Un dirigente gremial chivilcoyano en el consejo directivo de la nueva CGT

Un dirigente gremial chivilcoyano en el consejo directivo de la nueva CGT
El chivilcoyano Carlos Barbeito, secretario general de la Unión Obrera Molinera, integra el nuevo consejo directivo de la CGT que tiene como conductor al metalúrgico Antonio Caló.
El histórico dirigente gremial, uno de los fundadores del Movimiento de Trabajadores Argentinos y un referente sindical en la lucha contra las políticas neoliberales en el país, fue elegido como Secretario de Derechos Humanos de esta nueva central obrera.

Barbeito se fue de Chivilcoy a los 27 años y desde hace tiempo es el titular de la UOMA a nivel nacional. Fue uno de los principales negociadores en la conformación de la nueva CGT, e inclusive, su nombre llegó a ser barajado como posible secretario general.

En la tarde de ayer, LA RAZON realizó una entrevista con quien, en los últimos tiempos, y especialmente, desde que Hugo Moyano pasó a ser un crítico del gobierno nacional, se expresó con mayor contundencia a favor de las políticas implementadas por el kirchnerismo, sino dejar de reclamar por aquellas reivindicaciones todavía no resueltas.

¿Qué implica el haber podido conformar esta nueva conducción?

El congreso que se llevó a cabo el pasado 3 de octubre fue la culminación de una larga negociación entre distintos sectores del movimiento obrero, sectores mayoritarios, de tratar de dotar a la CGT de una conducción lo más representativa posible.

Personalmente y es una sensación compartida por todos los compañeros que participaron de esa negociación, me siento muy conforme por el logro alcanzado, ya que se hizo a partir de una gran amplitud de todos los sectores y hasta con mucha generosidad, que permitió formar un consejo directivo integrado por esos distintos sectores y ampliamente representativo del movimiento obrero organizado.

Apenas se eligió la nueva conducción se plantearon algunas posiciones, que incluyeron el apoyo al actual modelo del gobierno nacional y se insistió con algunas reivindicaciones todavía pendientes...

En realidad, la CGT debe velar y representar los derechos de los trabajadores. De todos modos no se puede mantener al margen del proceso político del país porque la suerte de los trabajadores está íntimamente relacionada a la suerte del conjunto de la Argentina. Manteniendo la autonomía e independencia sindical, como lo venimos haciendo en los últimos 9 años, apoyamos el proyecto político que encarnó Néstor Kirchner y que hoy continúa gestionado por Cristina Fernández. Apoyar el proyecto político, no significa que no tengamos puntos de vistas diferentes sobre determinados temas puntuales, que bajemos los reclamos de las reivindicaciones que estamos reclamando los trabajadores y son compartidas, con distintos matices, por todos los sectores que integran el movimiento obrero organizado. Pero no perdemos de vista que este proyecto político, en su esencia, contiene las aspiraciones que durante muchos años veníamos abrigando los trabajadores organizados, fundamentalmente los que veníamos luchando desde los años 90 desde el Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA) contra las recetas del neoliberalismo que nos llevó al abismo a fines del siglo pasado y principios de éste.

En esa lucha que llevó adelante en los 90 el MTA también estuvieron, entre otros, Hugo Moyano, que hoy tiene otra postura. ¿qué reflexión le merece este nuevo posicionamiento?

En el caso del MTA compartimos muchos años de movilizaciones y de lucha contra el neoliberalismo y entre las organizaciones importantes que integraban ese movimiento estaba la de Camioneros, con el liderazgo de Hugo Moyano. Nosotros no cambiamos de posición de ninguna manera, en todo caso, el que cambió fue el señor Moyano. Llama la atención que durante 8 años se haya proclamado defensor de este modelo y que hace apenas unos meses atrás, parece que este es el peor gobierno, el peor modelo y ahora, lamentablemente, busca alianzas que sí, no son solamente enemigos de los trabajadores sino del país, y me estoy refiriendo a la Sociedad Rural, a los sectores de derecha golpistas por excelencia que en estos días se están restregando las manos frente a estos acontecimiento que son de dominio público y también a ciertos grupúsculos de izquierda que terminan siempre siendo funcionales a los intereses de la derecha golpista como el MST, que ayer pretendió acompañar la insubordinación de los gendarmes y prefecturas y fueron echados de ahí porque evidentemente no tienen muchas coincidencias con la izquierda.

Algunos medios definen a esta CGT como la 'antimoyanista'. ¿Cómo la definiría Ud?

Nosotros no somos 'anti' nada. Si Moyano tendrá sus razones para asumir la posición que adoptó, que a nosotros nos parecen incompresibles pero él las sabrá. Estamos en Democracia y cada uno tiene derecho a expresarse como mejor cree.

No somos 'antimoyanistas', somos pro-movimiento obrero organizado y apoyamos este proyecto político en tanto y en cuanto cubra nuestras aspiraciones, sabiendo que todavía faltan muchas cosas por resolver, fundamentalmente, tenemos que hacernos cargo, y esta CGT tiene mucho para decir allí, de muchos argentinos, aquellos hermanos que todavía sufren el drama de la desocupación, la precarización laboral y de la exclusión social.

¿Cómo tomó su designación al frente de una secretaría de la CGT con un fuerte peso simbólico como es la de Derechos Humanos?

La verdad que me sorprendió. Yo tengo una larga trayectoria y creo que me he ganado el afecto de muchos dirigentes sindicales, más allá de que con muchos de ellos tuve y todavía mantengo algunas diferencias, pero no la esperaba. Fueron los compañeros los que me pidieron que asuma esta secretaría, y la asumo con mucho gusto pero también con mucha responsabilidad. En los próximos días estaré organizando el equipo de trabajo, porque creo que la CGT, históricamente, tiene que tener un rol mucho más activo en relación a los Derechos Humanos, debe involucrarse más en este tema. A mí me han dado esa función y voy a tratar de enaltecerla con la gestión que pueda realizar.

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