Después de 36 horas de paro, rige la conciliación

Después de 36 horas de paro, rige la conciliación
Es por 15 días hábiles. Se seguirá discutiendo en ese ámbito por tres despidos. Los coches de ciudad de Córdoba retomaron sus rutas ayer a la tarde.

Ayer pasadas las 16 y luego de 36 horas de paro de los choferes de esa empresa, volvieron a circular nuevamente los primeros colectivos de la empresa Ciudad de Córdoba, que tiene a su cargo los corredores Azul y Celeste del transporte urbano de Córdoba.

En la práctica, rige desde entonces la conciliación obligatoria por el término de 15 días hábiles que ya el lunes había dictado el Ministerio de Trabajo provincial, sólo que los choferes de Ciudad de Córdoba –en disidencia con la conducción oficial de UTA– se negaban a acatarla.

El conflicto se originó el lunes en un sorpresivo reclamo de un chofer que había sido despedido con causa a mediados de abril pasado, junto a otros dos compañeros.

Inicialmente, la protesta contó con apoyo externo de militantes del Partido Obrero (PO) que bloquearon el playón de la empresa en Circunvalación y Camino a San Carlos.

Recién varias horas después de iniciado, el reclamo cosechó el apoyo de los demás trabajadores de la firma, en particular de los alineados con el ex delegado Pedro Carballo, opositor interno a las autoridades del gremio, pero con peso propio al menos dentro de Ciudad de Córdoba.

La situación de los despedidos será ahora el tema central de discusión en futuras audiencias en Trabajo. Allí se negociará si hay posibilidad de reincorporarlos o no, aunque Ciudad de Córdoba ratificó todo el tiempo que esos casos “no tienen retorno”.

La propia UTA mencionó en todo momento su desacuerdo con la modalidad de protesta elegida por los choferes y tampoco levantó argumentos defensivos en favor de los cesanteados.

A su vez, desde la Municipalidad de Córdoba destacaron que la empresa prestataria haya decidido abonar los salarios por los días no trabajados, en lo que consideraron un gesto para destrabar la situación.

“Bien podrían haber efectuado descuentos y no lo hicieron. Y en estos casos hablamos de mucha plata”, indicó una fuente oficial.

Ayer al mediodía, poco antes de que las medidas de protesta se dejaran sin efecto, el propio Ministro de Trabajo, Omar Dragún, había admitido que no tenía muchas alternativas a mano para avanzar.

Dijo concretamente que la empresa debía reincorporar a los empleados (lo que no ocurrió), o bien que se iba directo hacia la declaración de la ilegalidad de la medida, con lo cual los trabajadores en conflicto quedaban expuestos y sin resguardo legal, y la empresa podía avanzar en nuevas cesantías.

A partir de allí la situación se encarriló hacia un ámbito de diálogo y sin paros.

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