Se demora un acuerdo por el pago adicional que exige Caló

La UOM pide un plus de $ 1400 antes de discutir los aumentos salariales
Las cámaras metalúrgicas que negocian salarios con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) demoran una definición sobre la suma fija que el gremio de Antonio Caló pidió la semana pasada para compensar el alza de precios antes de iniciar la paritaria de este año.

Representantes de las seis cámaras y del sindicato se reunieron ayer en la sede de la UOM para debatir ese reclamo, que había quedado expuesto formalmente hace siete días y que, en aquel momento, los empresarios habían considerado "razonable".

El gremio de Caló, que además lidera la CGT oficialista, exige el pago de un adicional de $ 1400 a pagar en dos cuotas de $ 700, en febrero y marzo, antes de sentarse a negociar la suba salarial global.

Aunque el miércoles parecía un hecho que las cámaras aceptarían el pedido de la UOM, ayer, tras dos horas de reunión, no hubo acuerdo y se decidió un cuarto intermedio hasta el viernes de la semana próxima.

AJUSTAR DETALLES

"Hay buena disposición y voluntad de acordar, pero de la manera más prolija posible para no afectar futuras negociaciones", sintetizó ante LA NACION uno de los empresarios presentes en la reunión. "Hay que ajustar algunos detalles", añadió.

El metalúrgico aludió así al hecho de que, una vez resuelto el tema del adicional, habrá que encarar la paritaria, en un contexto económico complejo para el sector (caída del nivel de actividad, suspensiones, despidos) y ante la mirada atenta de la Casa Rosada.

Fuentes gremiales consultadas por LA NACION también vincularon la demora de las cámaras respecto de la suma fija con la inminencia de la paritaria, que vence a fin de marzo. Los empresarios quieren avanzar en la discusión del porcentaje de suba, que la UOM ubica en 30%, mientras que los metalúrgicos quieren tener "cerrado" el pago del adicional antes de avanzar sobre el aumento global.

Respecto del adicional de $ 1400, uno de los detalles (no menor) que falta definir es si será o no remunerativo, es decir, si modificará el nuevo piso salarial de la actividad.

A partir de la reunión con Cristina Kirchner, hace dos semanas, Caló transitó en los últimos días un renovado acercamiento al Gobierno. Se ofreció a interceder entre los gremios docentes y la Casa Rosada en plena paritaria, participó el sábado de la reunión del PJ en Santa Teresita y formó parte de la escueta comitiva que anteayer visitó el mausoleo de Néstor Kirchner en Río Gallegos.

Cristina Kirchner confía en que la UOM cierre su paritaria en un porcentaje "aceptable", lo más cercano posible al techo del 25% que imagina para este año (más allá de la oferta a los docentes: 22%). Caló deberá hacer equilibrio entre esa expectativa y la creciente presión de las bases.

Como antesala del encuentro en la UOM, por la mañana, Caló y las cámaras metalúrgicas se reunieron con el ministro de Economía, Axel Kicillof, para analizar "temas pendientes de resolución".

En el encuentro, que Caló se había comprometido a gestionar la semana pasada, se repasaron temas como la demora en la aprobación de las declaraciones juradas de importación (DJAI) y el pago del bono de compensación a fabricantes de bienes de capital, que también está retrasado. La posible revisión del régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego -donde, según la UOM, hubo en los últimos meses 3000 despidos- no se discutió.

Los empresarios se niegan a vincular en público las gestiones con el Gobierno y el avance respecto de los reclamos de la UOM, pero admiten que unas y otras "no están desconectadas del todo". "En la medida que logremos superar las dificultades del sector estaremos en condiciones de lograr mejor resultado en la negociación [con el gremio]", dijeron a LA NACION desde una de las cámaras..

Comentá la nota