Docentes: demora de la paritaria nacional complica a gobernadores

Docentes: demora de la paritaria nacional complica a gobernadores
INICIO DE CLASES QUEDA ATADO AL ÉXITO DE NEGOCIACIONES EN LOS DISTRITOS
Con el pesado antecedente del naufragio por dos años consecutivos de la paritaria nacional, se dilata la convocatoria 2014 del ministro de Educación, Alberto Sileoni, a los cinco gremios docentes nacionales para fijar el aumento del salario mínimo a nivel país, que signará luego las negociaciones de los maestros con los gobernadores y la posibilidad de un retorno a las clases sin paros.

En 2013, el round por los sueldos arrancó el 22 de enero, hace ayer exactamente un año. Pero pese a que ya se desarrollan conversaciones informales -la aspiración sería intentar arribar a un acuerdo el 10 de febrero-, hasta ahora impera un llamativo silencio de las partes.

Ese escenario no hace más que alimentar la inquietud en gobiernos y sindicatos de las provincias, en medio de los intentos de asegurar un inicio normal del ciclo lectivo, previsto para el 26 de febrero y el 5 de marzo, según el caso.

De hecho, desde el grueso de los Ejecutivos volvieron a advertir que, más allá de las reuniones que ya comenzaron en algunos distritos, esperarán el resultado de la puja en el Palacio Pizzurno -con pretensiones sindicales que no bajan del 30% de incremento y un intenso monitoreo durante el año- para luego tomarla como referencia para enfrentar en febrero su propio round por los sueldos.

"Hay dos ejes para la negociación: poner en valor la paritaria federal -tratar de cambiar el escenario de las dos paritarias anteriores-, pero sin perder de vista la recuperación del salario", dijo el titular de UDA y secretario de Políticas Educativas de la CGT que conduce Antonio Caló, Sergio Romero.

En la actualidad rige en el país un salario mínimo de $ 3.416. No fue, sin embargo, un monto consensuado entre Sileoni y CTERA, UDA, AMET, CEA y SADOP (los últimos cuatro, enrolados en la central de los trabajadores que sintoniza con la Casa Rosada): no llegaron a un acuerdo a principios de año y la recomposición salió de manera unilateral: de $ 2.800 a $ 3.248 (entre marzo y agosto); a $ 3.332 (entre septiembre y noviembre) y a $ 3.416 (entre diciembre de 2013 y marzo de este año), delineando una suba escalonada del 22%, contra el 30,3% que exigían los dirigentes (para elevarlo a $ 3.650).

El nuevo salario mínimo alumbró agónicamente a sólo 4 días hábiles del regreso a las escuelas, dejando un escaso margen para las negociaciones de los gobernadores con los docentes locales.

El resultado fue desalentador: el inicio del ciclo lectivo estuvo signado por los paros en 17 provincias, con una huelga de los sindicatos nacionales como telón de fondo.

Uno de los escenario más graves se vivió en el territorio bonaerense, que concentra a cerca de 4,7 millones de alumnos. Allí los paros -que vaciaron las aulas durante 12 días- tuvieron en vilo a la comunidad educativa hasta junio, cuando se arribó a un entendimiento con Daniel Scioli, de la mano de una suba del 15% en julio y del 24,5% promedio en septiembre.

El fantasma de nuevas protestas flota en el interior. "La fecha está fijada para el inicio de clases, de ahí a que las clases vayan a comenzar con normalidad es otra historia", advirtió desde Chaco la titular de la Asociación de Trabajadores de la Educación (ATECH), Rosa Petrovich.

Por lo pronto, ahora gobernaciones y sindicatos locales aguardan con impaciencia la definición en el seno de la cartera nacional, mientras programan las negociaciones clave para febrero.

Una postal representativa es la santafesina, donde el ministro de Gobierno, Rubén Galassi, anticipó ayer que el socialista Antonio Bonfatti convocará a paritarias a estatales y docentes "en los primeros días de febrero".

"Son más de tres semanas antes del inicio de las clases, tiempo suficiente como para ir discutiendo distintas cuestiones porque la discusión salarial es un tema central, pero no es el único", argumentó, y se esperanzó: "Esperamos que los trabajadores tengan la flexibilidad como para que, si no logramos un acuerdo antes del inicio de clases, comiencen igual y sigamos discutiendo". La reacción gremial no se hizo esperar. "El inicio está condicionado a un acuerdo salarial", advirtió la titular de AMSAFE, Sonia Alesso.

En Buenos Aires, en esa línea, podría haber novedades en materia de convocatorias recién la semana que viene, frente a aspiraciones gremiales de un alza de entre el 30% y el 35%. "En los últimos días de enero vamos a estar hablando con las organizaciones gremiales, y en febrero, después de que Nación fije el piso, vamos a hablar de la cuestión salarial", dijo la titular de la Dirección de Cultura y Educación, Nora de Lucía.

En Entre Ríos, AGMER mostró su malestar porque la reunión paritaria con el Gobierno de Sergio Urribarri pasó a cuarto intermedio hasta febrero.

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