La CGT debate la medida de la medida

La CGT debate la medida de la medida

Todo apunta a que el Confederal de este viernes facultará a la conducción cegetista a tomar acciones si lo considera necesario. Hoy se reúne el consejo directivo de la central y habrá una primera discusión al respecto.

El consejo directivo de la CGT se reunirá hoy para evaluar el resultado de la ronda de consultas que realizó con dirigentes políticos, sociales, religiosos y empresarios. La reunión será una suerte de vara que permitirá medir hasta qué punto la central sindical está dispuesta a confrontar con Mauricio Macri. Todo dependerá de si se imponen aquellos que consideran que llegó la hora de plantar bandera contra las políticas del Gobierno –que aseguran ser mayoría– o si prima el criterio de quienes afirman que si se convoca a una medida de fuerza se dirá que la CGT atenta contra la gobernabilidad. La palabra final la tendrá el Comité Central Confederal dentro de dos días.

El encuentro de todos los gremios de la CGT está convocado para este viernes a las 10. El triunvirato que conduce la central buscó llegar a esa instancia con la mayor fortaleza política posible. Para eso, al margen de su encuentro con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, los principales dirigentes cegetistas se reunieron con los senadores del FpV-PJ, referentes de movimientos sociales, intendentes peronistas del grupo Esmeralda, la conducción del PJ y las autoridades de la Iglesia católica.

Todo parece dado para que en el Confederal se faculte al Consejo Directivo a implementar una medida de fuerza cuando lo considere necesario. Los gremios que impulsan el paro hablan de hacerlo en la primera quincena de octubre. Las dos CTA aguardan la convocatoria a la huelga para plegarse.

Dentro de la CGT todos son críticos de las políticas de Macri y rechazan la ley de empleo joven porque la consideran una vuelta a la flexibilización de los ‘90, pero algunos son más duros que otros. Los matices se verán en la reunión del Consejo Directivo de hoy a las tres de la tarde y quedarán definitivamente expuestos en el Confederal.

Las aguas sindicales se dividen en dos. De un lado están los que dicen que “no es momento de parar”. “El diálogo es lo más apropiado para que no se vea a la CGT como un espacio que atenta contra la gobernabilidad”, argumentó uno de ellos a Página/12. Del otro están quienes sostienen que “el rol de la CGT es la representación social de los trabajadores. La situación económica está perjudicando a los trabajadores y ante la falta de respuesta del Gobierno hay que endurecer la posición”.

“La mayoría de los secretarios generales estamos viendo que la política de importaciones afecta a cada actividad”, contó el líder de un gremios de mocionará parar. A esa postura que en un primer momento planteó el bancario Sergio Palazzo con los sindicatos de la Corriente Federal de Trabajadores adhieren ahora aquellos que responden al camionero Hugo Moyano y hasta el gastronómico Luis Barrionuevo da señales en el sentido de que llegó la hora de mostrarle los dientes a Macri. Fundamentan la decisión de parar, entre otras cosas, en el aumento del desempleo, la caída de poder adquisitivo y en que, a pesar de las promesas de campaña en 2016, los trabajadores que pagaron Impuesto a las Ganancias fueron más que en los últimos doce años. Además, salen al cruce del argumento de que la CGT no puede aparecer “atentando contra la gobernabilidad”. “La principal responsabilidad de garantizar la gobernabilidad es de quien gobierna”, remarcó a este el titular del gremio de trabajadores de peajes y diputado del Frente Renovador, Facundo Moyano.

El líder de los empleados de comercio, Armando Cavalieri, es uno de los mayores defensores de mantener el diálogo con el Gobierno. Gerardo Martínez (construcción), Andrés Rodríguez (estatales), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Héctor Daer (sanidad) son algunos de los que no están convencidos de que sea el momento de confrontar con Macri.

En el medio, el Gobierno hace su juego. Triaca estuvo la semana pasada con varios dirigentes de peso de la CGT –incluidos Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, el triunvirato que la conduce– y puso de nuevo su oído a los reclamos del sindicalismo. “El Gobierno se mueve bien en el sentido de que mantiene el diálogo”, coinciden los que quieren parar y los que no. En dos días se sabrá cuán eficiente resultó esa estrategia.

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