CON CUSTODIA, LEAR VUELVE A PRODUCIR

CON CUSTODIA, LEAR VUELVE A PRODUCIR

El conflicto de la autopartista Lear será el foco de atención durante 48 horas para el Gobierno Nacional, la administración Scioli y Smata. Hoy, los trabajadores de esa firma volverán a la planta de General Pacheco para retomar sus tareas, bajo un despliegue de efectivos de Gendarmería y fuerzas policiales. 

Mañana, el sindicato de Ricardo Pignanelli espera desarrollar allí una asamblea donde los operarios y empleados se pronuncien “a favor de la continuidad de la fuente de trabajo” y en contra de los delegados que militan en partidos de izquierda. El escenario, como lo precisó Lear ante funcionarios de la Casa Rosada y la administración bonaerense, está bajo la impronta que marcó la gráfica Donnelley con su decisión de presentar quiebra y retirarse del país. La escalada del conflicto en Lear definirá un adiós de la autopartista, es el tópico asumido por funcionarios y el gremio.

Este diario reseñó que en un encuentro entre ministros de ambas gestiones, Smata y ejecutivos de la compañía, se acordó forjar “un operativo de seguridad” en torno y dentro de la planta, para “garantizar” la labor de los trabajadores “sin interferencias”. No obstante temen un nuevo corte sobre la Panamericana por parte de los sectores de izquierda.

Smata juega su propio partido, a favor del Gobierno y en respaldo del modelo económico frente a la comisión interna de la autopartista. Así consideran que este caso es consencuencia directa de lo sucedido en la compañía Gestamp. “Ahí 9 personas tomaron el puente grúa y le arrojaban proyectiles a sus compañeros”, reseñó el dirigente de mecánico y diputado por el FpV Oscar Romero.

Asamblea

Tanto este representante como el secretario general mecánico, Ricardo Pignanelli denunciaron que en Gestamp, varios “líderes” del conflicto “arreglaron un retiro voluntario por buen dinero”. “Y después, los referentes de izquierda desaparecieron de la escena”, acusó Romero y acotó que en Lear, entre despedidos y delegados, existe un grupo de 60 personas “que imposibilitan el ingreso a otros 500”. Contra las denuncias de partidos de izquierda y comisiones internas de otras compañías Smata asegura que de ese grupo de 500 personas le envió al gremio un telegrama solicitando que se “revoque” el mandato de los delegados. “Quisimos hacer una asamblea en la fábrica y no lo permitieron. La hicimos en el gremio, votaron 360 trabajadores por la revocación del mandato,todo fiscalizado por el Ministerio de Trabajo”, explicó Romero. La respuesta de los delegados no se hizo esperar, hubo una denuncia por “secuestro de trabajadores” y la Justicia impugnó la asamblea de Smata. Con respecto a la convocatoria de mañana en Pacheco Romero dijo que esperan “la presencia de los medios” para graficar que todo se cumple en rigor de derecho e ironizó “acás se juegan cuestiones políticas, una vez que el conflicto se arregla las cámaras de televisión desaparecen”.

Según la cúpula de Smata “la exposición mediática” juega a favor de la izquerda “nunca tuvieron la exposición que lograron hoy en las autopartistas”.

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