Decenas de adolescentes mostraron su dolor en el sepelio de las hermanitas

Sus restos llegaron anoche y serán inhumados esta mañana. Al cierre de esta edición era grave el estado de los otros dos menores que se accidentaron junto a sus padres el jueves en Salta al regresar de sus vacaciones a Santiago
Un cuadro desolador era el que presentaba anoche la sala velatoria donde se despedían los restos de las niñas que fallecieron en un accidente de tránsito, cuando regresaban con sus padres y hermanos desde Salta a Santiago del Estero.

Familiares, amigos y compañeros de Antonella y Enya Estanciero (de 12 y 4 años, respectivamente), acompañaban a la mamá, Karina Montañez (35) en el terrible trance de tener que velar a sus hijas.

Los abuelos y otros parientes viajaron a Metán para hacer los trámites necesarios para retirar los cuerpos de las nenas y trasladarlos así a esta capital.

Si bien la intención era darles cristiana sepultura sin que se las velara, el retraso en el horario de partida desde la ciudad salteña impidió que se cumpliera con lo que deseaban sus progenitores.

Según indicó uno de los tíos de las fallecidas, el vehículo que transportó los féretros partió alrededor de las 17 de Metán y arribó a las 20.30 a esta capital.

Por ende, ya no había posibilidad de que la inhumación se efectuara directamente ayer, ceremonia que se concretará esta mañana en el cementerio Parque de la Paz.

Expectativa

En este marco de profundo dolor por la desaparición física de las niñas, su papá Fabricio Estanciero (37) permanecía en la ciudad de Salta aguardando la pronta mejoría de sus hijos varones, quienes resultaron con graves heridas.

La familia regresaba anteayer desde Salta hacia esta capital, ya que residían en el barrio Los Flores.

Lo hacían en un automóvil Peugeot 504 blanco, que era conducido por el hombre.

A la altura del kilómetro 1147 de la ruta 9/34, se desató la tragedia a las 18.40.

El conductor perdió el control del rodado y salió hacia la banquina, donde hizo algunos trompos y finalmente impactó contra un cebil.

El costado trasero derecho recibió el tremendo golpe, por lo que Antonella dejó de existir en el acto, mientras que Enya murió cuando la operaban.

Condolencias virtuales

Las redes sociales reflejaron en sus mensajes palabras de aliento y de consternación por lo sucedido.

Entre quienes dejaron sus impresiones, vale apuntar frases como “‘No caigo que no te voy a volver a ver más”.

Otra amiga de Antonella expresó: “Te juro que no caigo, estés donde estés sé que me estás viendo y escuchando, nos conocíamos pero no tanto pero sé que eras una maravillosa persona, te vamos a extrañar muchísimo!”.

En esa misma línea, otra chica escribió: “Que descanses en paz, sos un ángel ahora”, mientras que varios se repetían con la frase “Te vamos a extrañar Pitu”, apodo de la mayor de las chicas fallecidas.

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