Descubren una nueva estafa contra la Mutual de la UNSJ

Descubren una nueva estafa contra la Mutual de la UNSJ

Denunciarán a Alberto Cortez, excobrador de la institución, por quedarse con dinero de los socios.

Un excobrador de la Mutual de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Alberto Antonio Cortez, será denunciado penalmente, sospechado de haberse quedado con dinero que correspondía a la inscripción y al pago de cuotas de unos 40 nuevos asociados. Según descubrió la nueva conducción de la entidad, calculan que el monto de la estafa ascendería a los 100.000 pesos y constituye la segunda defraudación contra sus arcas. Es porque 2 integrantes de la anterior comisión directiva, Rubén Castro, que era el presidente, y Roberto Bazán, que cumplía funciones de tesorero, ya fueron denunciados en la Justicia por manejos irregulares de los fondos y están siendo investigados por el juez Maximiliano Blejman, del Cuarto Juzgado de Instrucción. 

El abogado de la Mutual, Carlos Vila, confirmó que está trabajando en la denuncia por la ‘retención indebida de fondos‘, que le ha ocasionado un serio perjuicio a la entidad, que ya viene con serios problemas financieros.

La maniobra, según explicó el letrado, consistía en que Cortez no rendía lo que cobraba a los socios adherentes, que abonaban 2.500 pesos de inscripción por grupo familiar y después 250 pesos por mes. Eso fue hasta octubre, cuando ganó las elecciones una nueva comisión presidida por Omar Cereso, que empezó a investigar las irregularidades de la anterior gestión. Esa situación dio lugar a un informe crítico que reveló la angustiante situación por la que atraviesa la institución universitaria (ver aparte).

La entidad se nutre del aporte que hacen unos 1.700 asociados directos que son empleados en la UNSJ y que pagan el 1,5 % de sus ingresos. Pero también está la figura del socio adherente que, con la cancelación de una cuota, puede acceder a los beneficios de la organización y hacer uso del camping ubicado en Ruta 40 casi frente al Estadio del Bicentenario. Cuando en noviembre empezó a llegar gente a la sede de la calle San Luis a pagar la cuota, porque con el cambio de conducción Cortez había dejado de hacerlo, se encontraron con personas que tenían carnets y hasta recibos que les daba el excobrador. Ahí empezó la investigación, que ahora terminará con una denuncia penal que el abogado Vila tiene previsto presentar en los próximos días. Como si fuera poco, Cortez era integrante de la Junta Fiscalizadora de la gestión anterior, que era la que estaba encargada de controlar las cuentas de la Mutual. De todos modos, el delito de estafa es excarcelable por lo que aún en el caso de ser encontrado culpable, no irá preso.

‘Estamos impulsando una reforma del estatuto para poner a resguardo la institución a futuro y evitar que la historia se repita‘, dijo Cereso.

La situación de la Mutual viene complicada porque la anterior administración, que estaba fuertemente endeudada, recurría a mesas de dinero que cobraban comisiones exorbitantes, para intentar salir de una grave situación financiera. Para obtener fondos, entregaban cheques al portador para hacerlos circular con otras personas físicas o jurídicas, que se convertían en acreedores de la institución, como en el caso SAMY SRL. Esa organización le trabó 3 embargos a las cuentas de la entidad universitaria a fines del año pasado, que ocasionaron que, por ejemplo, los 20 empleados de la entidad todavía no hayan podido cobrar los sueldos de enero. Y están en riesgo los planes de pago acordados por deudas impositivas y con proveedores.

‘Estamos sobrellevando la situación gracias al apoyo y solidaridad de los socios y de los empleados de la Mutual, pero saldremos adelante‘, dijo Cereso.

La mutual es una institución que se nutre del aporte de sus socios que, a cambio, pueden solicitar ayudas económicas, utilizar el camping y además cuentan con convenios con comercios para sacar artículos a crédito.

Apenas asumió su gestión, en noviembre del año pasado, Cereso y su equipo empezaron a pedir informes a las autoridades salientes, pero fueron recibiendo el detalle a cuentagotas. Desde ese momento empezaron las sospechas de que no estaban frente a una gestión ordenada sino que, por el contrario, había números que no cerraban. Por ejemplo, faltaba la rendición de un subsidio que el INAES había otorgado a la Mutual en junio de 2013 por 564.942 pesos para la construcción de 4 cabañas en el camping, pero que nunca se terminaron.

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