Dictaron conciliación obligatoria al conflicto entre marineros y armadores

Dictaron conciliación obligatoria al conflicto entre marineros y armadores
El Ministerio de Trabajo de Nación notificó a las partes el viernes pasado. Fijó además una reunión en Buenos Aires para el próximo 2 de octubre. El Somu reclama la modificación del “sistema a la parte”
Cuando anunció el paro, que arrancó ese mismo jueves, Rubén Manno reconoció que esperaba la intervención del Ministerio de Trabajo de Nación para levantar la medida. El secretario general del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (Somu) necesitaba garantizarse una sucesión de reuniones institucionales con los referentes de la Asociación de Embarcaciones Costeras. Quería tener la escusa y motivo para inaugurar una negociación formal en torno al denominado “sistema a la parte”.

Y finalmente, las intenciones sindicales tuvieron su respuesta favorable. El viernes por la tarde, a través de un documento oficial, el Ministerio de Trabajo notificó a las partes en conflicto sobre el dictado de la conciliación obligatoria.

La novedad fue acompañada por la fijación de una reunión paritaria. Así que el próximo 2 de octubre, en la ciudad de Buenos Aires, empresarios y sindicalistas se encontrarán para intentar dirimir las diferencias que desembocaron, el jueves pasado, en un cese de actividad de la flota costera.

En diálogo con El Atlántico, el delegado regional del Ministerio, Ángel Ratto, confirmó la decisión. “Efectivamente, se dictó la conciliación obligatoria y se citó a las partes para discutir lo que los mantiene en conflicto”, ratificó el funcionario, que aclaró que todas las acciones administrativas que fueron iniciadas se gestionaron en la sede central del Ministerio.

Resulta que el Somu es un gremio con representación nacional y Omar Suárez, su líder, opera desde la Capital Federal.

Tal lo anticipó El Atlántico la semana pasada, el paro y la conciliación obligatoria sucedieron a un principio de acuerdo entre Mariano Retrivi, gerente de la Asociación de Embarcaciones Costeras, y Manno, dirigente del Somu. Hasta el miércoles al mediodía, y a cambio de elevar el precio del franco y fijar algunos valores comerciales a las especies pescadas, la discusión en torno al sistema a la parte podía esperar.

Sin embargo cuando la propuesta de la patronal llegó a la mesa chica del Somu, la concreción de un paro fue inminente. No sólo que se desestimó la oferta sino que además se aclaró que el conflicto se resolvería sólo si se derogaba o debatían cambios sobre la metodología de construcción del salario de los trabajadores. Fue entonces que la medida de acción directa resintió, aunque sin mayor impacto, la operatoria de unos 50 buques.

Lo que el gremio intentará modificar mediante la negociación abierta por el Ministerio es el sistema que fija la conformación del haber mensual del personal en función de la producción, es decir, de lo que se pesca.

Al total de la materia prima extraída, previo a la repartija, se le descuenta un 19% para el pago de francos, aguinaldos y vacaciones, y 4% para el abono de gastos administrativos. A ese 23%, se le suma además la quita de un porcentaje similar para saldar los costos de la zarpada.

Recién entonces, y a partir de lo que sobra se divide en partes iguales y se distribuye lo que queda entre trabajadores y armadores. Sólo en caso de no llegar a superar los 3.000, el personal cobra un haber garantizado como el mínimo, vital y móvil.

Esta metodología de cobro se implementa desde hace 50 años y es intensamente defendida por los propietarios de los buques costeros, tanto de los de rada y ría como de los tradicionales, que sostienen que la fórmula de cálculo no puede alterarse. Y que si hay algún modo de cambiarla, “todavía no hay escuchado al Somu explicarla”.

CON EXPECTATIVAS

Aunque este medio intentó comunicarse con el sector sindical y también con el empresario, sólo pudo dar con Rubén Manno, el dirigente del Somu.

Además de confirmar el dictado de la conciliación, el referente de una fracción de los marineros marplatenses señaló: “La verdad es que estamos conformes con la decisión del Ministerio, porque es lo que estamos pidiendo desde 2008, cuando iniciamos presentaciones para que se reformule el 19%. Ahora está la posibilidad de discutir ese porcentaje, que hace que los trabajadores tengan que pagar sus propias cargas sociales”, se despachó Manno.

Sobre si tiene expectativas de cara a la reunión del 2 de octubre, el dirigente indicó: “Esperamos conseguir un acercamiento, y que ésa sea la primera de no menos de tres reuniones para conversar y modificar el sistema a la parte. Lo positivo, además, es que vamos a discutir en el ámbito que corresponde”.

Por último, y sobre la medida de fuerza, Manno confirmó que quedó suspendida, que los barcos ya están “disponibles” y que los trabajadores “quedaron conformes con el accionar del gremio”.

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