La división de la CGT regional modifica el escenario de Díaz Pérez

El intendente de Lanús ahora tendrá que conversar con dos CGT. La de Alsina que podría liderar UOCRA y la moyanista que lidera Sergio Jerez. El gremio de Camioneros de Lanús pertenece a la Juan Domingo. Darío Díaz Pérez deberá agudizar su ingenio político si no quiere quedar atrapado en la interna sindical.
Unidos por una historia nacida casi al mismo tiempo que aquella histórica plaza cambiaba la Argentina, el peronismo y las organizaciones sindicales tienen tantos puntos en común como frentes de conflictos.

Base sustentable de buena parte de su patrimonio ideológico, el sector gremial juega y fuerte cada vez que el justicialismo -o el Partido Justicialista (PJ), para ponerlo en términos institucionales -decide dirimir sus disputas en la interna.

Lejos de los enfrentamientos antagónicos de los '70, que terminaron en una tragedia sin ganadores en ninguno de los dos sectores, la interna actual sin pone en juego hegemonías y liderazgos, donde la región no estará ausente.

La fractura de la CGT entre la moyanista de Azopardo y la de Alsina tiene su correlato en el conurbano. La propia dinámica del distrito separa gremios de la misma manera y ahora se busca ya un nuevo secretario general.

Quien quiera quedar al frente de la estructura partidaria en cada partido sabe que no puede eludir al sector sindical. Saben, también, que ellos son parte de una tradición entre los trabajadores que debe respetarse.

Por eso los buscan, por eso los tientan.

Hoy en Lanús, el escenario no es el mismo que en 2007 entre el intendente Darío Díaz Pérez y los sindicatos locales, porque en ese momento, frente a la pelea con el fallecido Manuel Quindimil, el actual jefe comunal exhibía una fuerte convocatoria de gremios que ya no están necesariamente alineados con él.

Pero a eso, ahora se le suma el rompimiento de la CGT Regional Lanús Avellaneda que tanto trabajo llegó unificar y normalizar con la anuencia de Hugo Moyano y Gerardo Martínez.

En ese momento, prácticamente todos los gremios de Lanús y Avellaneda confluyeron tras la conducción del camionero Sergio Jerez como titular y Héctor Villagra como titular adjunto de la central obrera.

Con esa central unificada, a diferencia de 2007, Díaz Pérez tenía un solo interlocutor que le facilitaba las cosas a la hora de sentarse a negociar. Cuando ganó su primer período, junto con José Pampuro, debieron sentarse con cada gremio por separado.

De cara a lo que fue la elección del 2011, Díaz Pérez tuvo la facilidad electoral de recibir el apoyo de la CGT, evitando así, tener que ceder posiciones a cada gremio a la hora de las conformaciones de las listas.

Para el Intendente, era suficiente desde la normalización de la central obrera, ofrecer uno o dos lugares a la CGT en lugar de tener que ver a qué gremio pagaba y a qué gremio dejaba afuera de las listas.

Ahora, Díaz Pérez se encuentra con otra disyuntiva similar, aunque no tan difícil. La CGT regional acaba de romperse, y mientras por un lado está Camioneros con Sergio Jerez, por el otro están los principales gremios de la región, pero aún sin cabeza conductora.

El tema de Camioneros es un tema aparte, mucho más allá de la central obrera, porque mientras Jerez parecía tener diálogo con Díaz Pérez, el representante moyanista en Lanús, Juan Vanati, pasaba a un lugar expectante, ahora alineado a la Juan Domingo, un espacio opositor al intendente de Lanús.

De alguna manera, el jefe comunal tenía un puente tendido con un sector de Camioneros, lo que aminoraba la tensión con ese Sindicato, pero ahora, la cosa parece estar deshecha con los moyanistas regionales.

Hoy Díaz Pérez maneja su porción de poder que equilibra entre la coyuntura y los compromisos contraídos de ante mano, y desde esa perspectiva, intenta sobrevivir a las internas gremiales.

Por el momento, y si hoy fueras las elecciones, Díaz Pérez, tal vez no tuviese el respaldo mediático de la CGT, a menos, claro, que la otra central obrera se constituya antes de las elecciones de 2013.

Diario del Sur habló con el adjunto (o ex adjunto) de la CGT moyanista, Héctor Villagra. El hombre de la UOCRA consideró que los mandatos caducaron con la elección de Antonio Caló al frente de la CGT nacional de Alsina.

Desde luego, Jerez confirmó a este medio, que su mandato vence en 2014, por lo cual, todos los caminos apuntan a una doble CGT en lo regional.

Díaz Pérez como cristinista, necesita sí o sí, identificarse con la CGT antimoyanista, por lo cual pide un secretario general para sentarse a charlar las instancias que se vendrán en seis meses, porque así como pidió Moyano para sus militantes, seguramente la nueva CGT pedirá para los suyos lugares.

En esta futura nueva CGT están el, el SUTHER, el SECLA, SMATA, UOCRA, y varios gremios más, y según Villagra, más de una veintena de Sindicatos le habrían propuesto a él ser el nuevo secretario general de esta central obrera alineada al autodenominado “proyecto nacional y popular”, de la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.

A partir de esa elección, Díaz Pérez podrá comenzar a reparar las alineaciones gremiales que tanto se dispersaron a lo largo de cinco años, donde cada gremio tomó una dirección personal y hasta inédita en materia política.

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