Los docentes querían apurar las discusión y ahora la frenaron

Los docentes querían apurar las discusión y ahora la frenaron
CETERA buscó cerrar la paritaria este mes. Teme quedar descolocada por la inflación.
Los gremialistas y funcionarios que año a año negocian la paritaria docente terminan siempre con la lengua afuera debido a que las discusiones finalizan sobre el filo del inicio del ciclo lectivo. Por eso, Stella Maldonado, jefa del principal sindicato de maestros del país (CTERA), le propuso hace un mes al jefe de Gabinete Jorge Capitanich que este año se adelantasen las negociaciones a diciembre. El funcionario nunca respondió, pero lo cierto es que ni la dirigente ni el resto de los gremios docentes insistieron con el pedido.

Es que en el medio se aceleró la inflación y los policías de prácticamente todo el país lograron con sus protestas fuertes aumentos salariales. Así, ahora los gremios docentes quedaron desorientados a la hora de fijar el reclamo salarial.

Hace un mes los cuatro gremios docentes que integran la CGT oficialista y participan de la paritaria nacional habían acordado exigir “por lo menos un 28%” de incremento. Pero en algunos de esos sindicatos ya empezaron a repensar esa cifra.

“El problema es que con ese porcentaje quizá nos estemos quedando cortos. Para peor después el resto de las actividades podrían conseguir subas mayores y nosotros quedaríamos mal parados”, explicó el jefe de un gremio docente. Por la cantidad de trabajadores que comprende –casi un millón– la paritaria docente es la primera importante del año y es tomada posteriormente como referencia por muchos gremios.

En una situación parecida se encuentra la Asociación Bancaria (AB). La paritaria del gremio se vence el 31 de diciembre y en los últimos años lo común fue que para esta fecha el gremio ya estuviera en negociaciones con las cuatro cámaras que agrupan a las entidades financieras. “No se puede firmar por el 50% que lograron los policías ni por el 18/20% que sugiere el Gobierno”, argumentó Sergio Palazzo, titular de la AB.

Lo que sí queda cada vez más claro es que a la Casa Rosada le resultará prácticamente imposible imponer una pauta salarial de menos del 20% para el año que viene. La administración K tampoco conseguiría que los gremios acepten firmar acuerdos por más de un año, por 18 o inclusive 24 meses, como le propusieron Capitanich y el ministro de Trabajo Carlos Tomada a dirigentes de la CGT oficialista.

Es más, en las últimas semanas varios gremios firmaron acuerdos por 12 meses y por porcentajes mayores a los pretendidos por el Gobierno: los no docentes de universidades y colegios privados firmaron por un 25%, los cerveceros por 26,5% y los visitadores médicos por 29%.

Hugo Moyano, jefe de la CGT rebelde, había advertido: “Seguramente el piso de la discusión salarial del año que viene será del 30%”. Pablo Micheli, secretario general de la CTA anti K, prefirió hablar en dinero en vez de en porcentajes: “Nadie va a aceptar aumentos salariales menores a los $8.500 de los policías. Esa es la pauta salarial”.

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