Dos días de huelga para empezar a hablar

Los trabajadores de los subterráneos esperan alguna respuesta de Metrovías y del gobierno porteño o el nacional. La UTA decidió suspender la medida de fuerza que había anunciado para el lunes, aunque avisó que la concretará esta misma semana si no hay novedades.
Por Werner Pertot

“¡Buenos días, Vietnam!”, podrán decir todos los que intenten viajar en subte a partir de hoy. El paro de los metrodelegados seguirá hasta mañana y podría extenderse al lunes si no tienen respuesta de Metrovías o de alguno de los dos gobiernos, el porteño y el nacional. Sorpresivamente, la UTA suspendió el paro que iba del lunes al miércoles “para que los empresarios y las autoridades del Gobierno de la Ciudad” encuentren una solución. También señalaron que en 72 horas podrían volver a llamar a una huelga. La vicejefa María Eugenia Vidal volvió a desentenderse del conflicto y reclamó que el Ministerio de Trabajo dicte la conciliación obligatoria. Desde esa cartera indicaron que la Ciudad tiene herramientas para intervenir. En tanto, el secretario de Transporte, Alejandro Ramos, sostuvo: “El único responsable del paro del subte es Mauricio Macri”.

La disputa por el traspaso del subte entre el gobierno nacional y el porteño ya tuvo un acta-acuerdo entre las dos gestiones que Macri luego desconoció, denuncias judiciales cruzadas y una ley aprobada por el Congreso que traspasa el subterráneo y las líneas de colectivo urbanas. Finalmente se trasladó a las paritarias de los trabajadores del subte a principios del año. Las negociaciones se trabaron cuando se exigió la presencia del titular de Sbase (la empresa estatal porteña de subtes), Juan Pablo Piccardo, entre otros funcionarios macristas. Piccardo se negó una y otra vez y terminó concurriendo cuando lo fue a buscar la policía.

Pero el conflicto sólo se postergó. Metrovías acordó dar una suma fija de 900 pesos hasta agosto, cuando debían reiniciarse las negociaciones. El Ministerio de Trabajo, no obstante, advirtió que no volvería a intervenir y que son las autoridades porteñas las que debían hacerse cargo. Desde la gestión PRO, contestaron lo usual: que ellos no aceptan el subte hasta que el gobierno nacional no acceda a invertir mil millones de pesos en infraestructura. Así se llegó al paro que comenzó ayer a las 21.

Las opciones para destrabar el traspaso son dos: la primera es que se alcance un acuerdo y la segunda –mucho más drástica– es que se caiga la concesión de Metrovías, por lo que los subtes volverían a la Ciudad. Desde la gestión PRO ya advierten que, en ese caso, tampoco lo operarían.

La UTA suspende

El escenario de un paro de cinco días consecutivos, entre el convocado por los metrodelegados y el de la UTA, no agradaba a ningún gobierno. Hasta ayer por la tarde, la UTA ratificaba los tres días de paro, de lunes a miércoles. “La medida de fuerza continúa y exhortamos a Metrovías a sentarse a discutir nuevamente paritarias”, dijo el titular de la UTA, Roberto Fernández. Poco después, su sindicato envió un comunicado donde anunciaba que suspendía el paro. ¿Qué ocurrió? “Están conversando el Gobierno de la Ciudad con el gobierno nacional. Hay conversaciones de segundas líneas y esto nos da una alternativa de que encontremos una solución”, sostuvo Fernández ante Página/12. “Les damos 72 horas y, si esto no se arregla, reaparecerá el conflicto”, remarcó.

Según pudo establecer este diario, el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, tuvo un diálogo con el ministro de Gobierno porteño, Emilio Monzó. La conclusión fue la misma de las dos partes: “No llegamos a nada”. En el gobierno nacional observan que hay más comprensión en las segundas líneas, pero que “Macri sigue estando obcecado”. Metrovías, en tanto, señaló que no tienen una oferta salarial disponible y que no la tendrán hasta que alguno de los gobiernos se siente a la mesa para poder discutir sobre los subsidios que demanda la concesionaria.

Los metrodelegados, en tanto, iniciaron ayer su paro y advirtieron que están “dispuestos a sentarse a negociar durante todo el fin de semana”. “Espero que no se vayan a los countries, si no esto el lunes será un caos”, reclamó el secretario general del sindicato, Roberto Pianelli. “La responsabilidad es de Metrovías, que estuvo 18 años ganando fortunas y está diciendo que no tiene plata para sentarse en una paritaria”, sostuvo ante este diario. “Da vergüenza ver a Sbase y a su presidente, el tristemente célebre Piccardo, que no dice una sola palabra cuando Metrovías está destruyendo el patrimonio de los porteños”, indicó. En el sindicato afirmaron que si el lunes no hay respuestas, probablemente continúen las medidas de fuerza durante la semana.

Baile para dos

Los dos gobiernos volvieron a intercambiar responsabilidades. El jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, consideró que “es un tema del Ministerio de Trabajo nacional que tiene que convocar a las partes”. El funcionario macrista se mostró preocupado por la seguridad del subte, pero no hizo alusión al pedido que les hizo Metrovías de que liberen los fondos nacionales que permitirían hacer el mantenimiento de las veinte formaciones que la empresa sacó de circulación. Vidal reclamó que “el Ministerio de Trabajo haga uso de la herramienta que es la conciliación obligatoria que tan bien usó con Aerolíneas”. Desde ese ministerio, recordaron que tanto en la Constitución porteña como en la ley 265 de la Ciudad está establecido que el gobierno porteño puede intervenir en paritarias e incluso abrir una instancia de conciliación y arbitraje entre las partes.

“¿Cómo les explica Macri a los usuarios, que se ven perjudicados por este paro del servicio que tiene a él como único responsable? ¿Por qué no se hace cargo y trabaja para que estas interrupciones no sucedan?”, se preguntó el secretario de Transporte, Alejandro Ramos. “Vamos a ver qué excusa pone Macri ahora. El dice que no es responsable del servicio, pero presentó un proyecto en la Legislatura solicitando la compra de 120 coches para los subtes por una inversión de 216 millones de dólares”, advirtió.

“Macri debe hacerse cargo del subte y avanzar en el marco del AMBA”, planteó el diputado kirchnerista Edgardo Depetri, quien recordó que la Ciudad se había comprometido a subsidiar el subte con 30 millones de pesos por mes. “El que no cumple es Macri, que para evitar subsidiar de su presupuesto aumentó la tarifa a 2,50 pesos, trasladando el costo a los usuarios. El resultado fue nefasto porque les hace pagar a los pasajeros, vía el boletazo, pero al mismo tiempo desfinancia el sistema.” Metrovías sostuvo que pierde entre 7 y 8 millones por mes por la disminución de pasajeros. El auditor porteño Eduardo Epszteyn estimó que “Macri sabe perfectamente que va a terminar haciéndose cargo del subte. Tiene que dejar de especular con sacar ventajas, estar a la altura de las circunstancias y minimizar el costo que están sufriendo los trabajadores y los usuarios por su falta de definición”.

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