Disconformes con la CGT, las agrupaciones sociales juntan fuerzas con la CTA

Disconformes con la CGT, las agrupaciones sociales juntan fuerzas con la CTA

Creen insuficiente el anuncio de un bono de $ 1000 y preparan una protesta, posiblemente el 28 de este mes

 El paquete de beneficios salariales e impositivos anunciado por el Gobierno dejó con sabor a muy poco a las organizaciones sociales piqueteras.

Descontentas por el bono de 1000 pesos, limitado a beneficiarios de la AUH, los movimientos sociales representados por Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) preparan una protesta junto con las dos CTA y sectores díscolos del triunvirato cegetista.

La negociación que el Gobierno encara con la CGT -y que quedará escenificada pasado mañana con la apertura de una mesa de diálogo- provocó las primeras desavenencias entre los movimientos sociales y la central sindical. "Es una burla el ofrecimiento, [el bono] nos dejó muy disconformes", dijo a LA NACION Juan Carlos Alderete, referente de la CCC.

La semana pasada, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, anunció que en diciembre recibirán $ 1000 adicionales los beneficiarios de las asignaciones por hijo y las jubilaciones mínimas, y que quedará eximido del impuesto a las ganancias el medio aguinaldo de los salarios brutos de hasta $ 55.000.

Las organizaciones piqueteras esperaban el ofrecimiento de un bono universal para trabajadores cooperativistas, acompañado por mejoras en los montos de los planes de trabajo, tal como señala le proyecto de ley de emergencia económica por el que presionan.

"Mil pesos no alcanzan para contrarrestar la pérdida de más de 10% del poder adquisitivo de los salarios. La respuesta a la situación social es una vez más insuficiente y desproporcionada", aseguró Daniel Menéndez, coordinador nacional de Barrios de Pie.

Los piqueteros advierten que de no haber anuncios de medidas compensatorias endurecerán el reclamo. Mañana por la tarde habrá un encuentro clave. El triunvirato piquetero se reunirá con representantes de las dos CTA y algunos gremios díscolos de la CGT, como Bancarios, liderado por Sergio Palazzo. En el encuentro acordarían el llamado a un paro o a una jornada de protesta con movilización a la Plaza de Mayo, posiblemente para el 28 de este mes.

Malestar

Mientras buscan aunar fuerzas con sectores sindicalizados, las organizaciones no disimulan su malestar con la CGT. Cuestionan el hecho de que, pese a los recientes gestos de unidad, pasado mañana la central sindical no llevará en su rosario de reivindicaciones las demandas de los trabajadores precarizados, como se había acordado previamente. Además, explican, la oferta del Gobierno que consiguió, al menos, congelar el llamado a un paro por parte de la central sindical distó de satisfacer sus expectativas.

"Esperábamos que llevaran con otra fuerza nuestro reclamo. Pero no vamos a delegarlo por completo en el sindicalismo", advirtió Alderete.

Por su parte, Menéndez aseguró: "Nos hacemos cargo de los reclamos que expresamos. Está claro que si la CGT no convoca a un paro, perderá la posibilidad de aglutinar los reclamos de los trabajadores y sucederá como tantas otras veces: se expresarán por fuera de ella".

Sin embargo, pese a que endurecen su perfil, las organizaciones mantienen abiertos los canales de diálogo con el Gobierno. Pasado mañana, a las 11, serán recibidas, junto a referentes de la Iglesia, por la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley. Le transmitirán la "necesidad urgente" de disponer medidas compensatorias para el sector. Fundamentalmente harán hincapié en que el Gobierno le dé visto el bueno a la ley de emergencia social, que esta semana comenzará a tratarse en plenario de comisiones en el Congreso.

El proyecto, presentado por los senadores Juan Manuel Abal Medina, Teresita Luna (FPV) y Jaime Linares (GEN), no incomodaría al oficialismo. Es que, si bien en su artículo más ambicioso estipula la creación de un millón de planes de Ingreso Social con Trabajo -actualmente hay unos 200.000-, no se establecen plazos para las altas e incluso estarían dispuestos a negociar.

La definición quedará sujeta a lo que decida el Consejo de la Economía Popular, un órgano directivo que tendría representantes de Trabajo, Desarrollo Social y las organizaciones piqueteras.

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