La C.G.T. desorientada

La C.G.T. desorientada
“La situación (de los gremios) que vemos hoy es mala: estamos en una división total”. Los conceptos vertidos ayer por Carlos Pesce secretario general de la Regional Junín de la Confederación General del Trabajo no permite interpretaciones ambiguas.
Los enfrentamientos generados en los más altos niveles de las conducciones de los gremios más fuertes del país, la conformación de dos nucleamientos de tercer orden en el movimiento obrero y el desconocimientote la CGTque lidera Hugo Moyano (Camioneros) por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación configuran un panorama muy alejado de la realidad que vivían los sindicatos tan solo hace un año atrás.

Las pulseadas motivadas por intereses sectoriales y fundados en cuestiones de poder, alejaron a las conducciones de las bases, lo que preocupa a los dirigentes del interior, que son quienes están en contacto directo con los afiliados y ven escabullirse entre sus manos las buenas relaciones tejidas a fuerza de trabajo y esfuerzo.

Pesce fue muy claro al señala que “esto perjudica a los trabajadores que son el último eslabón de la cadena· y se mostró desorientado –en conceptos muy honestos- al manifestar que “estamos en una situación en la que no sabemos para donde va todo esto”.

En cuanto a las medidas de fuerza que tanto la CGT de Moyano como la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) coincidieron en anticipar que se cumplirá en noviembre, Pesce afirmó que “se está hablando de un paro de la CGT y la CTA y esto va a ser una huelga de dispar. Esta situación va a ser muy difícil y muy distinta a los que vivimos anteriormente”.

En una mirada global a la circunstancia por la que atraviesan los gremios, agregó que “aquí ha habido una vuelta de timon y un giro de 90 grados en Moyano, más allá de que hoy digan que la presidenta le cerró las puertas. La CGT Azopardo es la combativa porque tiene los gremios más fuertes de la Argentina”.

Visiblemente conmocionado en una suerte de letanía, Pesce señaló que “esto no hace bien a nadie”.

Graficando lo extraño del momento y refiriéndose a las acciones directas implementadas dijo que (estas decisiones) se toman a nivel cúpula; “desde las bases tuvimos una participacion activa cuando en la CGT Azopardo, Viviani tenía las riendas del interior, hoy Viviani está del otro lado”.

Llevándolo al plano local, Pesce admitió que el momento de incertidumbre repercute en la CGT Regional porque “más allá del movimiento de cúpulas, no hay ninguna actividad”.

“Nos seguimos viendo todos los días, pero no podemos tomar ninguna decisión en conjunto con esta situación”.

En otro orden, analizó que “no hace mucho estuvimos enfrentados con el campo: Hoy participa Buzzi con su gente en la movilización y la gente no entiende nada. Si Buzzi se suma al reclamo, bienvenido sea porque el representa al Grito de Alcorta” pero los cambios de posiciones desorientan a más de uno, incluso a los propios dirigentes.

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