Destacan ante la OIT la política laboral desarrollada en la Argentina

Así lo hizo Gerardo Martínez, jefe de la delegación sindical argentina ante la 102º Conferencia Internacional del Trabajo (CIT).

El jefe de la delegación sindical argentina ante la 102º Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), Gerardo Martínez, aseguró que desde hace diez años "la generación de empleo y los trabajadores son en la Argentina el centro de las políticas públicas".

El también integrante del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) -reelecto en junio de 2011 por otros tres años-, aseveró en la sesión plenaria de la CIT, que en "la Argentina se produjo una transformación de las condiciones socio-laborales del pueblo y se reconstruyó el tejido social y productivo que se había perdido".

Martínez expuso hoy en la sesión plenaria del organismo laboral en el Palacio de las Naciones Unidas, en Ginebra, ante los representantes de trabajadores, gobiernos y empleadores de los Estados Miembro de la OIT, ocasión en la cual respaldó "el modelo argentino" de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

"Las medidas para favorecer el crecimiento del empleo, el trabajo digno y una justa distribución de la riqueza en mi país fueron temas centrales en la agenda del gobierno nacional", afirmó Martínez.

El dirigente gremial aseguró que entre esos temas centrales en la agenda del gobierno figura "la plena vigencia de la negociación colectiva".

"Fueron y son temas centrales en esa agenda también el fortalecimiento del salario mínimo, el acceso pleno al beneficio jubilatorio, la asignación universal por hijo (AUH) y mujeres embarazadas y el impulso a la educación y a la formación profesional como herramienta de inclusión social", puntualizó.

El conductor nacional de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) y secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, que conduce Antonio Caló, reconoció que en el país existen aún "grandes temas por resolver", como "la creación de más y mejor empleo, la erradicación de la informalidad, la desgravación de los impuestos al trabajo y la eliminación de los bolsones de la pobreza y la marginalidad".

Martínez reconoció que esos temas "están pendientes", aunque realzó y elogió todo lo construido y realizado durante la última década.

En su discurso, el sindicalista señaló que "la crisis mundial se agrava y la desigualdad aumenta como consecuencia de la precarización permanente de las condiciones laborales".

En ese sentido, afirmó que cuando "manda el capital financiero, siempre se ajusta y, ello, perjudica a los trabajadores".

El líder sindical adelantó que en la próxima cumbre del G-20 la OIT reclamará a los gobiernos el cumplimiento de las promesas de combate a la crisis a partir de más inversión en infraestructura, facilitando el acceso al crédito para pequeñas y medianas empresas, expandiendo la cobertura de protección social y creando empleo para los jóvenes.

El dirigente agregó que se impone que "los gobiernos prioricen los valores de la política y el desarrollo sustentable con inclusión social por sobre las recetas economicistas".

Martínez se pronunció a favor de reformular los organismos financieros internacionales y sostuvo que los pueblos reaccionan hoy frente a "las políticas de ajuste permanente y no dudan en salir a la calle a defender derechos y conquistas".

Del mismo modo, reseñó el lema de la Cumbre de las Américas realizada en la Argentina en 2005, que convocó a generar trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática.

"Muchos de aquellos objetivos están pendientes. Si bien continúan consolidándose los sistemas democráticos y hay tasas significativas de crecimiento económico, los indicadores de pobreza y desigualdad no expresan lo mismo. Ello es consecuencia de la ausencia de diálogo social real y, en la mayoría de los países, de negociación colectiva, por lo que la distribución de la riqueza es solo discursiva", afirmó.

Martínez añadió que "esa situación se agrava a partir de la falta de libertad sindical, el desempleo, la precarización de las condiciones de trabajo, el incumplimiento en salud y seguridad en el trabajo y la violencia antisindical, que incluye persecución y muerte".

El sindicalista aseguró que los gremios están comprometidos en el desempeño de un papel clave para que cese "esa injusticia a partir de la movilización de los trabajadores y trabajadoras en defensa absoluta de sus derechos" históricos.

El dirigente ratificó la necesidad de convocar a un Consejo de Desarrollo Económico y Social tripartito para debatir y articular las políticas que salden definitivamente la deuda social pendiente.

Comentá la nota