La defensa del modelo sindical y el empleo moldean la apuesta por el retorno a una sola CGT

Para Caló y Moyano, la reunificación es la mejor herramienta para garantizar el monopolio sindical. Preocupa el futuro del empleo y alertan por mayor conflictividad social

La conciencia de que se trata de una bisagra, una oportunidad especial para encarar un proceso de reconstrucción de su propio espacio de poder, domina la interpretación del sindicalismo peronista sobre las elecciones del próximo domingo. Tanto la dirigencia más oficialista enrolada en la CGT de Antonio Caló como la dimensión sindical opositora que responde a las órdenes de Hugo Moyano comparten la sensación de que el resultado electoral inaugurará un nuevo tiempo político, que exigirá al gremialismo un esfuerzo supremo para superar el cuadro de fragmentación interna y recrear algún esquema de unidad que les permita enfrentar con mayor fortaleza los peligros que ya observan en el horizonte.

Dos preocupaciones desvelan a la dirigencia cegetista de todos los colores. Una de ellas está estrechamente vinculada a su propia supervivencia como un actor clave en la escena nacional: el futuro del modelo sindical de “unicidad promocionada”. La otra inquietud se refiere al impacto del crecimiento económico moderado y la aceleración inflacionaria sobre el mercado de trabajo.

La necesidad de encarar una defensa unívoca del monopolio de la representación sindical es, para el grueso de la dirigencia, un buen punto de partida para alumbrar luego un camino hacia la reunificación cegetista. “Hay que hacer algo concreto, entre todos y ya, sin meter a la política”, advirtió un dirigente de un importante gremio de servicios. Similar sentido revistió el llamado que lanzó ayer el propio Moyano en medio de los actos de cierre de campaña, donde pidió “hacer el esfuerzo y poner la mayor voluntad posible para tratar de estar todos más unidos, en vez de pelearnos”.

Caló también confía en que la defensa corporativa constituirá la mejor herramienta para frenar el ímpetu de las dos CTA por avanzar con un esquema de libertad sindical. Por ello desistió de la idea de avanzar con un proyecto con cambios mínimos para maquillar el sistema vigente. La estrategia que se impone en la central oficialista, en el moyanismo y hasta en los gremios encolumnados con el proyecto político de Sergio Massa se enfoca en la apuesta por una demostración de fuerza contundente, una puesta en escena que deje en claro la decisión de dar una pelea a fondo por la estabilidad del modelo sindical. Algunos imaginan una masiva movilización de delegados y dirigentes de todo el país, otros se entusiasman con llenar algún estadio de fútbol. La discusión se saldará a partir del lunes con la meta fija de concretar el paso antes de fin de año.

Los vaivenes del otro modelo, el económico, alimentan el segundo gran eje de la preocupación de las dos CGT. A pesar de la encendida defensa del Gobierno que asumió el propio Caló en medio de la campaña (actitud que le valió algunos reproches internos), la conducción de la central oficial es consciente de los efectos que algunos problemas ya generan en el terreno laboral. A la inquietud por el estancamiento en la creación de nuevos puestos de trabajo en el sector privado formal se suma la implementación de diversos mecanismos de ajuste laboral en la industria automotriz y metalúrgica, que solo en el caso de la provincia de Córdoba amenazan las estabilidad de 6 mil empleos.

Ese temor hace mella en las aspiraciones de aquellos gremios que pretendían obtener suplementos o bonos especiales de fin de año con el propósito de compensar el deterioro salarial producto de la inflación, que –según informes privados– en 2013 y por primera vez en la década, le ganó la carrera a la suba de ingresos.

Una situación así, advierten en varios sindicatos, tendría como desenlace directo un escenario de fuerte conflictividad social en pleno diciembre, justo en medio del recambio legislativo y a solo semanas de la fecha anunciada para el retorno de la presidenta Cristina Fernández a su cargo, tras los problemas de salud que la obligaron a bajarse de la campaña.

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