Desocupados levantaron la toma en la sede de Petroleros.

Desocupados levantaron la toma en la sede de Petroleros.
Los casi 30 desocupados, que en las primeras horas de ayer tomaron violentamente el Sindicato Petrolero en Caleta Olivia, abandonaron en horas de la noche las instalaciones del gremio. Reclamaban al secretario general, Claudio Vidal, el incumplimiento del compromiso de puestos de trabajo.
A última hora de la tarde de ayer miércoles a través de la intervención del doctor Marcelo Fernández, quien fue convocado por los desocupados que tomaban la sede del gremio, se determinó abandonar las instalaciones del Sindicato de Petroleros Privados previo dar aviso a la jueza actuante Dra. Silvia Silva.

Tras labrar un acta con la presencia de policía de las condiciones en las que entregaban el edificio del Sindicato de Petroleros Privados, los desocupados que se instalaron desde horas tempranas de la mañana, abandonaron la medida de fuerza. Igualmente se supo que no era intención de la jueza subrogante, por el momento, dar la orden de desalojar por la fuerza pública.

Los desocupados se mantuvieron en el interior durante toda la jornada y tras una asamblea determinaron convocar al abogado Marcelo Fernández para que los asesore de cuáles serían los pasos convenientes para dar; asi es que fue el propio abogado quien se comunicó con la jueza subrogante, teniendo en cuenta que tanto el Juzgado de Instrucción a cargo del Dr. Mario Albarrán como el que está a cargo del Dr. Jorge Alonso se encuentran de feria, para darle a conocer la determinación de los manifestantes.

Según publica Voces y Apuntes, más allá que prefirieron no brindar detalles sobre de que manera proseguirán con el reclamo porque con esta decisión se retiran del gremio con las manos vacías, los desocupados afirmaron que las fuentes de trabajo seguirán siendo su objetivo.

EL RECLAMO

Los manifestantes son los mismos que desde principios de diciembre vienen reclamando a la nueva comisión directiva del gremio que encabeza Claudio Vidal, poder ingresar a empresas de servicio petrolero, asegurando que el dirigente había prometido dar respuesta al pedido.

En total son aproximadamente 60 y el lunes de esta misma semana reanudaron su protesta bloqueando los almacenes de YPF y la base de una UTE en Cañadón Seco, pero a partir de la tarde del martes – como lo habían hecho en días previos a las fiestas de fin de año- decidieron volver a instalar un campamento frente el edificio del sindicato.

En el momento de los incidentes solo se hallaba la mitad del grupo y ya habían acordado que el resto cumpliría un segundo turno luego del mediodía, por lo cual se presume que la toma surgió de improviso, aprovechando las circunstancias del momento.

Cuando llegaron las fuerzas de elite de la policía, la ocupación ya estaba consumada, pero igual se produjeron algunas escaramuzas con manifestantes que quedaron relegados, precisamente en el momento en que la policía se llevaba carpas, botellas de gaseosas y sidras y un chulengo que formaban parte del campamento.

LESIONADOS

Los lesionados por golpes de puños y puntapiés pertenecerían a una empresa de seguridad privada contratada por el gremio y fueron identificados como Jonathan Villa y Carlos Muros, quienes debieron ser asistidos en la guardia del Hospital Zonal, tras lo cual se retiraron a sus domicilios.

Los incidentes se originaron aproximadamente a las 8:30 cuando se iba a producir el cambio de turno de una consigna de tres policías de la Seccional Primera que se hallaban en el interior del edificio ubicado en la esquina de Güemes y Lavalle, a 200 metros del Gorosito. Cuando se retiró el último de los uniformados, algunos manifestantes empujaron la puerta que no pudo ser cerrada a tiempo por los custodios civiles y se generó una violenta pelea.

Los desocupados dijeron que Muros los golpeó con un bastón de goma “y nosotros también le empezamos a dar a ellos”. A partir de ese momento todo fue gritos y confusión.

En medio de la pelea, algunos lograron filtrarse para luego levantar una persiana que da a la calle Lavalle, por donde ingresó otro grupo, mientras el personal de seguridad era expulsado a los golpes y los policías ni siquiera tuvieron tiempo de evitar la toma.

INSTANCIAS JUDICIALES

Uno de los jóvenes, identificado como Francisco Mamaní, fue trasladado en un patrullero hasta la Seccional Primera, aunque se dijo que no quedó detenido sino que solamente tuvo que dar testimonio en un acta que luego sería girada a los estrados judiciales.

Debido a que aún rige la feria de verano, en el caso tomará intervención la juez de menores, Silvia Silva, quien se encuentra subrogando los dos juzgados de instrucción que existen en esta ciudad.

Sin embargo, la magistrada no había comenzado a actuar oficialmente en esta causa que podría tipificarse con el delito de “usurpación”, ya que la comisaría de jurisdicción aún no le había girado las actuaciones y aunque ello hubiera ocurrido al promediar la tarde, tiene tres días hábiles para expedirse.

Esto implica que por el momento sea prematuro conjeturar sobre una posible orden de desalojo y por ello, al cierre de esta edición, los desocupados mantenían la toma del edificio rodeado de policías que impedían que los mismos recibieran alimentos, o bien ingresaran otros individuos.

ACUSACIONES

Durante la toma, a través de las persianas semiabiertas de por medio, en diálogo con Diario Patagónico, algunos de los desocupados acusaron al secretario general Claudio Vidal (que se impuso en las escandalosas elecciones internas del 20 de noviembre) de haber firmado una nota a la empresa de servicios Prosepet SA solicitando la reincorporación de siete petroleros despedidos y puestos laborales para 27 desocupados para reemplazar a trabajadores que renunciaron, se jubilaron o fallecieron.

Los manifestantes aseguraron que el dirigente les dijo que ellos serían los beneficiados, pero en realidad “acomodó” a sus allegados y tenían pruebas de ello. Además dijeron que el secretario gremial, Fernando De Souza, fue quien les “sugirió” que fueran a bloquear los almacenes de YPF en Cañadón Seco para presionar a la operadora petrolera por puestos de trabajo.

Ambos dirigentes no respondieron ayer a los insistentes llamados telefónicos de este medio, en tanto que la ira de los desocupados se incrementó cuando estaban dentro del edificio, ya que “inspeccionaron” cajones de escritorios y hallaron varios currículum de otras personas.

En muchos casos esos legajos indicaban que procedían de provincias del norte argentino, por lo que interpretaron que los dirigentes gremiales ya les habían conseguido puestos laborales e irónicamente a ellos, por ser de Santa Cruz, los marginaban.

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