

-El martes 5 de junio fue arrojada una bombra molotov en el frente del estudio jurídico del abogado Fernando Rivera, representante de varias empresas de la pesca. Las cámaras empresariales piden una "solución politica" para el conflicto.

-El jueves 7 de de junio el Simape anunció la firma de acuerdos "particulares" con los propietarios de tres buques pesqueros, agregándole algunas mejoras al convenio que ya había sido firmado por el SOMU. La teoría del gremio y de algunos dirigentes políticos locales de que esto generaría un efecto contagio en otros armadores al ofrecer una salida no se cumplió. La mayoría de las empresas y las cámaras rechazaron la posibilidad de firmar estos acuerdos e inicistieron en ivitar al Simape a aceptar el convenio del SOMU hologado por el Ministerio de Trabajo.

-El jueves 7 también la empresa Maersk anunció la suspensión del ingreso de su buque portacontenedores a Mar del Plata por "problemas de calado". La embarcación tiene inconvenientes para maniobrar por la acumulación de sedimentos en el puerto, cuya extracción depende de que se realice una obra de dragado.

-El martes 12 un grupo de personas apedreó una frogorífico del Grupo Mattera ante la versión de que esa compañía estaba a punto de hacer zarpar a algunos de sus barcos rompiendo la huelga. El propietario de la empresa negó haber tenido intenciones de movilizar alguno de sus buques y prefirió no realizar una denuncia policial por el ataque. En paralelo, algunos empresas comenzaron a enviar telegramas a los marineros anticipándoles que podrían ser suspendidos. Además, se registran demoras en los pagos de haberes de trabajadores.

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