La UOM denuncia 28.000 despidos y 22.000 suspensiones desde 2015

La UOM denuncia 28.000 despidos y 22.000 suspensiones desde 2015

Metalúrgicos ratifican su adhesión al paro nacional del lunes

 

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) fue una de las organizaciones que asumieron la iniciativa de reclamarle a la CGT el paro decretado para el lunes. No lo hicieron por los medios sino con apuntes que refrendan con desazón, que desde diciembre de 2015 a la fecha se perdieron 28.000 puestos de trabajo y padecieron/padecen 20.000 suspensiones en ese sector. Fustigaron el acuerdo con el FMI, la destrucción del sistema jubilatorio, importaciones y otros tópicos al ratificar su adhesión a la huelga.

Saltando la grieta, a la UOM le corresponde también el hecho de haber asumido en tiempos kirchneristas que "la inflación le estaba ganando a los sueldos". Sectores concentrados de la economía beneficiados, sobre trabajadores desvastados es una de las ecuaciones que sostienen en una solicitada que difundida hoy. El camino de espinas hizo que la UOM se pronunciara con debate interno incluso entre sus filas respecto de tonalidades lectura y decisión política. Rubro que se verificó cuando Antonio Caló le aseveró a BAE Negocios que su sindicato se retiraba del consejo directivo de Azopardo, "pero no de la CGT, porque somos cegetistas". Los metalúrgicos se jactan de tener convivencia pacífica entre diferentes posturas políticas a lo largo de los años.

Tampoco les es ajeno que el Gobierno buscaría marcarles la cancha en cuanta ocasión se prestara y la última lucha paritaria también comprobó las sospechas.

La apertura de exportaciones, un sector empresario blindado por la misma Casa Rosada y otras cuitas son algunas de las alternativas que la UOM trata de digerir en la representación de más de 200.000 afiliados. "20.000 suspendidos y 28.000 despedidos suman la cantidad de gente que llenaría la cancha de Racing..." ilustró sin humor un dirigente para dejar en claro el presente industrial. Y si de rubros de la producción se trata, tanto Alimentación, SMATA, Textiles y otras organizaciones están en la misma partitura crítica. De allí que no es de extrañar que muchos jefes de esos sindicatos también, además de la coyuntura sectorial, mantengan reuniones pensando en la CGT que llegará en agosto.

La solicitada denuncia también "una política económica que destruye la industria nacional y la generación de empleo, facilitando la apertura indiscriminada de impportaciones, que permite ilimitadas ganancias al capital financiero nacional e internacional, que endeuda a la Nación por varias generaciones" además de puntualizar "que sin tener en cuenta reiteradas experiencias acuerda con el FMI, sólo podemos esperar más ajustes, destrucción del sistema jubiladotrio, cercenamiento de legítimos derechos, pérdida de soberanía nacinal y más pobreza".

Parecen lejanos los tiempos donde pares de Caló deslizaran alguna descortesía cuando el jefe de la UOM avizoraba que "están llegando los tiempos donde debemos resignar algunos puntos en las paritarias para privilegiar que se mantengan los puestos de trabajo". No obstante el ex titular de la CGT alineada al kirchnerismo advertía también que "quien me subestima se equivoca".

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