Dictaron la conciliación obligatoria

La grave crisis que afecta al frigorífico de Uriburu entró en un paréntesis desde ayer porque la Subsecretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, por lo tanto la situación se retrotrae al momento previo en que los operarios de la planta recibieron el telegrama de despido.
La información fue confirmada ayer por Julio San Miguel, director de Relaciones Laborales de la provincia, quien explicó que la conciliación obligatoria se extiende por 15 días y que el miércoles próximo será la primer audiencia donde las partes, por un lado la empresa y por otro el sindicato, se sienten a negociar una salida.

"La situación se retrotrae al día 10, antes de los despidos. Yo creo que habiendo buena voluntad se pueden esperar buenas cosas, pero está claro que debe cambiar la forma de explotación del frigorífico porque viene de varios fracasos, y en todos los casos fueron desastrosos para los trabajadores", dijo San Miguel por Radio Noticias.

El funcionario se mostró escéptico respecto a la predisposición que tendrá el dueño del frigorífico, "a quien es muy difícil de ubicar", en referencia a Carlos Serrano, el propietario que es oriundo de la ciudad entrerriana de Gualeguaychú.

"Al empresario hace rato que no lo podemos ubicar, solo se presenta la apoderada. Hace unos meses el dueño concurría a las audiencias, pero después dejó todo en manos de su apoderada, pero ella tiene limitado su poder de decisión, por eso hasta ahora han sido decisiones unilaterales de la empresa y los resultados están a la vista", lamentó San Miguel.

Respecto a la audiencia del miércoles, el titular de Relaciones Laborales pidió que la empresa lleve "algo concreto, porque si el dueño no trae una posición concreta no se puede resolver nada, no se pueden tomar decisiones".

En el lapso que dure la conciliación obligatoria el sindicato de la Carne no podrá realizar medidas de fuerza. Una de las medidas que se maneja como posible solución es el surgimiento de un inversor que se haga cargo de la planta, aunque por ahora no hay nada concreto.

San Miguel, en tanto, fue consultado en Radio Noticias sobre la versión que dio el intendente de Uriburu, Roberto Gómez, respecto a que los operarios ni siquiera contarían con seguro de trabajo.

"No puedo asegurar que no sea así, pero no lo creo. Nosotros en su momento recibimos esa denuncia del gremio, intervinimos y todo se reestableció. Yo creo que es imposible que falte una cobertura, las responsabilidades son muy grandes, porque es preferible pagar una A.R.T. que tener algún problema", destacó.

"Es un desastre", asegura el intendente

Los despedidos del frigorífico de Uriburu recibirán 500 pesos, cada uno, de parte de la comuna local. Es la única ayuda económica que han percibido, luego de recibir el telegrama comunicándoles el cese de sus funciones en la planta. A ellos, se sumaron cuatro despedidos de la aceitera radicada allí hace un año. En Provincia dicen que se hacen gestiones para revertir la situación.

La cuenta es simple: si 300 operarios de Carnes Pampeanas despedidos implicaba un negativo saldo social para Santa Rosa, lo que generó la reacción de los gobiernos nacional y provincial para evitar el cierre de la planta, en Uriburu, de sólo 1.500 habitantes, el cese laboral de 60 operarios del frigorífico y otros cuatro de la aceitera local, afecta directamente a una quinta parte de la población. Esta es la dimensión que le dio a la problemática por la que atraviesa su pueblo, el intendente uriburense, Roberto Gómez.

El jefe comunal se comunicó ayer con el ministro de la Producción, Abelardo Ferrán, para plantearle el desolador panorama que vive Uriburu con el despido de la totalidad del plantel de trabajadores del frigorífico dedicado al faenamiento de caballos, y otros cuatro cesanteados de una aceitera. "Me dijo que el gobierno provincial está en tratativas para encontrarle una solución a todo esto, pero que lleva su tiempo".

"El tema es que la gente no puede esperar", destacó Gómez, preocupado fundamentalmente por la suerte de los trabajadores de la carne, que no tienen en claro su futuro inmediato en materia laboral. Dijo que no tenía indicios de que la empresa tendría este drástico final, como tampoco lo suponían los empleados. "Es más, se llevaron los camiones con carne porque el personal no sabía lo que estaba pasando", añadió.

Aceitera.

Al problema del frigorífico, la localidad de Uriburu también sufrió el despido de cuatro empleados de la aceitera que hace un año comenzó allí su producción. "Eso fue el miércoles y me enteré cuando llegaba al pueblo y me recibió un piquete de la aceitera. Los despedidos arreglaron con la empresa y la semana que viene la empresa reiniciará sus actividades".

"El tema es el frigorífico, porque son 40 trabajadores de Uriburu y el resto (alrededor de 20 operarios más) son de Anguil y Santa Rosa. Lo que pasó es un desastre y fui a Santa Rosa para retirar dinero y darles un subsidio con fondos de la comuna de 500 pesos, que no va a arreglar nada, pero por lo menos para que no les corten los servicios y hasta ver si nos llega ayuda del gobierno provincial".

La ayuda municipal a los despedidos también contempla la comida al mediodía y a la noche a los trabajadores que desde el lunes acampan en proximidades de la planta, "¿Pero la familia en la casa qué come?", planteó el intendente Gómez.

"Hicieron problemas por Carnes Pampeanas, que eran 300 empleados en una ciudad como Santa Rosa que tiene 130 mil habitantes. Acá, no llegamos a 1.500 y tengo 40 familias desocupadas, son más de 200 personas".

La autoridad municipal no ha podido comunicarse con los titulares de la firma. "Acá ni se arrimaron, sí tuvieron contactos con el gremio. Por lo que conocemos, tienen deudas; es un tema particular y yo quedé en el medio", expresó Gómez.

También dio a conocer otro dato revelador de la fragilidad laboral de los despedidos: "Creo que ni tenían seguro ni nada y ahora lo que tienen es solamente el telegrama de despido, no tienen certeza de si cobrarán la indemnización".

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