ATE denuncia desamparo de afiliados cipoleños al Pami

Más de 800 pesos habrían pagado algunos afiliados por una transfusión de sangre. Luego, los reintegros se harían lentamente.

El secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado en Río Negro, Rodolfo Aguiar, cuestionó en forma dura a los directivos del Pami por el supuesto no cumplimiento de múltiples prestaciones médicas y denunció que en Cipolletti los afectados por la actual política son casi 10.000 afiliados.

Para el dirigente sindical, los jubilados con domicilio en esta ciudad viven una crítica situación, debido a que “son varias las prestaciones que hoy la obra social brinda con irregularidad y que genera, en algunos casos, que sean los propios jubilados quienes deban costearlas desde su propio bolsillo”.

A la hora de dar ejemplos, Aguiar explicó a La Mañana de Cipolletti que las inquietudes son planteadas por estatales jóvenes, que deben asistir a sus padres y acompañarlos en múltiples gestiones. En este marco, reflexionó: “Venimos observando un deterioro en las prestaciones de la obra social y esto nos preocupa. Estamos convencidos que nuestra actividad gremial no sólo debe ser comprensiva de nuestros intereses como trabajadores, sino también debe ser más amplia y defender el derecho humano esencial que tienen todos los jubilados de acceder de manera libre y gratuita al sistema de salud”.

Deficiencias

Entre otras prestaciones que deberían ser gratuitas, el sindicalista apuntó que en algunos casos se pagaron transfusiones de sangre a 800 pesos y que los reintegros se llevan a cabo en forma muy lenta.

Precisó: “Los más de 9.800 afiliados de la localidad de Cipolletti cuentan con un único prestador, en Neuquén, para las prácticas anatomopatológicas, lo que dificulta el acceso de los afiliados y en muchos casos se ven, por la distancia, imposibilitados de asistir. Asimismo, faltan prestadores en nutrición y fonoaudiología, habiendo un único prestador en psicología y psiquiatría también en Neuquén”.

Frente a la situación descrita, los dirigentes de la ATE reclamaron una audiencia al director del Pami. Aguiar consideró: “No puede ser que los jubilados luego de aportar toda una vida para garantizar la atención de su salud, tengan que costear de su propio bolsillo las prestaciones. Aquellos que no cuentan con los recursos económicos necesarios, definitivamente hoy están quedando excluidos del sistema. No tenemos dudas que tenemos que combatir los perversos intereses de las corporaciones médicas, pero no podemos hacerlo con los jubilados como rehenes”.

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