Desempolvan un decreto para presionar a los gremios: exigirán el cupo femenino

Desempolvan un decreto para presionar a los gremios: exigirán el cupo femenino
La herramienta legal le permite al Ejecutivo condicionar la capacidad de influencia de los gremios. Hay dudas con los sindicatos tradicionalmente liderados por varones.
El Gobierno nacional desempolvó un decreto del 2003 para condicionar la capacidad de presión de las organizaciones sindicales a la hora de las paritarias, ya que se está empezando a aplicar con mayor rigurosidad la participación del cupo femenino para la representación en las mesas negociadoras.

La herramienta legal que se empezará a aplicar con más severidad es el decreto nacional 514/2003, de cupo sindical femenino, que reglamenta a la ley 25.674, sobre la participación de las mujeres en las unidades de negociación colectiva de las condiciones laborales.

Miguel Cerutti, delegado del Ministerio de Trabajo de la Nación en Mendoza, comentó que en las negociaciones en la provincia ya se viene exigiendo esta condición y puso un ejemplo del año pasado, cuando al sindicato de farmacia se lo obligó a cubrir las vacantes de mujeres, y la semana pasada sucedió lo mismo con el gremio de trabajadores de viñas y bodegas, en el primer encuentro paritario que abre la agenda de mesas negociadoras.

Ahora es inevitable pensar que exigir con todo el peso que los gremios cumplan el cupo femenino, lo que se debería haber hecho desde hace 10 años, apunta a ponerles una presión adicional a los sindicatos, tal vez a los más combativos con el Gobierno que conduce Cristina Fernández de Kirchner. Camioneros, por dar el ejemplo, al que todos apuntan a la hora de las especulaciones.

Cuando se le consultó a la autoridad laboral local sobre cómo se resolverán los casos de esos gremios, como puede ser también la Unión Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) u otras organizaciones que por el origen de la actividad tienen pocas o mínimas mujeres en sus plantas de personal, Cerutti dejó entrever que están esperando precisiones desde Buenos Aires y puso a disposición la oportunidad de resolver la consulta con la viceministra de Trabajo de la Nación, Noemí Rial.

"Tenemos una viceministra de Trabajo – secretaria de Trabajo– y una directora nacional de Asociaciones Sindicales también, que es la doctora Elena de Otaola", expresó Cerutti para cimentar cómo en la cartera laboral la opinión de las mujeres en altos rangos se puede también interpretar como un elemento más a la hora de hacer cumplir con el cupo femenino tanto en las negociaciones colectivas como en la conformación de las autoridades gremiales.

El decreto 514/2003 dice lo siguiente en su artículo 1: "Para el cumplimiento de lo establecido en el artículo 1° de la ley N°25.674, previo a la constitución de las comisiones negociadoras a que se refieren el artículo 4° de la ley N°23.546 y su modificatoria N°25.250 y el artículo 6° del decreto N°447/93, la o las asociaciones sindicales de cualquier grado deberán, juntamente con la designación de sus representantes, denunciar con carácter de declaración jurada, la cantidad porcentual de mujeres, sobre el total de los trabajadores que se desempeñan en el ámbito de negociación correspondiente, a fin de que la autoridad de aplicación verifique que se ha cumplido con la participación proporcional de mujeres que establece el citado artículo 1° de la ley N°25.674".

Luego se agrega lo siguiente, lo que podría constituir el verdadero gatillo para subordinar los tiempos y condiciones de una paritaria: "Sin perjuicio de la aplicación de lo dispuesto en el artículo 2° de la ley N°25.674, en caso de que se incumpla la obligación establecida en el párrafo precedente o en caso de que la cantidad porcentual de mujeres denunciada fuera inferior a la cantidad porcentual de mujeres que se desempeñan realmente en el ámbito de negociación correspondiente, la autoridad de aplicación intimará a la organización sindical para que en el plazo de cinco (5) días subsane la deficiencia, bajo apercibimiento de no constituir la comisión negociadora".

Clima conflictivo

De todas formas, Cerutti comentó que hasta ahora no ha habido inconvenientes por observaciones que hayan hecho fracasar una paritaria, dando a entender que no hay antecedentes de utilizar el decreto 514/2003 como medidas aleccionadoras hacia las organizaciones gremiales.

El delegado local evitó un pronunciamiento sobre si la utilización del decreto de hace casi una década será una manera de cómo el Ejecutivo nacional puede coartar la embestida que se viene dando desde los sectores sindicales más críticos con el modelo nacional.

El clima de las paritarias tiene este año el mismo componente de conflictividad que se presentó durante el 2012, debido a los reclamos y alineamientos políticos como el que ejerce Hugo Moyano y su CGT, en alianza con Pablo Micheli de la CTA opositora.

A lo que es la discusión por la afectación de la suba en el costo de vida en el ingreso de los asalariados, el reclamo de que el Gobierno nacional no imponga techos en los porcentajes de aumentos de los sueldos, más la disconformidad por el porcentaje de elevación del Mínimo no Imponible del Impuesto a las Ganancias, entre otros puntos, ahora se le podría adicionar que los jefes sindicales deben cumplir fielmente con el cupo femenino en las meses de negociaciones.

El funcionario confirmó que en lo que en el Ministerio de Trabajo han sido inflexibles en los últimos años es en obligar a que se garantice el cupo femenino de 30 por ciento en la conformación de las listas para conducir las comisiones directivas de los gremios.

Además, el delegado de la cartera nacional en Mendoza ejemplificó casos en los que se ha demostrado que la participación de mujeres en las negociaciones paritarias ayuda a disminuir los niveles de agresividad en las acaloradas discusiones entre el sector patronal y la representación de los trabajadores.

En un documento del Ministerio de Trabajo de la Nación sobre las consideraciones acerca de la aplicación de la ley de cupo femenino sindical se explica esto: "Todos los procesos y sistemas de negociación colectiva constituyen instrumentos fundamentales para la consecución de la equidad de género y la igualdad de oportunidades en el mundo del trabajo, y ello tanto en los ámbitos de acceso al trabajo como en cuanto a la capacitación y la estabilidad en el empleo.

Así es como en el campo de la negociación colectiva deben tratarse temas como la licencia por maternidad, la igualdad de remuneración, los derechos protectorios de la trabajadora embarazada, disposiciones en lo que se relaciona con el trabajo nocturno, cuidado infantil, lactancia, formación profesional y políticas de acción positiva, entre otros".

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